Música
Quevedo: "No pienso que sea un artista referente y eso me hace estar más libre"
El cantante presenta 'El Baifo', su tercer disco, que define como "volver a celebrar en casa" y que suena a su identidad canaria


Publicado el 24/04/2026 a las 00:30
"Volver a celebrar en casa", así define Quevedo 'El Baifo', su nuevo álbum que suena a esa identidad canaria que lleva siempre por bandera. Tras haber publicado 'Ni borracho' y 'Scandic' como avances previos de este trabajo, con los que ha estado varias semanas consecutivas liderando las listas de éxitos, el cantante hizo una escucha exclusiva del disco en su isla, Gran Canaria. En ella, el intérprete explicó en una ruta que pasó por diferentes ubicaciones significativas el hilo conductor que sigue su nuevo proyecto y del que hablamos con él en esta entrevista.
Este trabajo llega un año después de su 'Buenas Noches Tour', en la que presentó su segundo disco que da nombre a esta gira, con la que pasó por España, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa, vendió miles de entradas y movilizó a todo un ejército de seguidores que le siguen allá donde va. Ejemplo de esto último fue el evento que organizó a principios de esta semana en la playa de Las Canteras, donde acudieron más de 10.000 personas para presenciar el anuncio del lanzamiento de 'El Baifo', que a partir de este viernes 24 de abril ya está disponible para el disfrute de todos.
En apenas cuatro años se ha convertido en un artista referente para toda una generación. ¿Se considera un espejo para los que vienen?
Intento no pensarlo. Tampoco pienso que yo sea el artista referente; estoy contento como estoy y me alegro si a la gente le gusta mi música. Obviamente, me encantaría que la gente tenga ejemplos donde ver y decir 'vale, esto es así', sin que tengan que aprender a hostias, digamos. Esa parte sí me alegra, pero decir que soy el artista referente, no sabría decirte. Para algunos sí, pero para otros no, imagino. Creo que no ser consciente ni pensar en esas cosas me hace estar más libre.
¿Cómo se desvincula Pedro de Quevedo?
Diría que la diferencia es como cuando hay que hablar de la música desde un punto más de negocio y de luchar por mis intereses. Pero como tal, no considero que haya mucha distinción y este álbum está muy hecho por Pedro.
¿Qué es para usted el éxito comparado con lo que creía que era al principio de su carrera?
El éxito profesional y personal tienen que estar equilibrados. Que mi vida esté tranquila, que mi gente esté bien, estar bien yo con mi gente y, aparte de eso, si puedo compaginarlo con una vida profesional exitosa, pues Dios me bendiga.
Presenta su nuevo disco, 'El Baifo', que es un término canario para definir a la cría de una cabra. ¿Por qué se identifica con este animal?
Es lo típico que se dice de ‘el GOAT (Greatest of All Time)’ o ‘la cabra’ para referirse al número uno. Estoy empezando mi carrera y he hecho cosas muy grandes y muy guays, pero todavía no he llegado al punto más alto. Entonces soy el baifo, no la cabra, es decir, como si fuera el número 1, pero en chiquitito.
En una de las canciones, 'Hijo de volcán', usted muestra su lado más personal. ¿Le ayuda a liberarse de la presión mediática?
No tanto, pero sí me ayuda a desahogarme. Este tipo de temas para mí son como una soltada de todo, y, con el tiempo, escucharlo me ayuda a entenderme a mí mismo con cierta perspectiva. Creo que es un desahogo y a mí, por lo menos, me ayuda muchas veces. El tema no es ni triste, es reflexivo en un montón de aspectos. Paso por muchas cosas; es una actualización de mi vida, tanto de lo bueno como de lo malo y de lo normal.
En él nombra su relación tóxica con la fama.
En esa frase digo: 'Tengo una relación tóxica con la fama, que me la sigo follando, aunque sepa que no me ama'. Muchas veces me paro y pienso que en este mundo hay momentos en que me cuesta pensar o entender por qué hago esto, pero luego recuerdo lo que disfruto haciendo mi música cuando estoy tranquilo, haciendo las cosas que me gustan. En los momentos de nervios siempre digo: 'No sé ni por qué lo estoy haciendo'. Es como que lo hago por inercia y ya. Sé que estar en la música tiene esa dualidad de vida, y en parte la agradezco, porque también me hace reflexionar, pensar y avanzar mucho de un proyecto a otro o en la manera de hacer las cosas; voy aprendiendo y cambiando las cosas que me ayudan personalmente.
