Desafío Vicente-Otaño
El más difícil todavía de Iker Vicente
El campeón de Ochagavía se enfrenta el sábado a partir de las cinco a Eneko Otaño por 12.000 euros en la Plaza de Toros de Tolosa, con dos troncos de desventaja para el aizkolari navarro


Publicado el 03/01/2026 a las 05:00
Será el sábado a las cinco de la tarde cuando el navarro Iker Vicente y el guipuzcoano Eneko Otaño afronten en la Plaza de Toros de Tolosa una de las apuestas que más expectación ha despertado en los últimos años en el mundo de la aizkora. El número uno de la modalidad afronta su cuarto y más complicado desafío, con un trabajo en el que parte con dos kanaerdikos de desventaja ante un rival que está en buena forma. En juego, 12.000 euros, y a pesar de que está obligado a recuperar alrededor de cuatro minutos, el de Ochagavía parte como favorito para el dinero.
“Es la apuesta más arriesgada que he hecho nunca. Para ganar tengo que hacerlo todo perfecto, y aún así lo tengo muy difícil. Sé que puedo perder, y estoy preparado”, comentaba hace unos días Iker Vicente.
Serán alrededor de 45 minutos para cumplir con un trabajo en el que Vicente debe coartar 14 troncos de 54 pulgadas y otros cuatro de 72. Mientras que Otaño hará frente a 12 de 54 pulgadas y cuatro de 72. Los dos kanaerdikos que descarte el de Beizama los afrontará el aizkolari navarro.


"Dos troncos de desventaja es una diferencia grandísima. Tengo que hacer un trabajo perfecto si quiero ganar y aún así es muy dificil".
Iker Vicente, aizkolari navarro
MADERA Y ESTRATEGIA
Pero el primer paso del desafío se jugará bastante antes de las cinco. A las 9 de la mañana están citadas en la plaza las dos cuadrillas de los desafiantes, que tendrán que cumplir con el protocolo de validar y colocar los lotes de madera. Y ahí está una llave esencial de la apuesta, qué tipo de madera de haya lleva cada uno de los contrincantes, si pensando en él mismo y sus opciones, o si trata de entorpecer al rival sin perjudicarse a sí mismo.
Vicente y su equipo (Dani Vicente y su primo Eneko Saralegi) llevaban tiempo trabajando con haya de Irati, aunque no habían descartado surtirse de otros lugares. Cada uno pone la mitad de la madera. Y a partir de las cinco de la tarde los aspirantes a la bolsa de los 12.000 euros tendrán que hacer relucir todo el trabajo que han acumulado en los últimos tres meses bajo dos premisas. Para Iker Vicente, recortar la desventaja antes de llegar al tronco 18, para Eneko Otaño, ser capaz de conservarla. Y las estrategias no tienen un gran margen de error. Vicente no puede salir a fuego desde el primer tronco, a riesgo de fundirse física y mentalmente por tener que recortar la desventaja. Pero tampoco puede contemporizar en exceso, por quedarse corto. ¿Apretar en los troncos pequeños o en los de 72 pulgadas? En todas las competiciones donde más daño hace Iker es en los troncos grandes.


"Me he preparado muy bien y sé que si hago mi trabajo bien tengo opciones de ganar la apuesta. Pero Iker es Iker".
Eneko Otaño, aizkolari guipuzcoano
DOS MOMENTOS
La del sábado no es la primera apuesta para ninguno de los dos aizkolaris. Cuarta para Vicente, quinta para Otaño. Y cada uno ha seguido su camino diferente hasta Tolosa.
Iker tuvo un primer pico de forma con el Campeonato de Euskadi y el Navarro, en el que logró las dos txapelas. Después hizo un parón de dos semanas de regeneración, y empezó a preparar la apuesta. En este tiempo ha hecho dos incursiones competitivas, en el Euskal Timber. Una prueba de rapidez y explosividad mixta con motosierra, tronza y hacha. Microesfuerzos de apenas dos minutos. Pasó la clasificatoria y jugó las cuatro postas de la jornada final, ganó todas.
Eneko Otaño ha seguido un plan muy diferente. El 26 de julio se proclamó campeón de Guipúzcoa, con un minuto de ventaja respecto a Mikel Larrañaga. En octubre no consiguió pasar el corte de los seis primeros que daba paso a la gran final del 2 de noviembre. Desde entonces ha vivido por y para la apuesta. No quiso participar en el Euskal Timber. La falta del ritmo de competición por la frescura.
La suerte está echada.
