Beltza Weekend, el sueño de unos locos del soul de Pamplona

El festival de música negra arrancó este jueves con Moisés no duerme y seguirá este viernes y sábado con The Tibbs, Daddy Long Legs, Les Testarudes, Stone Foundation y Aisha Khan & The Rajahs 

Josetxo Balda, Xabier Sagardia e Iban Iribarren en el bar Tarántula, que junto el Keops acogerá las sesiones de varios DJs durante el festival
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Josetxo Balda, Xabier Sagardia e Iban Iribarren en el bar Tarántula, que junto el Keops acogerá las sesiones de varios DJs durante el festival
Josetxo Balda, Xabier Sagardia e Iban Iribarren en el bar Tarántula, que junto el Keops acogerá las sesiones de varios DJs durante el festival

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Ion Stegmeier

Actualizado el 06/09/2024 a las 13:23

Los gautxoris ('pájaro nocturno' en euskera, pero también 'juerguista') vienen de distintos grupos y ambientes de Pamplona. “El único nexo común que tenemos es la música”, asegura Josetxo Balda, uno de ellos. Más concretamente, la música negra y el soul. Hay entre ellos todo tipo de profesiones, gente de 21 años y de “sesenta y muchos”, que se fueron uniendo en fiestas, conciertos o pinchadas. Empezaron a hacer fanzines y una amistad que un día les llevó a plantearse montar un festival. La sala Zentral acababa de abrir en Pamplona y les pareció que todo se alineaba a favor. “Nosotros siempre vamos fuera, persiguiendo los festivales de soul y fue como ‘¡vamos a hacerlo aquí, vamos a probar!”, recuerda Xabier Sagardia, otro de ellos.

Así nació primero la asociación sin ánimo de lucro Gautxoriak Soul Club, que cogía el testigo del Quebrantahuesos Psico Club, su precedente y donde se conocieron muchos de los integrantes. En 2017 levantaba el telón por primera vez el Beltza Weekend, festival que cumple estos días ocho años y seis ediciones (la pandemia silenció dos), consagrado al soul, al rhythm & blues y a los sonidos de raíz jamaicana.

El modelo fue el Mojo Workin’ de Donosti, un festival pequeñito con dos conciertos el viernes y dos el sábado. Una de las premisas de las que partieron en el Beltza Weekend fue evitar que hubiera un cabeza de cartel destacado sobre los demás, y se propusieron ampliar el programa musical con una programación paralela más amplia. Así han organizado exposiciones de arte, presentaciones literarias, talleres infantiles, cuentacuentos, proyecciones de películas en la Filmoteca de Navarra y este año han editado un single en vinilo de la banda pamplonesa Gregario de Luxe en su vigésimo aniversario, fundando así Gautxoriak Records. “Nos hacía una ilusión terrible, que es lo que nos mueve al final; nosotros con tal de no perder ahí estamos”, señala Josetxo Balda. “Con el público vamos a la victoria y económicamente vamos al empate”, resume.

Josetxo Balda, Xabier Sagardia e Iban Iribarren en el bar Tarántula
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Josetxo Balda, Xabier Sagardia e Iban Iribarren en el bar Tarántulairati aizpurua
Josetxo Balda, Xabier Sagardia e Iban Iribarren en el bar Tarántula

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El núcleo del festival son los conciertos de Zentral, de pago, con un abono por 45 euros que engloba todos, pero también han convertido en tradición los conciertos libres. “Recibimos ayudas y pensamos que la manera de devolver ese apoyo era hacer dos conciertos gratuitos para la ciudad”, expone Sagardia.

El presupuesto ronda los 30.000 euros. “Para seis bandas, dos gratuitas, y cuatro internacionales, es muy modesto, hacemos auténticas virguerías”, manifiesta Sagardia. Han conseguido traer artistas de gran renombre como Lee Fields, “lo más alto en el soul a nivel mundial”, dicen; J.P. Bimeni; Roy Ellis, o Michelle David, y también más actuales como Alexis Evans, El Tito Ramírez, MFC Chicken, Hanna Williams & The Affirmations, The Uppertones, The Excitements, The Limboos, King Salami & The Cumberland 3, Sister Cookie, Alpheus, Los Retrovisores, The Beat From Palookaville y Aretha Soul Divas & Silverbacks, entre otros.

