Universidad de Navarra
El Centro Bioma siembra con una encina su vocación de gran foro de la ciencia
La Universidad de Navarra celebra la colocación de la primera piedra del edificio, que sustituye por la plantación del árbol
Publicado el 24/10/2026 a las 05:00
El Centro Bioma ya empieza a tomar forma junto al edificio del CIMA y frente a la Clínica Universidad de Navarra; las obras comenzaron en enero y ya se pueden adivinar las dimensiones que tendrá este edificio de 20.000 metros cuadrados que la Universidad de Navarra (UN) utilizará para docencia, investigación y divulgación de la ciencia. Diseñado por el arquitecto Patxi Mangado, Construcciones VDR lo levanta con un presupuesto de 45 millones de euros.
Bajo cuatro grandes grúas y con el ir y venir de los obreros al fondo, este viernes se quiso escenificar el inicio formal de la construcción. Esta vez se sustituyó la tradicional colocación de la primera piedra por la plantación de una encina en una maceta que simulaba las formas de la geoda, el núcleo expositivo del futuro centro y posiblemente su parte arquitectónicamente más singular. Será uno de los árboles que cuando acaben las obras se instalarán en los jardines interiores del edificio. Se quería escenificar de este modo que el Bioma no va a ser un museo más.
Tampoco es habitual que a diferencia del propio edificio, la amplia plaza que servirá de accesosí esté concluida. “Quiere ser un lugar de encuentro y un gran altavoz para que la buena ciencia se comunique más y mejor a la sociedad, un ágora donde nos encontremos en torno al medio ambiente”, explicó la rectora de la UN, María Iraburu. El edificio subraya de ese modo su intención de convertirse en un lugar de difusión.
“Esto no va de construir un museo, es algo mucho más grande”, redundó Ignacio López-Goñi, director del Museo de Ciencias de la UN. “Es un proyecto de educación transformadora, un ejemplo de cooperación creativa”, añadió. López-Goñi recordó que en la universidad llevan más de 60 años trabajando en la investigación lo que, junto a las donaciones recibidas, han generado una colección de más de un millón de registros museísticos, “una de las colecciones de ciencias naturales más importantes de España”. Pero Bioma, según recalcó, es más que eso: “No es solo un zoo de animales muertos, ni un gabinete de curiosidades, vamos a contar una historia, la historia más apasionante del universo”.
La idea es que el futuro visitante se haga preguntas, declaró López- Goñi, que se comprometió a conseguir un centro inclusivo para todas las personas, incluso a las que habitualmente no se llega, como personas con discapacidad.


El Centro Bioma es algo que solo se puede hacer en Pamplona, según dijo el también profesor de la universidad, primero porque albergará el museo de ciencias de la UN y, en segundo lugar, porque en un radio de cien kilómetros se tiene una representación de todos los ecosistemas europeos, desde las Bardenas al cantábrico, pasando por la selva de Irati o el Pirineo. “Esto es marca navarra”, expresó.
Inmaculada Pascual, investigadora del Instituto de Biodiversidad y Medio Ambiente de la Universidad de Navarra (Bioma) y vicedecana de la Facultad de Ciencias expresó, por su parte, que las soluciones en el medio ambiente deben venir del conocimiento de la ciencia, y destacó el carácter multidisciplinar del proyecto. E Iria Rodríguez estudiante de último curso de Bioquímica, se mostró convencida de poder transmitir los conocimientos adquiridos a futuras generaciones.
Cada uno de ellos introdujo en una cápsula del tiempo objetos representativos de 2026 que consideraran que pueden estar obsoletos dentro de cincuenta años. López-Goñi optó por unas gafas como las que se utilizaron el pasado 12 de agosto para ver el eclipse; Rodríguez se decantó, además de por periódicos navarros del día, por un plan de estudios actual de la Facultad de Ciencias, y Pascual introdujo una micropipeta. “Supongo que las seguirán utilizando, pero no tendrán el aspecto que tienen hoy”, dijo. El arquitecto Patxi Mangado, que precisamente ayer celebraba su cumpleaños, añadió el plano del edificio.
A continuación, Jesús María Ezponda, secretario general de la universidad; Juan Cruz Cigudosa, secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades; la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, y la rectora María Iraburu firmaron el acta que incluyeron en la cápsula, y la enterraron en la maceta de la encina.
En el acto estuvieron el presidente del Parlamento, Unai Hualde; la delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverría; los expresidentes de Navarra Miguel Sanz y Yolanda Barcina y otros representantes de instituciones, empresas y donantes que han contribuido con el proyecto. A fecha de hoy, las donaciones han alcanzado los 26,1 millones de euros.
