El cine trae a los espías del ISIS a Navarra

Las Bardenas, Tafalla y Pamplona acogen estos días el rodaje de ‘Raqa’, la nueva película dirigida por Gerardo Herrero en la que dos espías interpretados por Álvaro Morte y Mina El Hammani coinciden en la misión de acabar con el líder del ISIS

Álvaro Morte, protagonista de 'Raqa' (con turbante) durante el rodaje de una escena en Tafalla
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Álvaro Morte, protagonista de 'Raqa' (con turbante) durante el rodaje de una escena en Tafalla
Álvaro Morte, protagonista de 'Raqa' (con turbante) durante el rodaje de una escena en Tafalla

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Ion Stegmeier

Publicado el 15/11/2023 a las 05:00

'Raqa' fue la ciudad siria que funcionó como capital del autoproclamado Estado Islámico de 2014 a 2017. Allí se dirigen los dos protagonistas de la nueva película de Gerardo Herrero, porque aunque esa capital del terror ya no existe como tal, el director y productor madrileño ha reconstruido ese mundo en localizaciones de Navarra y Marruecos. Así se titula, Raqa, la película que rueda actualmente.

A la ciudad llegan dos personajes con intenciones no declaradas. Malika es una chica ceutí que aparentemente decide integrarse en el ISIS, pero que en realidad trabaja para la Interpol. Tiene como misión encontrar a Abu Mohamed, el Jordano, líder de los terroristas. “Hace años ella sufre un atentado en el que matan a su marido y al hijo que espera, le pegan puñaladas en la tripa cuando está de 7 u 8 meses”, cuenta Mina El Hammani, actriz conocida por series como Élite, El Príncipe o El internado: Las Cumbres, y que interpreta a Malika en esta película. “Hay un momento que proponen captarla para poder capturar al jordano, y a ella le afecta ir a por ese líder de la yihad sobre todo por la venganza, ya que prácticamente no le queda nada en esta vida”, expone. Gerardo Herrero le propuso el personaje y ella no dudó. “Esa parte compleja maternal me interesa mucho, poder meterme ahí, en qué pasaría si me ocurriera a mí esto, era un reto maravilloso y muy complejo”, asegura.

Gerardo Herrero, en el centro, da indicaciones a los actores Álvaro Morte y Mina El Hammani, durante el rodaje en Pamplona de Raqa
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Gerardo Herrero, en el centro, da indicaciones a los actores Álvaro Morte y Mina El Hammani, durante el rodaje en Pamplona de RaqaMIGUEL GOÑI
Gerardo Herrero, en el centro, da indicaciones a los actores Álvaro Morte y Mina El Hammani, durante el rodaje en Pamplona de Raqa

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En Raqa coincide con el otro protagonista, el Saharaui, interpretado por Álvaro Morte, el profesor de La casa de Papel. Él también es espía, pero “freelance”, como lo define el actor; trabaja para los rusos con el mismo objetivo que Malika. “Se hace pasar por un tipo que está buscando financiación para el ISIS, vendiendo piezas de arte de yacimientos arqueológicos de Siria, de la antigua Persia, y a través de eso consigue introducirse en las altas esferas”, explica Morte.

La película es una producción de Tornasol Media y Malika y el Saharaui A.I.E en coproducción con Angle Production (Marruecos) y cuenta con la participación de RTVE y Prime Video. Será distribuida en España por DeAPlaneta y, después, estará disponible en Prime Video.

El rodaje arrancó en Casablanca y en Marrakech, antes de recalar en Navarra, con algunas escenas de numerosa figuración. En la Comunidad foral se han utilizado localizaciones en las Bardenas, para recrear la zona por la que se extendió el califato entre Siria e Irak; en Tafalla, donde están rodando esta semana, y en Pamplona, donde llegarán la próxima.

En Marruecos, por ejemplo, simularon los exteriores de un hospital que en la ficción está en Raqa y cuyos interiores se han rodado en Tafalla. En Pamplona, por su parte, se graban escenas en un hotel de lujo, el aeropuerto y otras secuencias en un plató.

Gerardo Herrero se muestra contento con lo que han rodado de momento. Es lo opuesto a su último trabajo como director, Bajo terapia, una película pequeñita, íntima, casi una obra de teatro, que se rodó también en Pamplona. Le divierte cambiar de estilo y de género, y remite a su filmografía para comprobarlo. “Me apetecía mucho hacer una de espías, y además diferente a lo que se hace habitualmente, eso me atrajo, había dos personajes muy buenos, los dos espías con la misma misión, trabajando uno para Occidente y otro para Rusia”, explica.

El proyecto nació al leer la novela Vírgenes y verdugos, de Tomás Bárbulo (editorial Salamandra), con el que Herrero sintió una gran conexión. Bárbulo ha sido corresponsal durante muchos años de El País en el norte de África, es conocedor del Medio Oriente, ha vivido en Marruecos mucho tiempo y su padre había sido militar destacado en el Sáhara. Conoce de qué habla.