En 2024 hizo un parón profesional. ¿En qué momento recuperó la fuerza suficiente para volver?
No lo sé, porque cuando paré seguí haciendo música, pero a mi bola. Sí me di cuenta de que estaba huyendo un poco, intentando evitar el problema, y que cuando volviera iba a ser lo mismo. Llegó un momento en el que no sabía ni qué hacer con mi día a día. La cosa era que tenía que aceptar cosas y elegir otras; por ello no hubo ningún momento que fuera como 'ya tengo fuerza y sé lo que quiero hacer, vuelvo'. Fue como que con el tiempo dije: 'Si en verdad a mí lo que me gusta es esto, no entiendo a qué estoy esperando'. Pero bueno, me hizo falta ese tiempo para darme cuenta también de toda la sobreestimulación que tenía detrás, porque venía de un trote interesante.
Lleva un año preparando su nuevo disco. ¿Qué ha descubierto en el proceso?
Muchas cosas. Siempre he tenido preguntas sobre nuestra identidad, de dónde venimos, de nuestro pueblo, y esto me ha ayudado a empaparme de la historia de nuestras islas, de la música, de la cultura... Está siendo un camino guay; espero seguir aprendiendo y nutriéndome. Siento que hay muchas cosas de aquí que la gente no sabe. Es verdad que en el álbum no hablo como tal de la historia de las islas y nuestros antepasados, pero sí que considero que es un abrazo a nuestra identidad, como la vivimos a día de hoy, y eso puede hacer que a la gente le apetezca indagar.
¿Por qué su isla tenía que ser parte del eje narrativo?
Siempre lo es. En mi carrera, los tres proyectos que he hecho van sobre las islas. Obviamente, tiene más o menos peso dependiendo de cuál, pero siempre es el contexto donde sucede todo. No sé hacerlo de otra manera, es lo que me sale natural. El Baifo es un álbum divertido y creo que puedes enamorarte de canciones sin tener que saber el contexto de todo.
En él se aprecia mucha versatilidad de sonidos. ¿Es esto una forma de apostar por la ambición artística?
Cuando hago un álbum, nunca me sale hacer todos los temas exactamente iguales; siempre necesito ir variando y dándole colores, porque si no sentiría que no lo acabo nunca. Siempre tiene que haber temas en los que cada uno tenga su papel. En casi todos mis álbumes hay mucho cambio; no todo es reguetón.
¿No dejarse llevar por las modas o la inmediatez es lo que marca la diferencia dentro del crecimiento de un artista?
Ser dueño de tus tiempos y tener una visión clara ayuda, sí. No te voy a decir que sea todo, pero lo que más admiro de un artista es cuando tiene una visión única. Quien quiera hacerlo como él o ella, no va a poder hacerlo porque su visión y su manejo de los tiempos están claros.
En su caso, no parece que 'El Baifo' esté creado con prisa ni para el consumo rápido.
En mi opinión, no, pero veremos. Habrá gente que igual lo escuche o perciba así, y otra gente que se lo guarde para toda la vida. Yo todo lo que he hecho lo hago con esa intención, pero ya eso depende de la percepción y de la manera de consumirlo de cada uno.
Una de las colaboraciones del disco es 'Al Golpito' con Nueva Línea. ¿Qué se siente al ver que un grupo de verbena alejado de lo mainstream se haya convertido en un éxito a nivel nacional?
Las admiro un montón, son unas máquinas y creo que han cambiado el juego en ese sentido, han roto estereotipos. Quería grabar con ellas desde que las vi; lo único que no sabía era qué tema hacer. Hice el estribillo y me quedé con él en la cabeza un montón de tiempo. Cuando nos fuimos a la casa donde terminamos el disco, le pusimos la base y ya con el tema avanzado, dije: 'Vale, aquí va Nueva Línea seguro'. Siento que después de ellas va a haber un montón de pibes que van a querer formar parte de una orquesta de nuevo. Para mí es muy emocionante ver que la gente sigue conectando con este tipo de música y festividades.
¿Y a usted le hubiera gustado tener una banda de verbena?
Sí, me encantaría. Quien quiera hacer una orquesta, que me llame. Porque te lo juro que lo pienso muchas veces.
Elvis Crespo es el junte más inesperado del álbum. Siendo él un ejemplo a seguir, ¿siente que ha cerrado un círculo generacional?
