El bautismo de la criatura musical Pingo Potens

La banda navarra presentará el 20 de junio en Pamplona (Laba) su álbum debut. Homónimo, lo componen nueve temas  de mensajes positivos sobre amistad, inclusión, libertad, vitalidad, cuidados y formas de amor más allá del romántico

Desde la izquierda, Joselu Arriezu (en el concierto del 20 de junio actuará Javier Vallés), Yoana Lobo, David Burgui y Tania Hernández
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Desde la izquierda, Joselu Arriezu (en el concierto del 20 de junio actuará Javier Vallés), Yoana Lobo, David Burgui y Tania HernándezDN
Desde la izquierda, Joselu Arriezu (en el concierto del 20 de junio actuará Javier Vallés), Yoana Lobo, David Burgui y Tania Hernández

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Laura Puy Muguiro

Publicado el 13/06/2026 a las 05:00

La historia radiofónica que contó la periodista Nieves Concostrina y escuchó Yoana Lobo Mora-Gil hace quince años fascinó tanto a esta que regresó a ella cuando buscaba junto a David Burgui Burgui nombre para la criatura musical que estaban poniendo en marcha. Es una historia con estos ingredientes: monjas de una abadía mexicana del siglo XVII; el rezo en latín Virgo potens (Virgen poderosa); el cambio, por consejo de un superior, de la palabra virgo por pingo por contrariarlas la sonoridad de la primera, y el descubrimiento más tarde de que pingo se utilizaba para hacer referencia a una “mujer de mala vida, libertina”. “¡Nos quitaron el virgo y nos metieron el pingo!”, escuchó Lobo en la radio que dijo la abadesa, una frase en desuso que se traduciría por ‘nos dieron gato por liebre’. Fue durante la búsqueda del nombre que regresó a su memoria aquel pingo potens, y decidieron llamarse así. 

Lo que no da este grupo es gato por liebre, aseguran. “Damos lo que se ve y lo que se oye; en ese sentido, somos bastante transparentes”, expresan. Y lo van a mostrar el 20 de junio en Laba, en Pamplona (número 2 de la Plaza del Castillo, 21 horas), donde presentarán su álbum debut, un LP homónimo compuesto por nueve canciones y un bonus track. Junto a Lobo (voz y bajo) y Burgui (voz y guitarras) forman la banda Tania Hernández Mora-Gil (sintes) y Joselu Arriezu Vera (batería), si bien para este concierto el batería será Javier Vallés Romero. La noche contará con colaboraciones especiales, tanto instrumentales como vocales. 

Pingo Potens entiende la música desde la creación colectiva, más cerca del sonido de banda que del lucimiento individual. “Huimos de individualidades, de solos...”, asegura Burgui. Es precisamente lo que le gusta a Hernández del proyecto: “Todo es el colectivo, y eso hoy en día me parece precioso porque es lo que brilla por su ausencia en los proyectos de la gente”. De hecho, Lobo, para quien era importante que la energía fluyera sola, recuerda cómo Burgui le dijo un día: “No necesitamos músicos, necesitamos personas”.

Pingo Potens nació de Lobo y de Burgui, un proyecto que siempre habían pospuesto, “más por inseguridades que por falta de medios”, en sus veinte años de relación de pareja. Él, amante del pop rock, ha tocado en bandas de todo tipo de estilos musicales, y se ha empapado del blues, el soul, el jazz..., además de haber hecho arreglos y composiciones “para mucha gente”. Lobo, por su parte, cantaba, sabía tocar la guitarra eléctrica y aprendería después el bajo. 

LO QUE CAMBIÓ TODO

A Burgui le faltaba componer para él, como le animaban sus amigos, y un día ese momento llegó porque algo lo cambió todo y les hizo decidir cómo seguir. “Te detectan una enfermedad”, avanza Burgui, “y todo se para, además bruscamente: de un día para otro tuve que ingresar y operarme. Todo fue bien, pero también supuso un shock. Luego, durante un verano entero, llegó la temporada de quimios, que me produjeron parestesia [como si las manos se le durmieran, además de picores], y eso es muy duro”. “Pero ella”, mira a Lobo, “siempre ha estado a mi lado”. 

