Premios Rex
Una fábrica de terror en pleno Baztan
Los estudios de Lekaroz, a pleno rendimiento, reciben el Rex a la producción tras haber lanzado un segundo sello: Midnight Love Factory


Publicado el 05/09/2026 a las 05:00
En octubre hará dos años de la apuesta que la distribuidora y productora de cine 39 Escalones Films hizo por Baztan. La empresa madrileña se propuso convertir las instalaciones de los antiguos estudios Melitón, que estaban en desuso en Lekaroz, en unos platós especializados en películas de terror, y así nacieron los estudios Midnight Fear Factory, que el próximo lunes recibirán el premio Rex en la modalidad de producción.
Carlos Guerrero Hurtado (Elche, 1978) está al frente del proyecto. Al llegar empezó por sentar las bases, consiguiendo proveedores, formar un equipo y un ecosistema para los rodajes en un lugar célebre en el cine por la 'Trilogía de Baztan' pero con poca tradición audiovisual. Desde hace un año tiene ya casa allí, en un lugar que no conocía hace dos años. “Estamos muy contentos. Es un sitio que se rueda muy bien y todos los actores que han venido están enamorados de la zona, todo el mundo que viene dice que quiere comprarse una casa aquí”, asegura.
Los distintos rodajes de películas se suceden en los último s meses, uno tras otro. La primera película la rodaron en Bera, fue 'Tarántula', de Tirso Calero, con Hiba Abouk, Fele Martínez y Nuno Gallego (aún sin estrenar). Antes del verano grabaron la primera serie vertical hecha en Navarra, 'A siete cuadras de ti', de Cristina Ruiz. Son 40 capítulos de apenas 40 segundos pensados para verse en el móvil, una tendencia que se va abriendo paso en otras partes del mundo. Después entraron como coproductores en una película hispano-mexicana de terror, 'La rueda', de Miguel Muñoz Vallas; en este caso los exteriores se grabaron en Jalisco y los interiores en decorados de Lekaroz. En julio le llegó el turno a 'Al final todo va a estar bien', de Néstor Medina, que ya tenía una parte rodada con Esther Acebo y Luka Peros (conocidos por 'La casa de papel'), y en agosto trabajaron en la película Hasta que el juzgado nos separe, con la que los estudios dieron un paso más.
'Hasta que el juzgado nos separe', la ópera prima de la directora Cristina Urgel, con Fran Perea, Macarena Gómez y Raúl Tejón es una comedia y con ella los estudios que invocaban en su nombre al miedo de medianoche tuvieron una hermana, la Midnight Love Factory, un nuevo sello que se inauguró en ese momento para dar cabida a comedias, películas blancas, familiares y, en general, para diversificar los géneros. Al murciélago del logotipo le acompaña ahora otro con un corazón.
Y, mientras tanto, la actividad no se detiene. En septiembre arranca el rodaje de una película de terror titulada 'Hacha', con Angy Fernández, Nerea Rodríguez y Manuel Bandera, que rodará parte en el Museo de Cera de Madrid. La película del director navarro Jon Mikel Caballero 'Los Falsarios', por su parte, prevista para noviembre se retrasa al próximo año, cuando de momento está previsto el rodaje de cuatro largometrajes.


La intención es producir de manera continua.“Con el paso de los años veremos dónde nos pone el mercado, explica Carlos Guerrero. “Esto no se va a hacer ni en uno, ni en dos años, poco a poco iremos perfeccionando un sistema de producción como se hacía antiguamente en los estudios de Hollywood, no para rodar en serie, pero sí aprovechando muchos recursos de unas películas en otras”.
Una de las claves de la apuesta, de hecho, es su vertiente internacional. Ya lo han probado al coproducir con la mexicana Etérea Films la película 'La rueda', que de hecho está pensada más para el público mexicano que para el español. El género del terror es más difícil de distribuir en España, la comedia sí que tiene más recorrido sin salir fuera, según admiten.
Guerrero asegura que han recibido el premio Rex con ilusión. “No lo esperábamos, pero estamos muy contentos”, explica. “En Navarra la verdad es que desde el primer momento nos hemos sentido muy bien acogidos. Tanto cuando comenzamos las conversaciones con Clavna, con Nasubinsa, con Sodena, que luego nos han acompañado, como cuando ya nos hemos instalado en Lekaroz, en los estudios, no tenemos la más mínima queja; se nos ha tratado muy bien y se nos han facilitado mucho las cosas”, expone.