Integración

Villava, punto de encuentro para el equipo Popurrí de balonmano comunitario

Personas con discapacidad motora y mental forman, junto a jugadoras y ex jugadoras profesionales y voluntarios, un equipo de balonmano comunitario que se ha convertido en Villava en punto de encuentro y disfrute entorno al deporte que les apasiona

Fotos de la presentación del equipo inclusivo Popurrí Beti Onak./
Fotos de la presentación del equipo comunitario Popurrí Beti Onak./J.P. URDIROZ

C.A.M.

Actualizado el 22/01/2025 a las 17:11

Desde la silla de ruedas que le permite desplazarse, Íñigo Rupérez ha visto multitud de partidos de balonmano. Fiel seguidor del Beti Onak, aplaude ahora con entusiasmo a las “guerreras” de la Liga Iberdrola. También su hermano gemelo Javier, que arrastra problemas de movilidad menos severos es uno de esos apasionados a un deporte que ha dado ejemplo de valores incluso en la élite. Por eso el año pasado, cuando de la mano de la internacional Macarena Sans, una de las jugadoras profesionales del Replasa Beti Onak en la principal categoría del balonmano femenino, y de su hermana Marina, psicóloga entonces recién llegada de Mendoza, en su Argentina natal, se impulsó un equipo cuyo único límite era haber cumplido los 18 años no dudaron en sumarse a él. Y con ellos otras personas con discapacidades cognitivas o físicas. Popurrí Beti Onak lo integran 25 personas entre deportistas, monitores y voluntarios. Procedentes de Villava, Burlada, Huarte o Pamplona y que han visto en esta iniciativa de balonmano un lugar de encuentro. Han pasado de espectadores a protagonistas. De la grada a la cancha. Por ahora de entrenamiento. “Damos y recibimos a partes iguales. Todos. Todos jugamos y nos enriquecemos. El equipo lo formamos todos y estamos abiertos a acoger a más”, resume la iniciativa Marina Sans.

Popurrí Beti Onak se consolidó la temporada pasada, cuando se dio a conocer entre aficionados y entidades vinculadas a la discapacidad y empezaron los entrenamientos semanales. Y este martes vivió una especie de puesta de largo tras la presentación ante el público del Beti Onak en uno de los últimos partidos en Villava. Protagonizó la charla mensual de la Escuela del Ciudadanía de la localidad, un grupo que organiza encuentros para reflexionar y analizar la realidad social, política, económica o cultural.

MÁS ALLÁ DE LA INCLUSIÓN

El proyecto comenzó a gestarse entre Argentina y Villava. Cuando Marina todavía no había dado el paso de emigrar junto a su marido, enólogo de profesión, y sus hijos menores. En la localidad navarra había recalado como jugadora su hermana Macarena, central en el equipo de balonmano. “Tenían la inquietud por combinar el deporte y el trabajo con personas con discapacidad. Lo plantearon al club Beti Onak y lo acogimos de buen grado”, rememora los inicios Antonio Urbiola, uno de los miembros de la junta directiva y hoy voluntario en los entrenamientos semanales. “No hay competición, sino integración. Estas personas se sienten parte de algo y no invisibles como pueden sentirse ante algunas situaciones y es muy bueno parta ellos y muy positivo. Y los que colaboramos de alguna manera no estamos dando, sino que recibimos. Los entrenamientos son una fiesta” valora el directivo un proyecto abierto a nuevos integrantes.

Y lo que era todavía un papel cuando Marina Sans ultimaba su traslado a España se convirtió en una realidad al afincarse en Villava cerca de su hermana. “Confluye el deporte y la discapacidad, que son parte de nuestra vida. Pero quisimos hacer algo comunitario, que era mi especialidad allí en Mendoza. Con lo que había trabajado. El único límite es la edad, porque por ahora no tenemos la infraestructura pero si la idea de formar otro grupo infanto juvenil. No hay más filtros y está abierto a personas con discapacidad motora, en sus diversos grados, y a también mental. Con situaciones muy diferentes. Personas que no pueden andar o con problemas de movilidad, otras que se expresan con gestos. Pero no nos detenemos en eso”, indica.

Huye al contar el proyecto de expresiones como inclusión. “El espíritu es dar y recibir y vamos más allá de la inclusión. Lo definimos como un equipo comunitario que no pone el foco en la discapacidad sino que está para sostener, para flexibilizar espacios sociales, para recibir a los diferentes. Nos enriquecemos porque aquí lo que se gesta es la amistad, el amor. Es la base del proyecto”.

JUNTO A LAS "GUERRERAS"

Entre las monitoras figuran las jugadoras Macarena Sans y Ayelen García y Marta Oloriz y Estibaliz Soto. Su condición de profesionales del balonmano ha sido parte del éxito del grupo. “Al final hay mucha afición en la comunidad y la cercanía con las jugadoras ayudó a animar a participar. Tenemos voluntarios, pero todos son bienvenidos para ayudar en los entrenos. Y si un día surge, jugar partidos con otros equipos”. Ilusión no falta.

POPURRÍ BETI ONAK

1 El equipo: Garazi Urreaga Ochoteco, Sara Larrión Maeztu, Arantxa Rodrigo Rodríguez, Javier Rupérez, Iñigo Rupérez, Saioa Urbina, Rui Meirinho, Víctor García, José Ángel; Doni Fronkein, Benito y Iosu; Macarena (jugadora profesional del Beti Onak) y Marina Sans, coordinadoras; Ayelen García (jugadora profesional de Beti), Marta Oloriz y Estíbaliz Soto, monitoras; Antonio Urbiola (miembro de la junta directiva del Club Beti Onak), Alba Larrión, Francisco Rossetto, Javier Otazu y María Rípodas (voluntarios).

2 Abierto a incorporaciones:
Entrenan, desde el año pasado, los miércoles (18 horas)en el campo del C.P. Lorenzo Goicoa o en el polideportivo Hnos. Induruain. Interesados contactar con el club Beti Onak o con Marina Sans.​

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora