Libros
'La espera', un cómic de Mario Trigo donde el lobo es metáfora del comportamiento humano
Trigo considera su cómic un híbrido de libro de naturaleza, viajes y reportaje periodístico


Publicado el 01/03/2026 a las 12:52
En 2015, el ilustrador y guionista Mario Trigo (1980) viajó a Riaño (León) con la intención de observar a los lobos y escribir un reportaje. Once años más tarde ese trabajo se ha transformado en 'La espera', un cómic-naturaleza donde el lobo se convierte en una metáfora de los comportamientos humanos.
En una entrevista con EFE, Trigo, que acaba de publicar el cómic con Garbuix Book, sostiene que el lobo lleva siglos cargando con una mochila de 'fake news' que ha generado una bola de nieve con una carga negativa que va desde los lobos del medievo asociados con prácticas diabólicas a la lincatropía y los comportamientos de algunos políticos, contemplados como lobos voraces.
En doce capítulos, Trigo va intercalando sus vivencias desde el nuevo Riaño (el antiguo fue anegado por las aguas de un embalse) y sus experiencias con ganaderos, cazadores y ecologistas. La visión del lobo desde todas las perspectivas.
Trigo considera su cómic un híbrido de libro de naturaleza, viajes y reportaje periodístico y afirma que hablar de la relación del hombre con el lobo es afrontar el comportamiento humano con el medio natural y otras especies.
"Nuestra crisis como civilización es de cambio climático y de capacidad para avanzar como especie de modo sostenible", afirma.
No se olvida Trigo de Félix Rodríguez de la Fuente, de quien se declara admirador desde niño, y cómo su visión científica sobre el lobo cambió la mentalidad de la España de entonces.
LOS 'THERIAN', UN FENÓMENO SIN RECORRIDO
Y sobre la plena actualidad del fenómeno 'therian', Trigo marca distancia y lo considera una "especie de fantasma provocado por maniobras reprochables y oscuras de ciertos sectores de extrema derecha en internet".
"Nada que ver", dice, con la reflexión que se hace desde su cómic sobre los animales y la relación con ellos.
Trigo se refiere a las redes sociales y cómo cuando se participa en un debate se favorecen las interacciones indignadas: "Se premia cabrearse y las posturas más radicales".
Y eso lo constató en internet cuando exploró las reacciones de usuarios a noticias sobre la gestión del lobo: personas anónimas se lanzaban diatribas de una violencia enorme, generando respuestas cada vez más provocadoras".
EL MALO DEL CUENTO
Trigo incluye en el cómic un capítulo que viene a ser una historia cultural del lobo que, reconoce, tuvo que aligerar porque se le iba de las manos.
El lobo simbólico de la cultura inuit, el pueblo de las regiones árticas de América del Norte. El lobo cazado y admirado por los pastores nómadas de Mongolia o el linaje de Gengis Kan, que descendía de un lobo celestial.
El de la cultura occidental, judeocristiana y grecolatina. Una bestia de mal augurio, pero que en Roma había amamantado a Rómulo y Remo.
Las fábulas de Esopo, que no hablan del lobo real sino de los vicios y defectos humanos: el lobo con piel de cordero y el de gula insaciable, que en el Antiguo Testamento adquiere potencia metafórica.
Con Charles Perraut, el lobo se come a la abuela de Caperucita y a Caperucita por imprudente, y en la Edad Media la licantropía alcanza su cénit.
La recuperación del lobo simbólico y positivo vino de la mano de un niño y dos escritores: Rudyard Kipling y el libro de la selva de Mowgli y Jack London con Colmillo Blanco.
LOS RELATOS DE SU INFANCIA
Trigo explica que su cómic no es un diario de lo que presenció en Riaño, es el resumen de la imagen del lobo que la humanidad creó con los años y el fruto de su experiencia familiar que le llegó con los relatos orales de su madre nacida en Valdáliga (Cantabria) y de su padre, originario de una aldea de Lugo.
Esos relatos sobre los encuentros de sus padres y abuelos con los lobos crearon en su mente una enorme fascinación.
Dice Trigo que a lo largo del cómic se descubre que el lobo no es un animal cruel o depravado: "La crueldad y el sadismo es cosa humana". El lobo es un depredador que caza para comer y que, curiosamente, "se parece demasiado a los humanos".