Galardón
Uranga, un periodista con las ideas claras y bajo las balas de ETA
Director de Diario de Navarra de 1962 a 1990, y figura clave del periodismo navarro, lideró el rotativo en una época de cambios históricos que transformaron la vida de España (de la dictadura de Franco a la democracia)


Publicado el 05/11/2023 a las 05:00
El periodista José Javier Uranga Santesteban (Pamplona, 1915-2016) fue director de Diario de Navarra de 1962 a 1990. Y constituye una figura clave en la historia del periodismo de Navarra. Estuvo en el centro de una etapa de cambios históricos que transformaron la vida de España, desde su régimen político (de la dictadura de Franco a la democracia) y su sociedad, en plena modernización e industrialización. Cambios por los que Uranga, y con él el periódico, apostó con energía. También fueron años muy convulsos para Navarra, marcados por el bárbaro terrorismo de ETA que pretendía obligar a los navarros a integrarse por la fuerza en Euskadi por encima de la voluntad de las urnas. Tan fuerte fue la presión que ETA intentó asesinar al director del periódico, en agosto de 1980, acribillándolo a balazos en la puerta de la sede del rotativo en Cordovilla . Uranga sobrevivió (casi de milagro) y volvió meses después a su puesto por pura convicción de que los asesinos no podían decidir sobre su vida y sobre sus ideas.
El entonces director da hoy nombre a un galardón para premiar trayectorias periodísticas en un mundo en el que sigue siendo indispensable el ejercicio independiente de esta profesión. Hoy como ayer, saber resistir las presiones y las amenazas, leer las necesidades de la sociedad en la que vivimos y contar la realidad desde la independencia y el rigor siguen siendo las claves fundamentales del periodismo.
AÑOS CONVULSOS
José Javier Uranga, licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Zaragoza (1953), obtuvo luego el título de Periodismo por la Escuela Oficial de Madrid (1956) y se doctoró en Historia por la Universidad de Navarra (1983). Comenzó a colaborar en Diario de Navarra en 1942 y once años más tarde (1953) entró a formar parte de su pequeña redacción.
Fue nombrado director en 1962. Uranga llegó a la dirección en plena dictadura franquista, en años en los que había censura para la prensa. Se esmeró primero en reforzar los contenidos locales del periódico en este tiempo de limitaciones a la hora de informar . En esa época de crecimiento, el periódico se trasladó de la calle Zapatería a Cordovilla (1966). Y luego, con la llegada de la Transición, tras la muerte de Franco en 1975, le tocó pilotar unos años muy complicados con la democratización del país y también de las instituciones forales. En ambos cambios, el periódico y su director apostaron claramente por los nuevos tiempos, por la democracia y por el Amejoramiento del Fuero después, con su implicación en la generación de debates e iniciativas en favor del cambio y la concordia. No fue fácil, entre un sector inmovilista y otro rupturista.
OLLARRA
En el plano puramente periodístico, ‘Ollarra’ es el pseudónimo que usó durante casi toda su vida para sus artículos. Estilo literario y pulcro, intencionalidad y amplísima cultura caracterizaron su pluma, la más seguida del panorama periodístico en Navarra durante muchos años. La defensa a ultranza de la identidad de Navarra fue el hilo conductor de su obra. Fue autor también de libros sobre historia y arte.
Fue miembro del consejo de administración de Diario de Navarra (1990-1995) y presidente (1993-95). En 1981 recibió la Pluma de Oro de la Libertad de Prensa de la Asociación Mundial de Periódicos (WAN). También el Calvo Serer (2002), el Luka Brajnovic de la Universidad de Navarra (2003) o el premio a la trayectoria de la Cámara de Comercio (2011).
