Entrevista
Carlos Garcés, subdirector de La Pamplonesa: "Hubiera sido feliz aquí, pero es una oportunidad irrechazable"
Carlos Garcés solo tiene buenos recuerdos de sus días con La Pamplonesa y con sus músicos. “Las dianas son un regalo, lo pasé muy bien”


Publicado el 18/07/2026 a las 05:00
¿Cómo ha sido dejar la Pamplonesa apenas dos meses después de entrar?
Me comunicaron el nombramiento el viernes y el martes 14 se lo dijeron a los miembros de la Banda Municipal de Madrid. Ese mismo día Vicent Egea iba a despedirse de los músicos de La Pamplonesa, y yo tuve también que comunicar que lo tenía que dejar. Al final es un contrato de alta dirección en el que me piden exclusividad. Es una pena porque la idea en principio era que, hasta que saliera la plaza, fuera el titular de la Pamplonesa. Pero son oportunidades que salen una vez en la vida. Muy a mi pesar os voy a tener que dejar.
Una experiencia corta.
Corta, pero intensa.
¿Cómo fue la elección para la Banda Municipal de Madrid?
Ha sido un proceso muy diferente al de la Pamplonesa, que preparó un concurso de oposición que duró 10 u 11 meses. Comenzó el año pasado, después de San Fermín, mandando los papeles. La primera prueba fue en agosto; las quinta y sexta ya en mayo. Fue un proceso muy largo, en el que se presentó muchísima gente, y tuve la suerte de ganarlo. Cuando yo mandé la solicitud a la Pamplona, nunca había dirigido a la Banda Municipal de Madrid. Pero más o menos por esas fechas me propusieron un concierto para noviembre. No era consciente de que era una prueba. En realidad no lo era, fui a dirigir un concierto. En marzo o abril, el anterior titular de Madrid dijo que ya no continuaría y ahí empezaron a moverse las cosas. Hicieron una votación entre los músicos para ver a quién querían traer. Para mí era como un sueño inalcanzable. La Banda Municipal de Madrid es una formación histórica no solo de España, sino mundial. Está en un momento muy dulce, con 90 profesionales, con muchas ganas de hacer cosas, que cuenta con gente joven y otra con experiencia. Y están apostando por regenerar mucho la banda. Son oportunidades que hay que aceptar.
De esos trenes que pasan de vez en cuando, ¿no?
Claro. Es una banda que ha tenido muchos directores a lo largo de la historia. Y creo que después de Pablo Sorozábal, el gran compositor para bandas, soy el más joven que entra. Tengo mucha ilusión, mucho respeto.
¿Le han entendido en La Pamplonesa?
Lo único que pedí a la presidenta y a todos los músicos es que, por favor, no me cerraran las puertas, que lo entendieran. Cuando les anuncié mi marcha, me puse a llorar, y los músicos también. El cariño que me han dado todos… Ahora que ha salido la noticia, esta mañana (por la de ayer) ya me han escrito 15 o 20. Estoy muy emocionado.
¿Qué recuerdo se lleva de su corta estancia en Pamplona?
Muchos. Yo ya conocía la calidad musical de la banda, pero la humana la he podido ver compartiendo almuerzos, o los churros, o las dianas. Ves que hay un muy buen ambiente, que son todos muy humanos. Se han desvivido por mí. Me han buscado alojamiento estos días, me han invitado a comer a sus casas, buscaron balcones para mi mujer y mi hija… Solo puedo tener palabras de agradecimiento. Ahora vendrá otro, que seguro será algún directorazo, pero ya les he dicho que si lo que necesitan, si hay alguna fecha que no pueden hacer porque el nuevo la tenga agendada, yo me ofrezco, estaré en Soria aquí al lado….
A la Pamplonesa le queda ahora el problema de buscar director y subdirector.
Ahora la banda está como descabezada, porque Jesús (Garísoain) dejó este año la subdirección y Vicent Egea se jubila. Pero en teoría no tiene por qué haber problemas. Dentro del proceso de selección hubo tres aprobados. Imagino que les llamarán a ellos para cubrir la plaza lo antes posible y ya se decidirá, me imagino, lo que quieran hacer. Pero yo estoy seguro de que va a ir alguien de una calidad humana y musical maravillosa, porque es una banda que lo tiene todo: mucha música seria, la que se oye en el Gayarre, en los Civivox o en otros conciertos, y además algo que me encanta, pisar la calle. Son un regalo las dianas.
Le gustaron.
Me lo pasé genial. La gente es muy abierta, y tiene un respeto a los músicos increíble. Si hacíamos alguna broma, formaban parte de ella. Ha sido maravilloso y yo creo que eso dice mucho de todos los navarros, de todos los pamploneses, de lo respetuosos, lo educados que sois, de la maravillosa tierra que tenéis. Siempre podré decir que, aunque por poco tiempo, estuve al frente de La Pamplonesa. De hecho le he pedido a Nekane (Solana, presidenta de la formación), quedarme con el pañuelo de la Banda, lo tengo como un recuerdo para toda la vida. Tengo claro que en Pamplona hubiera sido muy feliz. Así que el Ayuntamiento siga apostando por La Pamplonesa. Creo que el objetivo es que los músicos sean trabajadores municipales, que no sea una asociación. Es el punto que se necesita para poner en valor todo lo que son estos músicos navarros, y poder disfrutar de esta banda, que es un privilegio.
