Concierto

En clave de bachata con un imperdonable retraso

Romero Santos y Prince Royce recalaron ayer en el Navarra Arena en su gira por España y varios países europeos ‘Mejor tarde que nunca’

Fotos del concierto de Prince Royce y Romeo Santos en el Navarra Arena

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Fotos del concierto de Prince Royce y Romeo Santos en el Navarra ArenaSergio Martín

Santi Echeverría

Publicado el 04/07/2026 a las 23:50

Se hicieron de rogar los reyes de la bachata, Romeo Santos y Prince Royce, este sábado en el Navarra Arena. Primero, porque a media tarde se anunció que el concierto no comenzaría a las nueve y media de la noche, sino media hora después. Y después porque, abarrotado ya el recinto a las diez de la noche, los cantantes no tomarían el escenario hasta veinte minutos después. Pero fue un gusto desde entonces ver cómo las 14 o 15.000 personas que llenaban el Navarra Arena acompañaban a los artistas en cada una de las canciones.

Los dos protagonistas de la noche recalaron en Pamplona en una gira que se inició en marzo y en la que han recorrido hasta la fecha más de 30 ciudades americanas antes de pasar el charco. Romeo Santos lleva en la música más de 30 años con temas tan icónicos como Obsesión, Ella y yo o La boda, y en esta ocasión se ha unido a Prince Royce para dar forma a este proyecto, consiguiendo ambos llegar al número 1 en España con Dardos. De ahí Mejor tarde que nunca tour Europa 2026, que se está desarrollando entre junio, julio y agosto.

La media hora de retraso del comienzo del concierto se hizo interminables hasta poder acceder al Navarra Arena. Afortunadamente la tarde había dado una tregua en cuanto a temperatura extrema, y en todo ese tiempo previo a la entrada se soportaron alrededor de 30 grados de temperatura o incluso menos y con cierto viento que favoreció la espera.

Público heterogéneo es el que se vio en el Navarra Arena, aunque con bastante mayoría de procedencia latina. Para las 22.05 minutos solo quedaba liberada una pequeña parte de la pista, la zona más atrasada respecto al escenario.

Desde las diez de la noche la gente silbaba con insistencia, y diez minutos después seguía sonando la música ambiental de rityhm and blues y soul. Para lo que suele ser los elementos de producción escénica de grandes eventos ciertamente todo el telón frontal a escenario no daba precisamente una sensación de excesiva elegancia.

A las 22.21 horas se desvanecieron las luces del Arena en espera de que cayera el telón. Y así fue. Media docena de músicos distribuidos de tres en tres en dos altas tarimas guardaban las espaldas a Romeo y a Prince. Por detrás de ellos, otras dos tarimas todavía más altas sostenían al percusionista y al teclista.

El público se lanzó a la locura con alguno de los perreos de los artistas. El acto se desarrollaba en clave de non stop, empalmando una canción detrás de otra. Y así fueron sonando Más vale tarde que nunca, canción que da título a la gira; La diabla, tema de Romeo Santos; Recházame, de Prince Royce; ¿Khé?, versión de Raúl Alejandro; Llévame contigo, de Romeo Santos, y Corazón sin cara, de Prince Royce.

A partir de ese momento establecieron diferentes fórmulas para estar en el escenario, en ocasiones cantando Romeo solo, pero en ningún momento con parones, sino, todo lo contrario, turnándose los artistas con absoluta fluidez.

En dos grandes pantallas de vídeo que flanqueaban el escenario, en los laterales, se iban proyectando composiciones de imágenes en las que se fundían la de cada uno de los cantantes en cada momento con paisajes tropicales de fondo o con elementos figurativos. Las claves de luz en general dibujaban fórmulas unitarias en cuanto a rojos amarillos y blancos principalmente.

Fue a partir de la sexta canción del repertorio cuando constantemente estuvieron apelando a la respuesta del público y a que participarán en sus soflamas... “Dónde están los latinos”, comentaban, e incluso fueron nombrando los países de los que podía haber público presente, recorriendo toda Sudamérica y Centroamérica, de sur a norte.

En el lado musical, en esa clave de non stop fueron desfilando Celeste, Eres mía, Te robaré, Quédate a mi lado (la versión bachata del Stand by me), Cancioncitas de amor, Incondicional, La carretera y Llévame contigo.

El sonido llegaba bastante bien equilibrado en sus diferentes frecuencias, aunque la verdad es que a veces la reverberación excesiva en las voces les restaba cierta capacidad de comprensión. La fórmula sonora de estos reyes de la bachata ofrecía la oportunidad de que los dos cantantes dejarán espacios sonoros a los dos guitarristas principales.

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