'Pequeños calvarios', una comedia negra que se ríe de las obsesiones y manías cotidianas

La película se ríe de las pequeñas obsesiones cotidianas y cuenta en el reparto con Arturo Valls, Pablo Molinero, Andrea Duro, Vito Sanz, Marta Belenguer, entre otros

El director de cine Javier Polo (3i) posa junto a los actores Marta Belenguer, Arturo Valls, Andrea Duro, Vito Sanz y Javier Coronado en la presentación de la película
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El director de cine Javier Polo (3i) posa junto a los actores Marta Belenguer, Arturo Valls, Andrea Duro, Vito Sanz y Javier Coronado en la presentación de la películaEFE
El director de cine Javier Polo (3i) posa junto a los actores Marta Belenguer, Arturo Valls, Andrea Duro, Vito Sanz y Javier Coronado en la presentación de la película

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Agencia Efe

Publicado el 23/10/2025 a las 10:49

Con realismo mágico y una estética única, 'Pequeños calvarios' es una comedia negra de Javier Polo ('El misterio del Pink Flamingo') que se ríe de las pequeñas obsesiones cotidianas con un elenco formado por Arturo Valls, Pablo Molinero, Andrea Duro, Vito Sanz, Marta Belenguer y una producción muy valenciana. 

Filmada en Valencia en tiempo récord, la película llega a las pantallas del cine español este viernes para representar cinco inquietantes historias autoconclusivas que funcionan como un espejo distorsionado para representar unas manías, que si se contemplan desde cerca, revelan la parte más irracional y gamberra del ser humano.

"La idea surge observando los comportamientos de los demás y los nuestros propios", explica Javier Polo en una entrevista con EFE "y viendo que nos hacía mucha gracia esa parte irracional que tenemos a veces, de obsesionarnos con pequeñas cosas sin hacer nada al respecto. Decidimos desde una mirada un poco canalla y gamberra tratar eso".

A partir de este juego, que comenzó siendo un pasatiempo entre el director y su hermano, Polo debuta en la ficción tras su nominación al Goya por el cortometraje 'Una terapia de mierda' (2023) y lo hace en colaboración con el cómico Javier Coronas, ahora un personaje más de esta trama coral, y una coproducción de Hermanos Polo, Japonica Films, Paloma Negra Films, Whisky Content y Àpunt Média.

El resultado es una ópera prima llena de realismo mágico que sigue a Carlo (Pablo Molinero), un peculiar relojero que parece tener el poder de influir en los infelices habitantes de una ciudad donde las situaciones cotidianas se vuelve material documental de la historia.

Así, mientras trabaja escuchando el programa de radio que da título a la cinta, este enigmático personaje empuja al resto de protagonistas a vivir situaciones límite, con el fin de que tomen el control de sus disparatadas vidas o se desquicien en el intento.

"Nosotros rodamos y eran como pequeños cortos", comenta el actor Vito Sanz, en alusión al resto de los relatos paralelos que incluyen otros padecimientos como tener que lidiar con un hipocondríaco mentiroso, convivir con vecinos insoportables, ser el enemigo del camping en verano o perder al perro de tu pareja.

"TODAS LAS PRODUCCIONES SON UN GRAN CALVARIO"

Sin embargo, la propia película es un milagro logístico que ha sobrevivido a pesar de su bajo presupuesto, las cuatro semanas de rodaje, el extremo calor de Valencia y las dos lesiones de costilla que experimentaron Javier Coronas y Vito Sanz antes de grabar, según cuentan.

Unas circunstancias que desanimaron al equipo, ante lo que Coronas propuso ir a un karaoke improvisado que actuó como una verdadera terapia colectiva, revela el actor.

Por su parte, Arturo Valls solo rememora el sudor acumulado que sintió en su tierra natal, y confirma que "todas las producciones son un gran calvario", en su experiencia como intérprete y productor. Pero el valenciano y sus compañeros tampoco ocultan su sonrisa cuando mencionan las paellas entre escenas, la luz y el talento regional que brilla en la película.

A pesar de las mencionadas dificultades, las adversidades se transformaron en anécdotas gracias al contagioso sentido del humor de la cinta. Y las condiciones precarias no consiguieron frenar a un Javier Polo decidido a cuidar una de las grandes prioridades de su trabajo: la estética.

En definitiva, 'Pequeños calvarios' es un festín cromático que apuesta por las imágenes cuidadas e hiperrealistas: "Queríamos que cada historia tuviera una paleta cromática diferente y que el relojero, que es un poco más oscuro, estuviera por detrás como si viviera en las tuberías de una ciudad, entrando y saliendo de las vidas de estos personajes", aclara Polo.

El director en esta comedia despliega con humor negro una pregunta final: ¿podrán estos personaje lidiar con los pequeños y grandes calvarios que dan sentido a sus vidas?

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