Conciertos
El espectáculo Viva Suecia revienta el Arena
La banda murciana llenó el pabellón pamplonés y desplegó en el escenario una destacada puesta en escena audiovisual y musical
Publicado el 07/11/2026 a las 23:45
Conseguir entrar al Navarra Arena se convirtió la noche del sábado 7 de noviembre en una auténtica aventura por el caos en la salida del partido de Osasuna y la entrada al concierto. Locura total, colas interminables... Como era de esperar el concierto comenzó con más de 10 minutos de retraso, que parecieron pocos para lo que se había agolpado fuera.
La magia se hizo propia y señora y el espectáculo comenzó con una puesta en escena fantástica... Porque aquello montado en el Arena no eran simples pantallas laterales -enormes- para la proyección sino que se trataba de una auténtica superficie de proyección-altísima- que sumaba desde los laterales y en continuidad con curvas que se extendían sin corte por toda la parte trasera... Aquella distribución/planteamiento daba una solución fantástica, mucho más que simplemente espectacular... daba una sensación de ambiente y contexto francamente original, contundente. Se jugaba tanto con imágenes “reales” como con otras tratadas de forma pictórica/poética. Una gran apuesta por lo visual refrendada por un sonido contundente, a modo apisonadora... pero con despliegue de detalles.
Sobre el escenario lucían músculo interpretativo tanto la formación original de Viva Suecia (Rafa Val en la Voz y guitarra, Alberto Cantúa en la guitarra y coros, Jess Fabric en el bajo y coros y Fernando Campillo en la batería), con varios músicos multi instrumentistas como Rodrigo Cominero en los teclados, guitarra y coros, Carmen Hoonine en la guitarra, teclados, percusión y coros y Esdras Boyajian en el saxofón y coros, además de otros dos músicos a los vientos y otras dos coristas.
A Rafa le faltó tiempo para declarar la satisfacción que tenían por haber puesto las entradas a la venta hace un año y que todas se habían vendido. “ Aquí nos habéis tratado siempre muy bien”. Sus paisajes pictóricos pasaban por los azules, los naranjas cobalto meteóricos y los blancos con nubes pura visión celestial. La pólvora de los murcianos se disparo con 'Dolor y gloria' y 'La orilla'. Había lanzamiento de confeti y cañones de humo verticales. Los mundos emocionales de estos murcianos se iban acrecentando con 'A dónde ir' y 'Lo siento'. Esa varita mágica para hacer de su épica particular un mensaje universal creció y creció con 'Fuimos felices aquí', 'Deja encendida una luz', 'Bien por ti' y 'La voz del presidente'. La contundencia de los coros del público en 'Algunos tenemos fe' fue un clamor en el Arena.
Hubo momentos para continuar desarrollando su épica tan particular con 'Los afortunados' o 'Querer'. Y por supuesto con' Justo cuando el mundo tensó'. El Arena estaba más que volcado, estaba lanzado a un frenesí total que mantuvo esas constantes vitales lanzadas con' Permiso o perdón', especialmente con 'Tú y yo contra los demás', 'El mal' y 'Sangre' que se convirtió en una llamada a su propia sublevación: “Quizás se nos ha roto un poco el amor. Igual ha sido por usarlo. Y si me miras con la misma emoción con la que miras al pasado...”
Rafa se encaramó a un teclado eléctrico en el centro del escenario para cantar con sus dos coristas Natalia Duma y Xiliva Tomás. Eran los momentos de 'Melancolía' y después del protagonismo en la voz de Carmen Hoonline en el tema 'Hablar de nada' que se despacha con: “Te he prometido ponerme de pie. Y sabes que quiero cumplir. No es necesario tu salto de fe. Sé que lo harías por mí”. Las coristas volvieron a tener un gran protagonismo en 'Una bandera que nos sirva a los dos.' 'El rey desnudo' volvió a lanzar una de sus reflexiones existenciales marca de la casa. Las palabras importantes de la letra desfilaban en todo el fondo de pantalla cual grafiti. Escaparate perfecto para dar el banderazo de salida al último tema que flota señorial gracias a una puesta en escena multipantalla. Hasta cien pantallas en toda la superficie de proyección iban alternando imágenes para que los murcianos lanzaran su 'No hemos aprendido nada'. Final en un arrebato soul bañado en blanco. Hubo solos de saxo, trombón y trompeta... y también percusión.
Los cuatro murcianos de Viva Suecia volvieron al escenario para dar las gracias y lanzar el primero de los bises que fue su conocidísimo himno 'El bien'. Momentos singulares porque invitaron al embajador de Suecia en España -Per Arne Hjelmborn- para que tocara de nuevo un fragmento de la canción en la batería, vestido con la camiseta de Osasuna. Incluso aprovechó para saludar y agradecer semejante oportunidad.
La fiesta continuó con 'Lo que te mereces'. Tremenda y multicoreada. Todo era ya rojo y negro, luces blancas de flashes para revivir una especie de 'Encuentros en la tercera fase'. El gigantesco puño blanco en alto como fondo de escenario se enseñoreó de 'Amar el conflicto (Todo lo que importa)' bañado por una nueva explosión y baño de confeti. Era el final. Otro escenario multicolorista en blanco cómic y varios grandes elementos repartidos en la superficie de proyección fue el marcó perfecto para despedirse con 'Mala prensa'. “Volveremos, volveremos”, reclamaba Rafa en una gran despedida sónica. Por todo lo alto y Viva Suecia.
