Patrimonio
La joya monumental que conecta Pamplona con Ceuta
Las dos ciudades conservan algunos de los sistemas defensivos más destacados de España y comparten la huella del ingeniero militar Jorge Próspero de Verboom


Actualizado el 07/09/2026 a las 18:38
Pamplona y Ceuta, separadas por más de 900 kilómetros y situadas en extremos muy distintos de la geografía española, comparten una joya monumental: sus murallas. Ambas ciudades conservan destacados conjuntos fortificados que han marcado su historia durante siglos y que hoy constituyen parte esencial de su patrimonio.
En el caso de Pamplona, el recinto amurallado es considerado uno de los mejor conservados de Europa. La Ciudadela, los baluartes, los fosos y las obras defensivas que rodean el casco histórico reflejan la importancia estratégica que tuvo la capital navarra como plaza fuerte de la frontera con Francia.
Ceuta, por su parte, cuenta con las impresionantes Murallas Reales, un complejo defensivo levantado y transformado a lo largo de los siglos para proteger uno de los enclaves más estratégicos del Mediterráneo occidental. Sus fosos navegables y bastiones la convierten en una de las fortificaciones más singulares del país.
Más allá de su valor patrimonial, ambas ciudades comparten una curiosa conexión histórica. Jorge Próspero de Verboom, considerado el fundador del Real Cuerpo de Ingenieros y una de las figuras clave de la ingeniería militar española del siglo XVIII, intervino en las dos plazas fortificadas. Como Ingeniero General de Felipe V, revisó y proyectó mejoras en las defensas de Pamplona, donde elaboró en 1726 un importante plan para reforzar el sistema amurallado.
Dos años antes, en 1724, también había diseñado actuaciones para la Muralla Real de Ceuta. De hecho, se conserva un plano firmado por Verboom con propuestas para ampliar y reforzar esta fortificación norteafricana.
Esa coincidencia convierte a Verboom en un inesperado nexo entre dos ciudades muy diferentes, pero unidas por una misma herencia defensiva. Hoy, las murallas de Pamplona y las Murallas Reales de Ceuta siguen siendo testimonio de la importancia estratégica que ambas tuvieron en la historia de España y de la maestría de los ingenieros que las diseñaron y perfeccionaron.