Ruta del antiguo ferrocarril del Plazaola
Inaugurado este año el nuevo trazado entre Sarasa y Pamplona, ya se pueden recorrer 78 kilómetros de los 84 originarios


Publicado el 24/08/2024 a las 05:00
Hay quien espera con ansia estos meses de verano para hacer una escapada a la playa. Otros, sin embargo, deciden optar por ocupar sus días sumergiéndose en actividades o aventuras en plena naturaleza. Ahora bien, para muchos, las posibles salidas a realizar dentro de Navarra son desconocidas.
Ejemplo de ello es la Vía Verde del Plazaola, un ferrocarril que antiguamente unía Pamplona con San Sebastián. A día de hoy, la Comunidad Foral cuenta con 5 de estos recorridos. Las Vías Verdes son antiguos trazados de ferrocarril, actualmente en desuso, que han sido recuperados para servir como itinerarios no motorizados, pudiendo recorrerlos a pie o en bicicleta.
Esta vía del Plazaola inauguró este año un nuevo trazado que une Sarasa con Pamplona, lo que implica que ya están disponibles 78 de los 84 kilómetros originarios. Aunque, por supuesto, si esto resulta demasiado, se puede elegir y disfrutar únicamente de uno de los tramos. Por ejemplo, desde la estación de Lekunberri a Leitza, donde se puede encontrar el túnel Uitzi, el más largo de todas las Vías Verdes de Europa, con 2,7 kilómetros.
Si no, el recorrido entero permite adentrarse en preciosos pueblos que sirven como puntos intermedios de los que disfrutar, aprovechar sus servicios o utilizarlos como paradas de descanso.
Uno de los aspectos a destacar es el alquiler o reparación de bicicletas que ofrecen, disponible en Baztan, Lekunberri, Latasa-Imotz y Andoain. Al igual que el servicio "transfer", que se encarga de devolver a su punto de origen las bicicletas de alquiler después de la finalización del recorrido.
En Lekunberri, la oficina del Consorcio Turístico de Plazaola presenta una amplia gama de albergues, campings, apartamentos y casas rurales, con información para programar también una visita a la Cueva de Mendukilo, a pocos minutos el pueblo.
LA MEMORIA DE UN FERROCARRIL
El ferrocarril Pamplona-San Sebastián se inauguró en 1914. Su trazado nació como prolongación de una anterior instalación ferroviaria de carácter industrial que unía las minas de Plazaola con Andoain. La mina se emplazaba en la muga entre Navarra y Guipúzcoa y se utilizaba para cargar mineral .
Al prolongarse hasta Pamplona, pasó a ser un medio de transporte para pasajeros y mercancía, relegando a un segundo término la finalidad minera que dio origen a la vía.
Durante casi 40 años, el ferrocarril fue un exponente de progreso en el marco de una sociedad rural que se adaptaba a los nuevos valores del desarrollo. Al mismo tiempo, el pequeño tren constituyó un eje de intercambio que, además de unir a las dos ciudades, abría nuevos horizontes a los habitantes de los pueblos por los que discurría.
El Plazaola acabó funcionando hasta el año 1953. Un año en el que las riadas arrastraron gran parte de los puentes y, por la situación de déficit, ya no fueron repuestos.