Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE
Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Vuelta a Navarra

Franco pesca en la niebla

El del Gomur aparece y gana en Belagua, donde Knight mantiene el liderato

Franco mete el último golpe de riñón para imponerse en la cima de Larra Belagua y sumar su sexta victoria de 2022.
Franco mete el último golpe de riñón para imponerse en la cima de Larra Belagua y sumar su sexta victoria de 2022EDUARDO BUXENS
Actualizado el 27/05/2022 a las 23:22
La altimetría de la segunda etapa de la Vuelta a Navarra decía que el día era un diente de sierra continuado de 163 kilómetros entre Cáseda y la estación de esquí de Larra-Belagua, con tendencia ascendente en los 40 últimos kilómetros. Pero hay elementos que ni aparecen ni se le esperan en los libros de ruta. Sopló norte camino del primer final pirenaico de la ronda foral en años, y eso recortó las alas a cualquier movimiento. Solo los kilómetros finales de la ascensión invitaron al movimiento. Y si alguien ha sabido pescar en 2022 es Alejandro Franco. El vallisoletano del Gomur tachó la sexta casilla de victorias en lo que va de temporada. En Caja Rural-Alea se tienen que estar tirando de los pelos por dejar escapar al corredor que está siendo la sensación del año.
Esa fue la batalla parcial. En el balance de la guerra por la Vuelta a Navarra, el británico Oliver Knight dejó a las claras que lo de Sangüesa no fue una aventura de un día. Después de los 70 kilómetros de escapada, de la paliza que se dio, ayer volvió a estar con los mejores en Larra-Belagua, solo terminó cediendo ocho segundos en la parte final. Tiene aún una renta de 1:42 respecto a Alex Álvarez, del Baqué. Y por si hubiera alguna duda, el AVC Aix en Provence tiene otra ficha con la que jugar en el tablero por la victoria por la vuelta. También es británico, Harrison Wood, y solo el francotirador Franco pudo evitar su victoria. Atentos a lo que pueda hacer hoy camino del San Cristóbal.
EL HARAQUIRI DE OIOLI
Los organizadores pueden proponer los recorridos que gusten, las circunstancias -el aire por ejemplo- son las que deciden. El viento le dio un plus de dureza y tensión a una etapa dura per se. Hubo continuos intentos de romper la carrera.
De todos ellos, el italiano Manuel Oioli, del Eolo Kometa de Alberto Contador, fue el que consiguió subir más la apuesta. La fuga de la que partió llegó a tener cuatro minutos como renta máxima. Y a partir de ahí fue un equilibrio de gestión de factores. Kilómetros, desnivel, fuerza, viento en contra, y un pelotón del que tiraron Lizarte y Caja Rural, entre otros.
Oioli se fue cociendo en su propia ilusión, en su propio esfuerzo, hasta que se estrelló contra la base de Belagua. Al último puerto del día llegó un grupo de más de una treintena de ciclistas. Demasiados para una etapa tan exigente, pero es lo que tiene la mezcla de aire y miedo, nadie se mueve.
Lizarte endureció la subida para lanzar a su hombre, Pablo Castrillo. A cinco de la cima, cuando el paisaje pasó del sol a una niebla cargada de épica, probó Castrillo, se llevó a Franco y con él al Wood, el secante del líder, la opción B de un AVC Aix cuyo líder no solo no acusó la paliza de la víspera, sino que se metió entre los mejores.
Y allí, entre la niebla que desdibujó una llegada de postal, con un ambiente familiar -ni el día ni el tiempo invitaban a reunir a una multitud- apareció Franco. Y lo hizo con un golpe de riñón preciso para ganar por sexta vez este año. Por eso es el amateur de moda en 2022.
volver arriba

Activar Notificaciones