Películas con historia (6)
‘City lights’: cuando el amor es ciego
Aunque el cine sonoro ya había llegado, Charles Chaplin se mostraba reticente a ajustarse a las nuevas tendencias y en 1931 realizó una gran comedia romántica


Publicado el 24/03/2024 a las 05:00
Chaplin fue un genio. Tuvo el valor de continuar realizando películas silentes cuando ‘El cantante de jazz’ ya había fascinado al mundo entero en 1927. Pero “Charlie” derrochaba personalidad, fue fiel a su propio estilo hasta ‘El Gran Dictador’ (1940), una sátira del nazismo y el fascismo. Para el recuerdo queda su discurso como Adenoid Hynkel, una parodia atrevida del Führer en tiempos de la Segunda Guerra Mundial.
Sin embargo, antes de que su voz se escuchara en los cines, tuvo una trayectoria de películas maravillosas con su personaje de Charlot, un vagabundo tan cómico como tierno que transmitía un carrusel de emociones sin necesidad de soltar ni media palabra.
UN PERSONAJE ICÓNICO
Al vagabundo Charlot lo conocemos por primera vez en la película ‘Carreras sofocantes’ de 1914. Chaplin optó por un vestuario descuidado y rematado con un bombín y un bastón que lo acompañaron durante muchos años. Su actuación es única, desarrolló un estilo propio para dotar al personaje de personalidad.
Tres son los rasgos que lo caracterizan: una gran habilidad física, una expresión facial trabajada y unos andares sin doblar las rodillas. Lo que el actor -y director incorporó en el cine fue la comedia física o slapstick comedy. Este subgénero representa la comedia con actos de violencia física. No obstante, no tiene consecuencias reales de dolor.
Desde sus inicios su cine se basó en la crítica a la desigualdad social, y esto se ve en el argumento de sus películas como ‘The kid’ (1921), una de sus películas más queridas y reconocidas.
En la cinta, Chaplin encuentra a un bebé abandonado en la calle y decide criarlo como su propio hijo. El vagabundo y el niño, a quien él llama "El Chico",enfrentan juntos las dificultades de la vida en los suburbios de una ciudad. A lo largo de la película, el vagabundo se esfuerza por criar al niño mientras lucha por mantenerse a sí mismo y a su hijo fuera de la pobreza y la desesperación.
AMOR CON OLOR A ROSAS
Tras producir otras películas como ‘La quimera del oro’ (1925) o ‘El circo’ (1928), le llegó el turno a ‘City Lights’ (en España, ‘Luces de ciudad’).
‘City Lights’ gira nuevamente en torno al personaje de Chaplin, el Vagabundo o “Charlot”, quien se enamora de una florista invidente, (interpretada por Virginia Cherrill). Chaplin se encuentra con la florista en las calles de la ciudad y se embarca en una serie de situaciones tanto cómicas como trágicas mientras intenta ayudarla financieramente.
La historia se complica cuando Charlot se encuentra con un millonario ebrio, (Harry Myers), que intenta suicidarse. El vagabundo lo salva y se convierte en su amigo. Sin embargo, el millonario solo lo reconoce cuando está ebrio, lo que otorga a la película ese toque de humor absurdo que tanto caracteriza a las películas de Chaplin.
A lo largo de la película, Charlot lucha por encontrar una manera de ayudar a la florista sin revelar su verdadera identidad. La cinta explora temas de amor, amistad, sacrificio y la lucha contra las adversidades en la vida en la gran ciudad.
A ‘City Lights’ la podemos considerar una obra maestra del cine por varios motivos, pero hay que recalcar que Charles Chaplin es el gran culpable de que esto sea así. A lo largo de su carrera, el cineasta no sólo dirigía y protagonizaba las películas, sino que también era el guionista y compositor de las bandas sonoras, lo que nos hace ver su gran versatilidad como artista.
La película se encuentra actualmente en Amazon Prime Video.