Alberto Itoiz: "La flauta travesera es un instrumento solista con gran repertorio"

Natural de Sangüesa, ofrecerá el sábado un concierto en la localidad para conmemorar el 50 aniversario de la escuela de música 

Alberto Itoiz Nicuesa, junto a Francesca Croccolino  actuará el sábado en el Auditorio del Carmen. /
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Alberto Itoiz Nicuesa, junto a Francesca Croccolino actuará el sábado en el Auditorio del Carmen. /
Alberto Itoiz Nicuesa, junto a Francesca Croccolino  actuará el sábado en el Auditorio del Carmen. /

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Cristina Altuna

Publicado el 11/01/2024 a las 05:00

La Escuela de Música Juan Francés de Iribarren de Sangüesa, que atesora cincuenta años de historia, ha sido testigo del paso de cientos de alumnos por sus aulas, algunos de los cuales hicieron de la música su profesión. Así ocurrió con Alberto Itoiz Nicuesa que, desde muy niño, tuvo claro que quería dedicarse a la música y decidió emprender una carrera que le llevó a vivir en Pamplona, Hendaya y París, antes de asentarse en Vitoria donde trabaja como músico profesional. Aunque no ha perdido su vinculación con Sangüesa, Alberto Itoiz vivirá un momento especial el sábado 13 de enero cuando suba al escenario del Auditorio del Carmen (19.30 h) para ofrecer un concierto de flauta travesera y piano con motivo de la celebración del 50 aniversario de la escuela de música. Junto a la pianista Francesca Croccolino interpretarán un repertorio clásico de música francesa.

Fue alumno de la escuela que ahora celebra 50 años. ¿Cómo lo vive?

Espero que el concierto tenga mucha aceptación, tanto por el programa que vamos a interpretar como por la causa. Conmemorar el 50 aniversario es una fecha importante, al fin y al cabo, es nuestra escuela de música, en la que comenzamos tantos y tantos niños y niñas. Sangüesa es un pueblo con una actividad musical importante, comenzando por la escuela hasta las diferentes agrupaciones culturales musicales de la localidad. Ahí está la Coral Nora y la Banda Municipal de Sangüesa con tantos años de vida, más que centenaria. Todas están muy consolidadas.

Un programa variado, con obras de André Jolivet, Mel Bonis, Francois Norne y Claude Debussy. ¿Va a sorprender con el repertorio?

Hemos elegido cinco obras del repertorio clásico que tenemos, la literatura flautística. Las dos primeras obras son del siglo XX, mientras que la segunda parte se centra en el siglo XIX. Abriremos la actuación con Chant de Linos, escrita en 1944 por André Jolivet y que es la más difícil de escuchar por el público, además de la más complicada técnicamente para nosotros. Junto con Francesca Crocolino, decidimos embarcarnos en esta obra para el concierto. Es como subir un “ochomil”.

¿Está comparando la música de cámara con el alpinismo?

Vengo repitiendo ese símil. En el alpinismo existen 14 “ochomiles” y en nuestro repertorio, que engloba los siglos XVIII, XIX y XX, hay un grupo de 14 obras que son las mas difíciles técnicamente. La que interpretaremos el sábado, no solo está en ese grupo, sino que ocupa el puesto segundo o tercero en dificultad.

El repertorio también hace un guiño a una mujer compositora, a la ópera y a una obra tan famosa como Preludio a la siesta de un fauno.

Son obras más asequibles para escuchar. Sonata, por ejemplo, es de Mel Bonis, una compositora que hace cien años, aunque se llamaba Melanie, tenía que firmar como Mel y aparentar ser hombre para que editaran sus obras y las tocaran en conciertos. A día de hoy, se están editando sus obras, pues compuso más de 300, y se están tocando en las salas de conciertos de todo el mundo.

¿Acudía a la escuela de música por hacer alguna actividad o quería ser músico?

Muy pronto me di cuenta que me gustaba la música. Estudiando el Grado Elemental ya tenía claro irme a Pamplona para estudiar la carrera musical. También tenía claro entonces que, si podía conseguirlo, quería dedicarme más a la interpretación y los conciertos que a la enseñanza. Y eso es lo que hago, aparte de la Banda Municipal de Vitoria, que es una agrupación profesional, doy conciertos allá donde me llaman, tanto de música de cámara como con diferentes orquestas.

¿Qué le cautivó de la flauta travesera?

Que mi instrumento sea la flauta travesera tiene su anécdota. Empecé con el violín, pero el primer año fue un auténtico desastre. Al año siguiente continué con solfeo y al tercer año, cuando fui a hacer la matrícula, me animaron a estudiar un instrumento. Y decidí la flauta travesera en el momento de la inscripción, no hay nada romántico en esa decisión.

¿Cree que fue una decisión acertada o es un instrumento con menos relevancia que otros, como el violín?

La flauta es un instrumento solista muy reconocido a nivel de público. Es tan instrumento solista como el violín. De hecho, lo vamos a remarcar en el concierto con la obra Preludio a la siesta de un fauno, de Claude Debussy que, cuando se estrenó en 1894 marcó un antes y un después tanto para la historia de la música en cuanto a orquestación como para el repertorio de flauta.

¿Por qué?

El autor decidió poner ese famoso solo del comienzo a la flauta y los compositores se dieron cuenta que la flauta podía servir como instrumento solista. De esta manera se empezó a enriquecer la literatura flautística. Desde que la flauta llegó a Occidente, a Europa en el siglo XVI, en el XVII le fue ganando importancia a la flauta de pico, por lo que existe repertorio de flauta travesera desde el siglo XVIII hasta el XX. Es un repertorio amplio, que admite todo tipo de músicas y programas.

Acercar la música sinfónica y la música de cámara es uno de sus objetivos. ¿Acude el público a los conciertos?

Hay de todo. Vas a pueblo pequeño y te sorprende porque se llena el auditorio y viceversa. Siempre hay público dispuesto a ir a los conciertos. La media de edad suele ser alta y a veces se mezclan con jóvenes de 18 y 20 años que están estudiando música.

¿Se programan suficientes conciertos?

Los programadores tienen un amplio abanico de opciones y un presupuesto reducido, por lo que a veces tienen que hacer un puzzle complicado. Llevo muchos años trabajando en agrupaciones grandes o formato de música de cámara y, por suerte, tengo una actividad regular.

DNI
​Alberto Itoiz Nicuesa
nace en Sangüesa el 27 de junio de 1977. A los 18 año se traslada a Pamplona para finalizar sus estudios en el Conservatorio Superior Pablo Sarasate. Realiza estudios de postagrado en Hendaya y París. En 2008 consigue plaza fija en la Banda mediante concurso-oposición en la Banda Municipal de Vitoria-Gasteiz. Ha colaborado con distintas orquestas, además de realizar grabaciones, giras por España e Italia y ofrece conciertos como flauta solista con importantes directores del panorama internacional.

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