El Helvetia Anaitasuna, a la final de la Copa del Rey
El equipo navarro remonta al Atlético Valladolid el 25-21 de la ida en un final de infarto (27-22)


Actualizado el 04/02/2020 a las 07:20
Lo ha conseguido. El Helvetia Anaitasuna ha podido sellar su pase a la 'Final a 8' de la XLV Copa del Rey tras remontar la eliminatoria al Recoletas Atlético Valladolid (27-22). Tras el 25-21 registrado el pasado jueves en el polideportivo Huerta del Rey pucelano, la eliminatoria se ha decidido la mañana de este domingo en el pabellón Anaitasuna de Pamplona.
Pese a la dificultad que entrañaba, el cuadro verdiblanco tuvo claro que la remontada era posible. Y, así, saltaba a la pista convencido en lograrla.
Los de Iñaki Aniz ya igualaron la contienda en el minuto 25 cuando Martín Ganuza puso el 12-8 en una contra. El equipo navarro veía así como su buena defensa, pese a algunos errores, ofensivos daban su fruto ante un Valladolid que no se encontraba cómodo.
No obstante, con el 13-10 al descanso (un resultado positivo por el triunfo, la ventaja y el marcador corto que auguraba, arrancaba la segunda parte. 30 decisivos minutos. Todo un mundo en esta eliminatoria.
Pero lo más difícil estaba hecho. Y el Helvetia creyó en la remontada como nunca. Con una defensa mixta sobre Adrián Fernández, buenas ayudas y anticipaciones, secó al ataque pucelano y con un parcial de 5-1 puso el 20-12 en el marcador en el minuto 38.
Sin embargo, el Valladolid no había dicho su última palabra. Con un parcial de 1-4 ponía el 21-15 a falta de 15 minutos y añadía presión a los locales.
Gracias a la aportación ofensiva de Diego Camino y Fernández, el conjunto pucelano se metió de lleno en el duelo (25-20, m.54), llevando a un final de infarto la eliminatoria.
Más aún cuando un mal cambio cuando buscaba el 27-21, devolvió el balón a los visitantes con 5 jugadores del Helvetia en pista. Camino puso el 26-22 que clasificaba a los de Pisonero a falta de 1:03. Pero el Helvetia aprovechó su oportunidad. Y Nordlander paró el ataque visitante. Y al canterano Martín Ganuza no le tembló el pulso cuando le llegó el balón decisivo. Se elevó desde el extremo para colar el balón en la portería de César Pérez y meter al Anaita en su segunda final copera de su historia, en el actual formato.