Es como dar la vuelta entera, sí, y es muy fuerte. El momento en el que tiré el triple a ver si entraba y de repente parecía que era obvio que iba a grabar la canción fue brutal. La verdad es que lo admiro mucho y la canción es un temazo. Siento que este tema la gente de aquí lo va a valorar mucho porque Elvis hace referencia a muchas cosas de las islas; aquí él es un icono. Es una canción que va a trascender.
¿La escucharemos en las verbenas?
Sí, yo espero que sí. 'Al golpito', 'Ni borracho' y 'La Graciosa'; ese es mi triplete favorito para las verbenas de este verano.
En 'Algo va a pasar' aparecen Juseph, La Pantera y Lucho RK, la escena canaria actual. ¿Qué aporta cada uno a ella?
Lucho es como el lindo, el que hace música bonita, aunque últimamente también está medio cochino (risas). Sergio, La Pantera, el rapero de los cuatro. Juseph es el que nació para brillar; tiene una actitud, una manera de desenvolverse en el micro, con la gente y con el escenario, que es una locura. Y luego yo, que soy yo. Nos influenciamos los unos de los otros y, por otro lado, cada uno ha sabido hacer su movida. Los tres me parecen bestias y los admiro. Hay mucha constancia de toda la gente de mi generación que ha salido. No hemos parado de hacer música de calidad, de subir el nivel, y eso ha hecho que la falta de medios quizás no se note tanto.
¿Cómo se conserva esa hermandad ahora que todos están en lo alto?
Para mí es un orgullo. Siento que una cosa que nos ayuda mucho es que somos amigos antes que otra cosa; no son mis amigos de la música, son mis amigos de verdad. Y luego, aparte, todos hacemos música. Creo que ese pensamiento lo tenemos todos. Yo me alegro un montón y es algo que iba a pasar.
Su primer álbum, 'Donde quiero estar', se puede catalogar dentro de esa marca canaria que le define. ¿En qué aspectos guarda relación con 'El Baifo'?
Cuando hice 'Donde quiero estar', sentí que hice una playlist de 16 canciones para mí y que me pondría todo el rato en un contexto en el que son las islas. Creo que eso guarda mucha relación con lo de ahora y la visión es la misma, de hacia dónde quiero ir, qué son las cosas que me gustan, los sitios a los que me gusta ir y donde estoy tranquilo.
Y en cuanto a 'Buenas noches', que fue disco de vuelta y de lidiar con los focos, ¿siente que ha pasado de un disco que era una necesidad para exponer cómo se sentía a otro que es para disfrutar?
Creo que sí. Buenas noches es un álbum que habla de muchas cosas; también tiene momentos disfrutones, pero se nota que, en el tiempo que lo preparé, iba por momentos. Siento que es un trabajo extenso, que me costó hacer mucho, tanto de horas de estudio, de escribirlo... y El Baifo es más sin medir nada, lo que soy, a corazón abierto. En ese sentido sí que me ha costado menos y le he dado menos vueltas porque al final es disfrutar haciendo lo que me gusta.
Si tuviera que definir sus tres álbumes, ¿cómo lo haría?
'Donde quiero estar' sería mi playlist favorita; 'Buenas noches' sería montaña rusa, y 'El Baifo', volver a celebrar en casa.
De 'Buenas noches', he visto que tiene un tatuaje. ¿De 'El Baifo' se hará algo?
Me he hecho un par. Uno representa el salto del pastor, una técnica de pastoreo típica de aquí. Otro es una bacía con pintaderas canarias y terlicias, que son plantas típicas. Y también tengo un baifo. Del que no tengo ningún tatuaje es de 'Donde quiero estar'.
Después de haber llenado estadios por todo el mundo y una escena canaria dominando las listas, ¿la realidad ha superado sus expectativas?
Cien por cien; yo no me esperaba esto ni mucho menos, ni de cerca. Y ahora mismo, cuando siguen pasando cosas, no quiero ni imaginar el futuro. Ojalá que siga creciendo y que salga más gente, nuevas generaciones, y que yo pueda estar vivo para ver cómo crece mucho más.
Si se asomara a un balcón y viera pasar al Pedro de 2022 que me decía que 'estaba empezando y que ojalá pasara algo grande', ¿qué le gritaría?
Que se esté tranquilo y que no mire para los lados, que las cosas pasan y ya está, que no le dé más vueltas que de las tienen porque realmente no las tienen y que no es para tanto. 'Mira, mi rey, no es para tanto', le diría.