La lectura en verano funciona como "un gimnasio para las neuronas"
La profesora de UNIR Cláudia Maria Costa Dias ha señalado que en el caso de los niños "no hay que hacer un parón con la lectura al acabar el curso escolar


Actualizado el 12/07/2026 a las 12:34
La profesora e investigadora del grupo LECTUNIR de UNIR, Cláudia Maria Costa Dias, ha asegurado que la lectura funciona como "un gimnasio para las neuronas", porque "un conjunto de regiones cerebrales se activan precisamente cuando no estamos enfocados en una tarea muy concreta, como una tarea obligatoria". En ese caso, "ahí está la lectura que aparece en particular como un punto de descanso, como algo que es placentero".
Ha sido una entrevista a Europa Press en la que ha abordado, entre otras cuestiones, la lectura en verano, apuntado que "mantiene activo el cerebro", y además "nos hace adquirir hábitos para vivir y convivir con los demás". "Leer en verano es desconectarse y desconectarse del mundo pero también es aprender, porque con la lectura se aprende siempre, y eso es importante no dejar de hacerlo en esta época", ha añadido.
No obstante, ha dejado claro que "no hay que hacerlo como algo obligado, como si fuera una tarea más, sino que la clave es leer por gusto", pero también "por curiosidad, por placer, por descanso, y para que el cerebro siga aprendiendo".
Todo ello, porque ha asegurado que "el cerebro sigue activo, no es porque estamos en verano, en periodo de vacaciones, dejamos de aprender algo nuevo; entonces la lectura aparece ahí como algo orgánico, porque el cerebro necesita descansar para ser creativo; y la lectura aparece como una actividad de descanso, de placer, no como una actividad obligatoria, que es diferente".
UN LIBRO DEFINE LA IDENTIDAD DEL LECTOR
Ha señalado que no existe un tipo de libro para verano o para otra estación, sino que "depende de cada persona", y "ahí es donde aparece nuestra identidad lectora". "Nosotros, cuando elegimos un libro, puede ser una lectura tranquila, una lectura por el título, podemos elegir un libro o una lectura de diversas maneras, y ahí está la identidad de cada lector".
La profesora de UNIR ha señalado que en el caso de los niños "no hay que hacer un parón con la lectura al acabar el curso escolar, aunque seguramente los que están habituados a leer, que ya tienen el hábito de la lectura durante el curso, quizás busquen algo más relajado, o algo más relacionado con otra actividad, con otra tarea".
"Cuando estamos leyendo, cuando estamos en el curso, en el entorno educativo, tenemos que cumplir con algunos proyectos, con algunas tareas; y esta obligatoriedad muchas veces es lo que nos demanda un esfuerzo del cerebro un poco mayor. Y en el contexto del verano, de las vacaciones, estamos pensando en relajarnos el cerebro", ha añadido.
Ha concluido, indicando que "este periodo de vacaciones que uno piensa, no quiero hacer nada, es justo al revés, porque este reposo, en realidad, es el momento idóneo para que sea un momento de creatividad, un momento fértil para aprender". "Entonces, en este caso, cuando un estudiante busca una lectura, en realidad busca el placer en la lectura, que es distinto de la obligación", ha finalizado Costa Dias.