Los pueblos de Améscoa, Jaurrieta, Berbinzana, Gabarderal y Urraúl Alto se dejan llevar por Landarte
Finalizan los proyectos creativos de estas poblaciones navarras con cinco artistas


Actualizado el 15/12/2023 a las 08:24
“Nos dejamos llevar”. Lidia Jiménez, concejala de Gabarderal, no pudo este jueves resumir mejor el espíritu del programa Landarte en el que su pueblo ha participado este verano y por el que crean juntos cinco artistas que trabajan con lenguajes contemporáneos y la población de sendas localidades navarras. Porque “el reto es dejar que las cosas ocurran para que las experiencias de cocreación sean posibles”, había comentado poco antes el director general de Cultura, Iñaki Apezteguía. Y en Gabarderal los y las habitantes trabajaron con la arquitecta Andrea Muniain sobre su relación con el agua —el origen del pueblo se debe a la construcción del canal de las Bardenas—; los del valle de Amescoa con la artista Aizpea de Atxa sobre qué es el monte hoy allí, con sus sierras Loquiz y Urbasa; los de Berbinzana con la educadora y artista visual Itsaso Jiménez Iribarren a partir del río Arga que atraviesa el pueblo; los de Jaurrieta con el actor e ilustrador Oier Zúñiga ficcionando el futuro del pueblo, y los de Urraúl Alto con el escultor y artista visual Víctor Masferrer, la fusión de las conservas caseras con las bibliotecas.
Las claves de este programa promovido por la Dirección General de Cultura es que se desarrolla en pueblos muy pequeños, que lleva a reflexionar sobre cómo vive su ciudadanía y cómo ven su vida futura de una manera crítica y que apuesta por facilitar el encuentro entre creadores y creadores que trabajan con lenguajes contemporáneos y se enfrentan al reto de hacerlo de forma colaborativa con comunidades de territorios rurales. A Oier Zuñiga, por ejemplo, le resulta “interesante acercarse a este tipo de medio rural desde la ciudad para entender que tiene necesidades especiales y específicas, realidades muy concretas, y por ello necesitan otro tipo de acercamiento y una mirada diferente a la de la ciudad”. Un desafío sobre todo al principio, en palabras de Itsaso Jiménez: “Es un papel en blanco y debes mantenerte todo el rato a la escucha, algo que por otro lado es muy bonito”. A lo que Víctor Masferrer añade: “Vas dejando que el azar influya y te acoges a lo que va surgiendo”.
En su caso, el proyecto en el que trabajó con los vecinos de Urraúl Alto fue 'La conservateca', a partir de descubrirse “la cultura de las conservas caseras” con los frutos que pueden recogerse en el valle. Se trata, explicó este jueves Lorenzo García, director del Servicio de Acción Social, de “una economía de intercambio sin precio, sin comercio, tan popular en todos los pueblos”. Y de ahí nació 'La conservateca': la fusión de las conservas con las bibliotecas, trabajándose la creación de espacios de intercambio de conservas, lo que llevó a revitalizar la confianza y el intercambio en todo el valle. Y si algún objetivo se consiguió fue el de “hacer comunidad en el valle”, confirmó Inés Mateo, concejala de Cultura. “Al ser un valle tan extenso, es complicado muchas veces que nos relacionemos unos con otros. Pero Víctor lo supo gestionar e hizo talleres en diferentes sitios. Ahora nos queda poder continuar con La conservateca. Ya se hablado de seguir juntándonos el año que viene a hacer ungüentos, mermeladas...”.
En Berbinzana, su población e Itsaso Jiménez desarrollaron un ciclo de talleres en el proyecto 'De cara al río con el Arga' como epicentro y en el que dirigieron su mirada particular sobre este enclave para enriquecer las perspectivas de la comunidad en torno a la apreciación y conservación del este río. Hablaron de medioambiente, con un paseo a orillas del río, y formularon un herbolario popular a partir de las especies de plantas y flores recogidas en aquel paseo.
“Jamás hubiera pensado en el agua como elemento importante de investigación propio que de repente adquiere una potencialidad muy fuerte”. Andrea Muniain se manifiesta así ante 'Dame agua y te daré oro', el proyecto con la población de Gabarderal que creó cuatro instalaciones sonoras a partir de la relación de sus habitantes con el agua como origen de vida; como elemento vital para sobrevivir; como elemento que permite el mantenimiento de su zona de jardines... pero también como catalizador de la muerte, a veces por su exceso. Un proyecto que llevó a la población a reflexionar sobre qué es el agua para Gabarderal, algo que nunca había hecho Lidia Jiménez. “Sabemos que es el origen del pueblo y lo contamos con orgullo. Pero nunca me había parado a pensar en lo que creó, lo que ha generado, lo que está sucediendo —de tanto regar, los pinos no arraigan o las esculturas que se crearon a partir de esas talas se están muriendo por dentro—”.
Aizpea de Atxa quiso preguntar en 'Mendiak' a la población del valle de Amescoa qué era hoy el monte allí, y el vídeo, el sonido, el dibujo y la fotografía han sido las herramientas para las respuestas. A lo largo del proceso surgieron infinidad de preguntas: el significado del paisaje, la preocupación por construir o no imágenes de consumo; la preocupación por los límites territoriales y regularización que conlleva… "Hubo pensamiento, escucha, cambios, confusión, error, vulnerabilidad... muy Landarte", expuso este jueves Lorenzo García, jefe de la Sección de Acción Cultural.
Con 'Y si… ¿es posible? Denbora testigu' se ha titulado el proceso artístico de Oier Zuñiga y la población de Jaurrieta para ficcionar el futuro del pueblo. En opinión del artista, la ficción tiene la virtud de que al imaginar en la imaginación surgen y se identifican problemas o necesidades actuales. Por eso el objetivo en conversatorios de cuatro o cinco personas era hablar sobre posibles futuros para el pueblo dentro de equis años, conversaciones grabadas en formato audio, se pueden escuchar en https://jaurrietasposibles/eus/ o a través de placas situadas por las calles con códigos QR. “Ha sido una experiencia”, señaló la concejala Blanca Arroyo, “de la que hemos obtenido muchos aprendizajes y deseos de la gente: el futuro que puede ser nuestro pueblo en cuanto a trabajo, a vivienda, a personas mayores, a cuidados… Ahora tenemos también un gran trabajo por delante”.