G.P. Miguel Induráin
La cara y la cruz de dos debutantes en Estella
Unai Ramos (Kern Pharma) e Iker Villar (Caja Rural-RGA) han debutado en profesionales esta temporada. El sábado van, o iban, a debutar en el Gran Premio Miguel Induráin. Esta es su historia


Publicado el 02/04/2026 a las 05:00
Para todos los ciclistas navarros, y más para todo debutante, correr el Gran Premio Miguel Induráin es poder hacer realidad un sueño. Sucede que a veces los sueños se cumplen, como le sucederá al tudelano Unai Ramos, que disputará la carrera de Estella con el Kern Pharma. O sucede otras veces que los sueños quedan hechos trizas, cuando la mala suerte se interpone en el camino. Iker Villar, corredor del Caja Rural-RGA de Iguzkiza, se fracturó la clavícula izquierda el martes mientras disputaba la París-Camembert y se ha quedado sin G.P. Induráin.
Unai Ramos: "Quiero ayudar al equipo a hacerlo bien en Estella"
Sobre el papel el tudelano Unai Ramos Murillo (Tudela, septiembre de 2005) llega en muy buenas condiciones al Gran Premio Miguel Induráin. Viene el escalador de tres semanas de concentración en Sierra Nevada para afrontar un abril de máxima exigencia, con Induráin, Itzulia, varias clásicas en Francia, Turquía... y todo para un recién debutado. Porque hay que recordar que Ramos dio sus primeras pedaladas con el Kern Pharma en Morvedre y suma nueve carreras como profesional.
“He preparado estas carreras con mucho tiempo y mucho mimo en Sierra Nevada, donde he estado con otros compañeros de equipo tres semanas. Hemos hecho las cosas bien”, comentaba ayer el navarro del Kern Pharma. “Y llego con mucha ilusión de intentar ayudar al equipo en Estella, y también en la Itzulia, donde el objetivo va a ser intentar terminar y aprender todo lo que pueda, porque es una carrera de un nivel altísimo, y se va a muchísima velocidad”.
Ramos, un muy buen escalador en la categoría amateur que conquistó la Vuelta a Navarra, es muy consciente de dónde está. “Conozco bien las carreteras de Tierra Estella porque hemos corrido mucho por allí en categorías inferiores. El final es exigente, imagino que en Erául se romperá la carrera, es una subida que se hace dura y la bajada al principio es complicada. La subida a Ibarra no la conozco”, decía. “Yo estoy a lo que me diga el equipo, tratar de ayudarles a hacerlo bien en Estella y aprender al máximo”.
Iker Villar: "Me duele más no poder correr en Estella que la fractura"
“Íbamos en pelotón, me hizo el afilador un corredor y me fui al suelo, fue una caída tonta. Pero caí de cabeza”, relataba ayer Iker Villar, ciclista navarro del Caja Rural-RGA. “En cuanto vino el médico de la ambulancia ya me dijo que la clavícula estaba rota. Y en ese momento más que la clavícula me dolió más quedarme sin poder correr en Estella”.
Cuando Iker Villar (Igúzkiza, noviembre 2006) pasó a profesionales con el Caja Rural-RGA solo pidió una cosa: correr el Gran Premio Miguel Induráin. “Es la carrera de casa, la que he visto siempre desde que era muy niño, y me hacía mucha ilusión correrla. Me había preparado muy bien y tenía unas ganas tremendas de correrla”.
Todo iba sobre ruedas, porque el de Igúzkiza había tenido un muy buen aterrizaje en los 19 días que había corrido en la categoría, con muchas y buenas pruebas de un día. Hasta que el martes se fracturó la clavícula izquierda en una montonera hacia el kilómetro 120 de la París-Camembert. Ahora está pendiente de que le operen a comienzos de la semana que viene la fractura para reducirla.
“Me fastidia porque se iba a montar un fiestón tremendo con mis amigos y mi gente que iba a ir a animarme; me hubiera gustado estar en la escapada”, dice Villar. “Pero pienso ir a ver a mis compañeros, a animar al equipo en Ibarra con mis amigos y disfrutar de la carrera, pero de otra manera”.
