Iván Ferreiro: "Mientras mis amigos hacían la carrera yo ponía copas en los pubs de Vigo"

Referente del indie desde los 90, arranca una gira retrospectiva que celebra sus 35 años de carrera musical

El músico gallego Iván Ferreiro repasa temas emblemáticos en su nueva gira
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El músico gallego Iván Ferreiro repasa temas emblemáticos en su nueva giraE.P.
El músico gallego Iván Ferreiro repasa temas emblemáticos en su nueva gira

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Agencia Colpisa

Publicado el 18/05/2026 a las 09:02

Iván Ferreiro (Nigrán, 1970) ha decidido que es hora de echar la vista atrás y hacer balance de lo cosechado en más de tres décadas, desde el jovenzuelo que soñaba con vivir de la música hasta el artista maduro que se reinventa en cada álbum. Lo hace a modo de celebración, con un EP titulado 'Hoy x ayer' y con una gira a modo de antología musical que comenzó en Bilbao.

Cumple 35 años en activo en la música. ¿Le impresiona la efeméride? 

Ni te cuento. Me da alegría pero también bajón.

Bueno, es síntoma de que algo habrá hecho bien.

Sí, sí, la verdad es que me hace ilusión, pero impresionan las cifras. Creo que el paso de los años siempre será algo que nos impresiona a las personas.

¿Era el momento adecuado para mirar por el retrovisor? 

Sí, supongo que en algún momento tenía que hacerlo. Yo no había pensado en ello, pero me animaron mi madre y mi hermano (el también músico y miembro de su banda Amaro Ferreiro). La verdad es que era un buen momento para hacer cuentas sobre lo que llevamos hecho y está siendo un ejercicio muy bonito.

¿Qué le viene a la cabeza lo primero cuando echa la vista atrás? 

Yo destaco una cosa que es bastante importante para mí, que igual parece sencillo pero a mí me impacta. Y es ver que lo conseguí. Conseguí hacerme músico, tener el oficio que quería y hacer la vida que quería. Aunque esa vida no se parezca mucho a la que imaginaba. Pero creo que todo el mundo al que le gusta la música tiene un momento en el que dice: 'me encantaría dedicarme a esto'. Y siempre sientes que eres un eterno aspirante, hasta que de repente te das cuenta de que ya estás ahí y de que trabajas de eso. Pienso en el chaval que era, que realmente quería vivir de la música y era una cosa muy difícil. Eso les parecía a mis padres y a mi entorno, todo el mundo consideraba que era una decisión muy arriesgada, que era más seguro ir a la universidad y estudiar. Así que sí, aún a día de hoy me impacta y me impresionar saber que lo he conseguido.

Tiene mérito, muchos no logran ni empezar.

Es que intervienen muchas cosas: la suerte, el trabajo.

¿Cómo recuerda esos primeros tiempos con Los Piratas? Era la eclosión del indie en España, con una potente escena viguesa.

Era una época de ilusión y también de ciertas incertidumbres. Mientras muchos de mis amigos iban terminando la carrera y teniendo trabajos serios, yo trabajé mucho tiempo poniendo copas, de camarero en los pubs de la noche de Vigo. Pero también fue una época excitante en la que aprendí mucho. Esta es una profesión en la que aprendes todo el rato, yo sigo aprendiendo. Por otra parte, recuerdo ese subidón de saber que era lunes y los demás iban a trabajar o a la universidad y yo estaba yendo al local de ensayo, a escribir una canción o a aprender a grabar, que siempre me ha gustado mucho grabar canciones. Me sentía fuera de la rueda del resto del mundo.

Ese es un buen espacio para el creador.

Sí, sobre todo cuando tienes 20 o 21 años. Luego empieza a dar un poco de vértigo pensar que estás fuera de todo y que como no salga bien la apuesta vas a ser un inútil toda la vida.

¿Queda algo en la escena de aquella etapa? ¿O el indie está ya más que muerto? 

Hablas de etapas, pero yo no estoy tan seguro de que haya tales etapas. Sí, cada generación y cada época es distinta: nos vestimos distinto, la vida es distinta, los políticos son otros, en la tele se ven otras cosas, el cine es de otra manera. Pero yo creo que al final, en lo que es la música, siempre hay una ilusión de una gente que quiere hacer canciones y quiere expresarse a sí misma a partir de ellas. Y yo creo que, aunque cambie el entorno, eso va a ser igual siempre. Cuando yo empezaba nadie podía tener un estudio en casa porque era muy caro y los estudios profesionales eran grandes laboratorios que había que pagar. Yo empecé con un cuatro pistas y luego viví ese desarrollo del ordenador y de poder montar tu estudio casero por fin. Así que cambian las circunstancias y los tiempos, pero la esencia es la misma: que alguien quiera hacer una canción.

Y que hoy en día cualquiera pueda registrarla en su habitación lo ha universalizado todo.

Totalmente de acuerdo. Es muy difícil de saber qué saldrá de todo esto, lo que surge de estas habitaciones lo conoceremos dentro de un tiempo. Pero yo debo hacer una puntualización: cualquiera no hace una canción. Solo la hace quien tiene una fuerza muy poderosa dentro de sí mismo para querer hacerla. Yo toda mi vida pensé que todo el mundo iba a hacer canciones. Pero me doy cuenta de que no, de que hace falta un motor específico, que es la creatividad, el motor creativo. Y tiene que ver más con el trabajo y con la fuerza que con el talento, que también influye, por supuesto. Pero me parece precioso que haya personas que tengan algo dentro que les obligue a hacer una canción. Es una fuerza invisible que no se reconoce siempre. Y tiene que ver con la conciencia de un oficio más que con eso de cumplir tus sueños y demás. Yo no creo mucho en todo eso, es una patraña que queda muy bonita y les gusta a los de fuera. Pero la gente no persigue sus sueños, la gente persigue una fuerza que tiene dentro y que le lleva a realizar un trabajo en el que haces canciones, las cantas y las tocas.

Algo más vocacional que místico.

Siempre lo digo: 'mira, esto no es místico, es gente que creemos que aquí hay un oficio, que hay un trabajo que podemos realizar y que aprendemos a hacerlo'. Y me parece mucho mejor así, porque es un trabajo tan bonito que cuando se mitifica pierde la esencia de lo real, de lo que está pasando ahí.

¿Cómo es el repertorio de la gira? 

Sí, y voy a repasar todas las etapas. Pero las he mezclado, no va a ser algo lineal. He decidido hacer un batiburrillo, porque al fin y al cabo no somos seres lineales y tenemos nuestros recuerdos todos mezclados en la cabeza. Va a ser un repertorio extenso y espero que a la gente le gusta la selección. Es verdad que he sufrido mucho haciendo la lista, porque quedan muchas cosas fuera. Pero, claro, no puedo tocar cinco horas y entonces tengo que elegir. Yo estoy muy contento con la selección, a ver qué pasa.

Desde hace años es la música en vivo la que da de comer a los artistas.

Yo me alegro mucho de que la gente vaya a conciertos y disfrute de la música, claramente la gente la está escogiendo como un momento de evasión importante. Es para lo que ha servido siempre la música: para evadirnos, para protegernos y para escapar un poco de la realidad.

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