Russell gana el sprint, pero Antonelli enciende la mecha
El británico se impuso en meta a Norris y Antonelli en una carrera corta marcada por el pique entre los pilotos Mercedes


Publicado el 23/05/2026 a las 20:47
George Russell se llevó la primera victoria del GP de Canadá de este fin de semana, pero posiblemente sea una de las que más secuelas deje en Mercedes. El pique que tuvo con Kimi Antonelli, líder del Mundial y compañero, ha dejado claro que el ambiente no es tan idílico en la casa de Toto Wolff. Lando Norris, invitado de honor en la pelea, acabó entre los dos en el no-podio de esta sprint inolvidable.
Para los españoles fue una cita sin nada que destacar. Carlos Sainz acabó 10º, como empezó, después de sobrevivir a los líos que cruzaron la zona media de la prueba, mientras Fernando Alonso, que llegó a estar 14º, abandonó a falta de cuatro vueltas para el final.
Desde el primer momento se notó que ninguno de los dos líderes querían arriesgarse. o que Antonelli se quería guardar para luego. Porque Russell no tuvo mucha dificultad para asentar el liderato, mientras por detrás arrancaba un Lewis Hamilton con hambre de podio en esta sprint. Pero el miedo a tener un accidente hizo que no fuera el británico quien azuzase las ascuas de lo que vino después.
Y es que mientras se producía ese conato de ataque del Ferrari, a Antonelli se le calentaba la sangre como no se le había visto en lo que va de campaña. El líder del Mundial tiene este fin de semana una oportunidad de oro para afianzarse, dado el trazado en el que se encuentran, pero pocos se esperaban que fuera a hacer lo que hizo. Cuando vio que Russell llevaba ligeramente un poco menos de ritmo, no dudó en tirarle el coche a riesgo de un choque con su propio compañero. En el box de Mercedes elevaron la situación a crisis absoluta porque el enfado del chaval no se quedó ahí, sino que luego le volvió a intentar adelantar en una chicane en la que, con demasiada confianza, creyó que tenía espacio para ganarle la posición. Primero Peter Bonington, el ingeniero, y después el mismísimo Toto Wolff llamaron al orden a Antonelli, a la voz de que se tranquilizara y que no se jugase ya no a un abandono propio y sino a uno doble abandono.
En cuanto le llamaron al orden, Antonelli se calmó. No le merecía la pena jugarse un abandono en una carrera, aunque tuviera que morderse la lengua hasta casi hacerse sangre. Incluso llegó a pedir sanción para un Russell que tampoco se cortó a la hora de calificar de todas las maneras emitibles a su joven compañero. Quizá esta es la pelea que hacía falta en Mercedes para acabar con el aburrido dominio con el que han comenzado este 2026.
PICANTE DE HAMILTON
Cuando la carrera se relajó, fue Hamilton quien decidió ponerle picante. Mientras por detrás se enzarzaban con piques absurdos, como el que le costó diez segundos a Nico Hulkenberg, o bien el mal rendimiento de otros coches, como el de Aston Martin que hizo que Fernando Alonso acabara abandonando, el heptacampeón tuvo sus más y sus menos con Piastri y Antonelli. El italiano le sujetó como pudo, lo que derivó en el de Ferrari tocando el muro de los campeones para hacer bueno su mote.
Por detrás, Fernando Alonso protagonizó el único abandono de la carrera. El de Aston Martin llegó a subir al 14º puesto, pero a la postre se hundió hasta verse obligado a abandonar. Otros, como Isack Hadjar, entró en boxes pero volvió a salir pese a tener un problema en el motor. Cualquier vuelta disputada en estos fines de semana son útiles para obtener datos, algo nada desdeñable de cara a la gestión de las evoluciones que necesitan equipos con aspiraciones, caso de Red Bull.
Al final, aún con las ascuas de lo ocurrido, Russell impuso su dominio a unas horas de la clasificación para la carrera del domingo, con Norris firmando un buen segundo puesto y Antonelli se conformó con el tercero. Y más allá del resultado, habrá que ver las secuelas que deje esta sprint.