Bertsolaris
Xabat Illarregi se lleva a Leitza la txapela de Navarra más familiar
El bertsolari de Leitza gana en el Navarra Arena su primer campeonato navarro, en el que pasó a la final junto a su hermano Joanes


Publicado el 30/11/2025 a las 05:00
El campeonato navarro de bertsolaris celebró este sábado su final en el Navarra Arena ante 2.500 espectadores, más aforo que nunca, y, sin embargo, se convirtió en una edición con carácter familiar. Después de las primeras tres horas de ejercicios llegó el momento de anunciar qué dos bertsolaris, de los ocho que disputaban la txapela, pasaban a la buruz burukoa, el duelo final, y el Arena estalló cuando se anunció que los finalistas eran los hermanos Xabat y Joanes Illarregi Marzol, de Leitza. Hora y media después, Xabat tuvo el honor de enfundarse la txapela después de fundirse en un fuerte abrazo con su hermano. En sus bertsos de despedida final se dirigió a Joanes y le aseguró que habrá más días así, y que estaba seguro de que el resultado contrario también tocará.
Xabat es el más joven de los dos. Nacido en Leitza en 2001, estudió magisterio y es profesor de bertsolarismo. Había participado antes tres veces en el campeonato de Navarra y en las tres había quedado finalista, pero ha sido a la cuarta cuando ha sido la vencida.
El honor de imponerle la txapela fue por primera vez colectivo, ya que recayó en Zaldiko Maldiko, la asociación que nació en 1981 en apoyo de la lengua y la cultura vasca en Pamplona. Sergio Barandiaran, el presidente de la asociación, fue el encargado e incluso se arrancó con sus propios bertsos. El vínculo de Zaldiko Maldiko con el bertsolarismo ha sido muy importante desde el principio, ya que cuando solo llevaba un año de vida organizaron una bertso eskola de la mano de Lontxo Aburuza. Además en sus instalaciones se han organizado numerosas sesiones.
Ya en la fase en la que quedaban solo los dos, los hermanos Illarregi protagonizaron uno de los momentos más divertidos del campeonato, cuando a Joanes le tocó meterse en la piel de San Saturnino y a Xabat en la de un San Fermín que se mostraba celoso porque el campeonato había elegido el día del otro santo para disputar la final.
“Zu bisitatzera inor ote doa, nere kantatu ere egiten didate, egunkariarekin goizero, jota eta ke” (A ti ya te va a visitar alguien? A mí me cantan y todo, cada mañana con el periódico, a tope), le decía Xabat-San Fermín. “Todos los santos famosos sois iguales”, le contestaba Joanes-San Saturnino. En otra de las pruebas, Ander Aranburu, que proponía los temas, les planteó que eran políticos y estaban planeando el siguiente caso de corrupción en Navarra, y los hermanos se preguntaron si no haría falta otro túnel o una ampliación del Navarra Arena.
En la Ganbarako proba, la prueba en la que plantean un mismo tema a los dos finalistas pero sin que uno escuche lo que canta el otro, les plantearon una frase muy abierta: “Te han hecho un recibimiento cálido”.
Joanes se puso en la piel de un preso que volvía a casa, y Xabat en la de un estudiante que volvía a la escuela después de pasar un año enfermo en el hospital, que cerró así:
“Bisitan etortzen ziren
nahiz eta etorri ezbaian
eta jolasten genuen denok,
bai hemen ta bai han,
orain irrifarrertxo bat
daukat aurpegi alaian
haurra gozagarri bait da
bere gelako talaian
ta aulki bat hutsik zegoen
launaka zeuden mahaian
ta bertan eseri naiz ni
taldeko parte izan nahian
orain berriro lanera
inglesean eta gaian
baina jolastuko dugu
errekreoko garaian”
(Venían de visita, aunque venían dudando, y jugábamos todos, aquí y allí. Ahora tengo una sonrisita en la cara alegre, porque el niño disfruta en la atalaya de su clase, y había una silla vacía, en las mesas que había de cuatro en cuatro, y ahí me he sentado yo, queriendo ser parte del grupo, ahora de nuevo a trabajar, en inglés y en el tema, pero ya jugaremos, en el tiempo del recreo).
Clasificación
Xabat Illarregi Marzol, txapeldun, 1.205 puntos.
Joanes Illarregi Marzol. 1.198 puntos
Saioa Alkaiza Guallar. 732 puntos
Julio Soto Ezkurdia. 724,5 puntos
Eneko Lazkoz Martinez. 705 puntos
Sarai Robles Vitas. 695,5 puntos
Ekhiñe Zapiain Arlegi. 666 puntos
Eki Mateorena Zozaia. 637 puntos
El campeonato arrancó a las cinco en punto, cuando hicieron su entrada en el Arena los ocho bertsolaris con una ovación. La presentación sirvió también para ver los apoyos de la parroquia de cada uno, con mucha presencia de Leitza en las gradas, igual que las pancartas que se habían colgado. En el saludo, Xabat Illarregi anunció que quería hacer la mejor final que había hecho, de la que querría acordarse, y así fue.
Hubo ejercicios de todo tipo. Uno de los momentos que más risas provocó fue cuando Eki Mateorena era un bibliotecario y Julio Soto le devolvía un libro que, al chequear el ordenador, descubrieron que llevaba diez años de su mano. Mateorena le echó en cara que además se trataba de un libro de 30 páginas. “Hau al da tratua, portada eta guzti azpimarratua”, le dijo (¿Este el trato que le has dado? Hasta la portada está subrayada), y Soto le contestó que no se preocupara por el otro libro que tenía por devolver, que para cuando lo devolviese ya estaría jubilado.
Otro de los momentos más aplaudidos fue cuando Sarai Robles y Joanes Illarregi tuvieron que interpretar a dos compañeros de gimnasia, o cuando Ekhiñe Zapiain era un madre que asiste, con cierta envidia, a la graduación de su hija, cuando ella no pudo hacer estudios superiores.
Eki Mateorena también recibió muchos aplausos cuando le plantearon que había salido con los amigos y su pareja le había pedido que mandara su ubicación.
“Nire lagunei/ begira nago/ ta mirestuz daukaguna/ nik haiengandik/ jasotzen bait dut / benetako maitasuna” (Estoy mirando a mis amigos, y admirando lo que tenemos, porque de ellos recibo, el amor de verdad).