Conciertos con memoria
Nina Simone montó un escándalo en la Ciudadela
La diva del jazz apareció en el escenario con claros signos de embriaguez y se retiró diciendo que esperaba no "volver a tocar en Pamplona"


Actualizado el 15/06/2025 a las 16:26
Nina Simone fue una de las grandes divas del jazz y del soul. Dotada de una voz especial, defendió los derechos civiles y los de la mujer a través de sus canciones. De personalidad difícil y temperamental, en su carrera, como todo artista, tuvo sus borrones. Y uno lo firmó en la Ciudadela, a finales de julio de 1982, cuando visitó Pamplona y cantó no en sus mejores condiciones.
"La odisea de Nina Simone se inició ya cuando descendió del avión en el aeropuerto de Noáin, al pedir una silla de ruedas para ser trasladada después de que se detuviera a cortar flores y preguntar por los fans que no acudieron a esperarla", decía la corta crónica de Diario de Navarra. Ya por la noche, en la Ciudadela, " comenzó a tocar 'No woman no cry', tambaleándose continuamente, y reiterando el mismo lema. Los silbidos comenzaron y Nina Simone se levantó y se volvió a marchar tras decir al público que "no me gusta la gente de vuestra raza".
El responsable de la contratación, dice la crónica, calmó al público y "amenazó con no pagar a la cantante si no hacia de nuevo acto de presencia para cumplir el contrato". Nina volvió y "comenzó a tocar mostrándose aún más claros los síntomas de embriaguez. En lugar de tocar el piano lo golpeaba y lanzaba gritos. El público al principio lo permitió, pero pronto la protesta se hizo incontenible, y poco más tarde de las once y media de la noche Nina salía del escenario diciendo al público que "espero no volver a cantar más aquí".
'El País' coincidió en la crónica con 'Diario de Navarra': "Nina Simone se presentó a actuar completamente borracha, no sin antes protagonizar un escándalo en el recinto de la Ciudadela de Pamplona. Después de pasar unos minutos detrás del escenario, la cantante de jazz fue acompañada" y "colocada" en el taburete, junto al piano. Nina Simone empezó a moverse de un lado a otro al mismo tiempo que pronunciaba, en un ingles entrecortado, unas frases ininteligibles. El público, que en todo momento estuvo muy correcto, empezó a impacientarse y a acompañar el show personal de Nina con pitidos y palmadas. Durante una hora, aproximadamente, ésta fue la actitud de la cantante de color. En este tiempo abandonó el escenario en tres ocasiones, siendo obligada por los organizadores otras tantas veces a seguir con su actuación. Tras "cantar" dos canciones en medio de las cuales se callaba o empezaba a tocar frenéticamente las teclas del piano o bien se levantaba y decía que ella no era una cantante, que era una pianista e insultaba al público volvió a sentarse y, dirigiéndose a los atónitos espectadores les dijo: "Good night and good luck" (buenas noches y buena suerte), y se marchó", decía su crónica.