El público ha ido respondiendo. Normalmente se llena más de la mitad del aforo en Zentral y en el Caballo Blanco suelen reunir a un millar de personas. Prácticamente todo el mundo que ha ido, ha repetido luego, según observan. “Al final al generar esta calidad de conciertos hemos conseguido que aunque la gente no sea del mundo del soul, ni de la música negra, hay una marca y la gente confía en que a pesar de que no lo conozca le va a molar”, expresa Iban Iribarren.

El público del Beltza Weekend además suele conectar mucho con el artista, se crea un ambiente muy bueno, aseguran, y como la sala no se llena al 100% hay sitio para bailar y estar cómodo. “Las bandas comentan que el sonido de Zentral es espectacular, de lo mejor que han conocido”, sostiene Iribarren.

“El problema es que la ciudad se está quedando sin salas de formato pequeño - mediano”, lamenta Josetxo Balda. Por eso arrancó ayer la nueva edición del Beltza Weekend en el Caballo Blanco con el concierto de Moisés no duerme, porque escenarios como el Rock Collection, donde organizaban algunos bolos, ya no acoge conciertos. Otra de las características es que meten siempre en el programa una banda local.

Así se ha ido consolidando. “Estamos ya en el circuito de música negral del Estado, está cogiendo un nombre importante en la escena de soul”, asegura Sagardia. A Pamplona se desplaza cada año gente desde Madrid, La Rioja, Guipúzcoa o Álava.

Las cosas ahora son más fáciles. Balda recuerda que hubo grupos que en los primeros años ni siquiera contestaban a las invitaciones para actuar en el festival. Los extranjeros tampoco situaban la ciudad. A los pocos años, además, llegó la pandemia. Tenían el festival montado, todos los grupos contratados, cuando todo se quedó congelado. Entre ellos estaba la banda The Tibbs, que finalmente actuará en Pamplona hoy, viernes.

Otra adversidad importante llegó con Ely Paperboy Reed, el año pasado. La víspera de su concierto el cantante estadounidense avisó de que no venía y suspendía la gira que iba a arrancar en Pamplona. “Fue un golpe en el hígado”, recuerda Balda. Por eso este año han tratado de que los grupos extranjeros toquen antes en otras ciudades españolas, para asegurarse de que llegan. “Cuando empezaron los conciertos del viernes, el año pasado, yo estaba entre las cajas de bebida de Zentral intentando buscar un grupo para sustituir a Ely Paperboy Reed, ya había empezado el festival y no teníamos banda”, rememora Balda. Les sacó del apuro el grupo Los saxos del Averno, a los que estarán eternamente agradecidos. El cantante estaba en Mallorca, otro componente en La Coruña, otro en Vigo, otros en Madrid y los últimos en Barcelona y, sin embargo, el día siguiente estaban todos tocando en Zentral. Para Beltza Weekend siempre tendrán un sitio en el festival y, por contra, habrá grupos que no pisarán lZentral porque en ese mismo contexto se quisieron aprovechar. “Sabían que estábamos con el agua el cuello y nos pidieron el doble o el triple para ver si tragábamos, ya les dijimos que preferíamos suspender a que nos engañen”, aclara Balda.

BELTZA WEEKEND 2024

Moisés no duerme. El grupo pamplonés de jazz-rap abrió ayer el festival con un concierto gratis en el Caballo Blanco.

The Tibbs + Daddy Long Legs. Viernes 6, Zentral. Apertura de puertas 19.30 h.

Les Testarudes. Sábado 7, 13 horas. Concierto-vermú gratis en el Mesón del Caballo Blanco.

Stone Foundation + Aisha Khan & The Rafahs. Sábado 7, Zentral. Apertura de puertas a las 18 horas.

Entradas (28 euros por día, 45 euros el abono) en zentralpamplona.com y beltzweekend.com

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