Rutas por Navarra

La Vía Verde del Irati a través de la Foz de Lumbier

Esta vía corresponde al antiguo trazado de tren que unía Pamplona, Aoiz y Sangüesa, y atraviesa paisajes como la Reserva Natural de la Foz de Lumbier

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Dos ciclistas recorren la Vía Verde del Irati a través de la Foz de Lumbier
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Iker Jiménez Fernández

Publicado el 31/07/2024 a las 05:00

La Vía Verde del Irati recorre un tramo del antiguo trazado de ferrocarril que unía Pamplona y Sangüesa. En la actualidad la ruta abarca tan solo 6,4 km de los 56 que tenía el trayecto original. A cambio, atraviesa uno de los cañones más emblemáticos del Pirineo navarro: la foz de Lumbier

Hasta hace poco más de un siglo, los buitres eran los únicos seres vivos que podían contemplar la belleza de este entorno. Sin embargo, en 1911 el ferrocarril se abrió paso por el cañón con el objetivo de transportar la madera de los bosques pirenaicos hasta Pamplona. La Vía Verde del Irati conecta Lumbier y Liédena a través de la Foz de Lumbier. Poco más de 6 km de recorrido que se pueden hacer caminando o en bicicleta. Aunque con algunas limitaciones, el itinerario es adecuado para personas con movilidad reducida.

La ruta arranca en Lumbier, una villa histórica emplazada en un cruce natural entre dos ríos pirenaicos navarros, el río Irati y el río Salazar. Tras pasar por el área recreativa, que cuenta con baños, punto de información, fuente de agua potable, mesas y bancos, el sendero se adentra en la foz, a la altura del km 2 de recorrido. Aquí el río Irati se ha abierto paso entre las rocas de la sierra de Leyre creando un cañón de enorme belleza

Sus paredes verticales alcanzan los 120 metros y están habitadas por numerosas especies de aves, entre las que destacan los buitres leonados. Es recomendable llevar prismáticos para poder observarlas mejor y recorrer el sendero lentamente para disfrutar de cada metro de este paisaje único. 

En medio del camino aparecen algunos restos del ferrocarril que durante cerca de medio siglo cruzó este paraje. Permanecen los postes de la catenaria y también dos túneles suspendidos entre las rocas por los que circulaba el tren. Al alzar la vista se pueden observar los restos del carrico, una especie de teleférico manual que ganaderos y guardas usaban antiguamente para cruzar de un lado a otro de la foz. 

Tras dejar atrás los túneles y la foz el sendero avanza rodeado de las calizas de la sierra de Leyre y el río Irati hasta llegar a la estación de Liédena, donde finaliza esta Vía Verde del Irati. Por el momento, el recorrido acaba aquí, aunque el objetivo es aumentar su longitud hasta los 56 km originales que recorría el antiguo tren entre Pamplona y Sangüesa.

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