Álvaro Morte caracterizado como “El saharaui”.
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Álvaro Morte caracterizado como “El saharaui”.MIGUEL GOÑI
Álvaro Morte caracterizado como “El saharaui”.

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La novela relata las crueldades más salvajes que practicaba no hace tanto el Daesh. “Al hacer la adaptación se ha tomado la decisión de recortar un poco lo que se decía en el libro porque verlo sería insoportable”, apunta Álvaro Morte. “La película tiene sus partes duras y cuenta cosas totalmente actuales a las que es imprescindible que no demos la espalda como sociedad a”, añade.

Cambiar de tercio es algo que también le gusta a él, que se convirtió en Juan Sebastián Elcano hace dos años y medio para rodar la serie Sin límites en una Olite disfrazada de Lisboa. “Recuerdo la secuencia de una cárcel en la que estaba recluido Elcano”, evoca Morte. “Cuando decido hacer un personaje una de las cosas que me guían si sí o si no es cotejar si ese personaje ya lo he hecho; me gusta cambiar de personaje todo lo que pueda”, asegura.

PELÍCULA DE ENGAÑOS

Una de las cosas que más llamaron su atención en este proyecto fue que con el argumento que tiene Raqa no se planteaba como la típica película de acción al estilo de Misión Imposible. “Todo sucede en el interior de los personajes, tiene momentos de suspense, y momentos de acción, pero la película expone la situación de un estado islámico yihadista, por supuesto no condena en absoluto ni el islam, ni el mundo árabe, pero sí habla de esa parte extremista y de cómo son afectadas las mujeres dentro de un ambiente tan tremendo”, añade.

Gerardo Herrero llamó a Morte y a éste le pareció un reto, entre otras cosas porque ha tenido que rodar secuencias enteras en árabe. A diferencia de él, Mina El Hammani sí lo habla. Sus padres son marroquíes y para ella es especial también porque es la primera vez que rueda allí. La película emplea tanto árabe como castellano e inglés.

La actriz se muestra apenada porque solo queda una semana de rodaje. “Ha sido fantástico, con unos paisajes espectaculares, realmente respirabas esa esencia, y luego venir a Navarra es el mejor cierre que se puede hacer, nos da mucha tranquilidad, y el equipo de arte está haciendo un trabajo maravilloso”, apuntaba ayer. La actriz se enfrenta el próximo viernes a su secuencia más complicada. No puede desvelar mucho, pero da un titular: “Es de vida o muerte”. Para rodarla ha trabajado durante mucho tiempo con especialistas.

“Debo decir que el rodaje ha sido una auténtica delicia”, corrobora Álvaro Morte. “Ha sido calmado, muy cuidado, hemos tenido la posibilidad de tener muchas semanas de ensayo previas, lo cual siempre te permite llegar con otro tipo de seguridad”, expone.

No todos los proyectos se convierten en realidad pero Herrero se muestra contento de haberlo conseguido con éste. Su faceta de productor no se enfrenta con la de director. Son compatibles, asegura, lo que pasa que de vez en cuanto necesita alguien que le ayude. En Bajo Terapia lo hizo todo, desde el guion, a la producción y la dirección. Esta vez cuenta con una coguionista, Irene Zoe Alameda, y con la productora Mariela Besuievsky. Lo más difícil, lo tiene claro, es conseguir el dinero. Más en esta película, que se sitúa por encima de la media del cine español, con un presupuesto de entre 3,3 y 3,7 millones de euros, dependiendo del lanzamiento que tenga finalmente.

No es una película de acción, recalca Herrero. “Es más de mentiras, de falsedades, de cómo engañar; tiene peleas y acción, pero los personajes siempre están al límite de tensión, más que de acción”, expone.

“Lo bueno que tiene Navarra es que tenéis una tierra tan diversa en términos de paisajismo que te ofrece muchas posibilidades. Está siendo muy cómodo rodar aquí”, asegura Álvaro Morte, a quien su personaje de La casa de papel persigue por todo el mundo, también cuando rodaron en Marruecos. “La imagen del profesor me precede allá donde voy, pero lo que recibo siempre es mucho amor de la gente que ha seguido la serie y mucho respeto”, asegura.

"Navarra tiene que subir los incentivos"

Raqa es la 15ª película que Herrero y su productora, Tornasol, rueda en Navarra. Se declara muy a gusto en la comunidad, “se rueda bien, la gente es amable, no hay ruidos, las distancias son cortas...”, enumera, antes del “pero”, los incentivos fiscales vizcaínos que se han llevado los rodajes que hasta ahora tenían lugar en Navarra. “El Gobierno de Navarra si quiere que el cine se siga haciendo total o parcialmente aquí tiene que subir un poco la deducción fiscal, así no nos iremos”, explica. “Hay ya una asociación de técnicos con más de 80 personas que están trabajando no solamente aquí, sino que se están yendo a Madrid, Barcelona o Bilbao ahora que hay más dinero en Bizkaia y que a a haberlo también en Álava y Guipúzcoa, es una pena perder todo lo que se había construido y dejar a esos técnicos sin posibilidad de trabajar aquí”, expone.

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