Conscientes de la realidad y de que Burgui necesitaría tiempo para recuperarse, él empezó a componer canciones en el ordenador que luego enseñaba a Lobo. “Y poco a poco el proyecto se formalizó y vimos que lo podíamos hacer. Todos los pasos vinieron seguidos. Sin planteártelo como un objetivo, han ido sucediendo las cosas”, apunta Burgui. Era 2023, y un año después ya estaban “a tope” con el proyecto.

Pingo Potens se ha dado a conocer en tres tiempos, de acuerdo a los tres momentos en que han ido publicando sus tringles (tres temas cada vez). Sus canciones alternan de forma natural el castellano y el euskera y combinan voz masculina y femenina, según lo que cada tema requiera.

Una idea atraviesa su música: “De todo lo que tengo, lo que menos necesito es sentir que necesito algo más de lo que tengo”. Es un mantra que se escucha perfectamente en el tema Diógenes, que reivindica una forma de mirar la vida alejada de la acumulación y de la necesidad constante de tener más. “Cuando vas quitando, sale lo que realmente necesitas”, expone Lobo, que añade que intentan “mensajes positivos y reivindicativos” y decir lo que quieren “de la manera más sencilla posible, si puede ser bella”. “Queremos insuflar optimismo y hacer que la gente pase un buen rato”, explica respecto a temas que hablan de la amistad, la inclusión, la libertad, la vitalidad, los cuidados y formas de amor mucho más allá del romántico.

Ahí está Para Vida, inspirada en la activista iraní Vida Movahed y convertida en un canto de resistencia -“un canto a la energía femenina  y a que las mujeres somos inasequibles al desaliento”-;  Orgullo pingo, que anima a los jóvenes a perseguir sus sueños y construir su propio camino  -“son vivencias que hemos tenido y que hemos conseguido superar, y, si este consejo sirve a quien pueda pasar por el mismo trago, maravilloso”-; Genia y figura, sobre Esperanza, la abuela paterna de Burgui, superviviente de los bombardeos de Durango y Gernica, que con 11 años huyó junto a su familia a Francia para no ser fusilada y que murió a los dos meses de enfermar en junio de 2025, con 99 años, un tiempo para el nieto “muy emocional”; Lore gorriak, inspirado en un poema de Gloria Fuertes... “Canciones”, dice Hernández, “que han salido de dentro, de una coherencia brutal”.

Un hilo une los nueve temas: la importancia de ser y de ser sincera con una misma y tratar de olvidar el alrededor presumible de ser contaminante. “Permitirte ser libre siendo tú y haciéndote cargo y responsable de tu libertad. Y creo que esto”, se refiere Lobo al proyecto, “es lo más libre que me he permitido hacer jamás”. Un proyecto, agrega Burgui, “que gira mucho en torno a la persona, que muchas veces olvidamos y no cuidamos, cuando es lo primero que debemos cuidar”.

El trabajo musical se ha desarrollado además con un fuerte componente audiovisual. Gracias al trabajo de Berpiztu Audiovisuales, la banda ha acompañado sus canciones con videoclips, que refuerzan el mensaje de los temas. Y habrá colaboraciones el 20 de junio porque la banda sabe mucho de rodearse de gente para sus temas, como han demostrado en los tringles. “Te das cuenta de que, cuando hay cariño, funciona y nada puede salir mal. Y escuchamos las canciones y nos emociona porque son personas que queremos y que están ahí con sus voces o sus interpretaciones”, indica Lobo.

Y ahora que la criatura musical Pingo Potens está creciendo, ¿cómo se escuchan en Spotify?, ¿cómo se ven en Youtube? “Supone mucho para nosotros emocionalmente llegar a hacer todas esas cosas”, señala la banda.

Portada del álbum debut de Pingo Potens
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Portada del álbum debut de Pingo PotensDN
Portada del álbum debut de Pingo Potens

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'PINGO POTENS'
​Temas:
 Diógenes, Para Vida, Lore gorriak, Pasen y vean, Bi arrain, Orgullo Pingo, El buen secuestrador, Genia y figura, Claqueta y acción

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