Balonmano

Los lugares que echará de menos Quique Domínguez: de los garrotes de Beatriz al castillo de Javier

El técnico del Helvetia Anaitasuna, que abandonará el club en junio, repasó sus vivencias a lo largo de sus cinco años en Pamplona. Enumeró un sinfín de lugares de Pamplona y Navarra, así como personas 

La plantilla arropó a Quique Domínguez tras el anuncio de su adiós. En primer término Oleg Kisselev, Samuel Pereiro e Iñaki Martínez ‘Kaki’.
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La plantilla arropó a Quique Domínguez tras el anuncio de su adiós. En primer término Oleg Kisselev, Samuel Pereiro e Iñaki Martínez ‘Kaki’.
La plantilla arropó a Quique Domínguez tras el anuncio de su adiós. En primer término Oleg Kisselev, Samuel Pereiro e Iñaki Martínez ‘Kaki’.

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Borja BernarteJ.J. Imbuluzqueta

Publicado el 10/01/2025 a las 05:00

Alguien un día pensó que era buena idea que yo fuera el entrenador del Helvetia Anaitasuna. Fue cuando el mundo estaba a punto de pararse por la pandemia. Esa persona fue Javi Gracia. Me llamó por teléfono y me mandó un correo. Me detallaba lo que era la Sociedad Anaitasuna. Me hablaba de los jugadores de la casa, los jugadores de fuera, los objetivos y los valores de este club. Ese correo lo he leído muchas veces y lo guardo con mucho cariño. Nunca te voy a agradecer lo suficiente aquello”. El llanto hizo que la voz de Quique Domínguez se quebrase durante su comparecencia. Los miembros de la plantilla actual y anterior, así como técnicos de la base o el staff aplaudieron para transmitirle energía al gallego. También su círculo cercano y su mujer, Diana, presente en el acto. “Alguien ahora decide que ya no es buena idea que siga como entrenador de este equipo. Por mucha rabia que me de y pena que sienta, es la ley del entrenador. Toca aceptarlo y seguir. No sé si he sido buen entrenador, pero sé que mis cinco mejores años de entrenador los he dado aquí”, continuó el pontevedrés.

Porque han sido cinco años llenos de recuerdos sobre el tapiz del Pabellón Anaitasuna, pero también por lugares de Pamplona y Navarra: “Diana, mi mujer, dice que soy de proyectos largos. Que me gusta estar mucho en los sitios, que me cuesta irme. Tiene razón. Será porque me vacío, me vuelco, me entrego al máximo y doy lo que tengo. Eso me lo enseñaron mis padres. Es la educación que recibí. Aquí me he encariñado mucho porque han sido cinco años preciosos. Me he sentido muy feliz y bien acogido por todos. Cuando ya no estemos aquí echaremos mucho de menos el claustro de la Catedral de Pamplona, el parque Yamaguchi, el parque de la Ciudadela, las murallas, los garroticos de Beatriz -los negros sobre todo-, los cafés en el Peregrino, los bocatas en el Maisonave después de recoger a Natalia de clase de danza, la tostada de jamón en Alivio después de los partidos... Echaré de menos los cines Golem, el teatro Gayarre y al enorme Santos García. Echaré de menos también las excursiones de los domingos a Leyre, al Castillo de Javier, a Olite, al bosque de Irati y a tantos sitios que hemos recorrido. Pero seguro que también nos acordaremos mucho de las personas que dejamos aquí”.

En los 20 minutos que duró su monólogo citó a personas como Iñaki Aniz, Miguel Hernández, Imanol Arregui, Iñaki Muñoz, Pablo Galech, Pibe, Josetxo y Eli. Mikel y Montse, Marta, Ainhoa, Diego, Félix Gastón o Fernando Urra. Para todas ellas tuvo palabras de cariño, aunque se detuvo sobre todo en José Luis, que realiza las labores de mantenimiento. “Esa imagen tuya subido a ese aparato que no sé cómo se llama, pero sirve para limpiar la pista y quitar la pega. Subido como si fueras Don Quijote con su lanza... Es increíble. Cuando yo llego a Anaitasuna a las ocho y media, tú ya estás. Si vengo a las ocho, tú ya estás. Si algún día aparecía a las siete y media, tú ya estabas. Yo madrugaba, pero tú más. Con esa fuerza, energía y simpatía siempre me decías: ¿Qué dice Quique? Nunca sabía qué contestar a eso. Igual que cuando escuchaba los aúpa, epa, apa, ipi... Aquí estáis locos y no sabéis ya qué decir. Me acordaré que decís diría en lugar de dijese. Estaría en lugar de estuviese, jarrear en lugar de llover mucho. También os gusta echar un café. A partir de ahora volveré a tomar un café.

En su comparecencia, Quique Domínguez tampoco se olvidó del “privilegio de entrenar a jugadores como Ander Izquierdo, Juan del Arco, Edu Fernández, Patrick Bols, Arthur Pereira, Álvaro Gastón, Ander Torriko, Juan Bar, Nicolás Bonanno, Xabier Etxeberria, Antonio Bazán, Xabi, Martín, Pablo Itoiz, Marcos, Imanol, Ibai, Mikel, Iñaki Martínez ‘Kaki’, o los que me acompañan en la mesa Aitor García y Carlos Chocarro”.

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