Arte urbano
Una traca silenciosa de pintura pone fin a veinte años del festival Cantamañanas en Huarte
El certamen cierra este fin de semana dos décadas de existencia en las que ha situado las calles de la localidad en una referencia del arte urbano y el grafiti


Publicado el 01/09/2023 a las 06:00
El festival internacional de arte urbano Cantamañanas, que durante veinte años ha convocado a la vuelta del verano a artistas de Bulgaria, Italia, Suiza, Francia, España o México, además de a la creciente cantera local, para que pintaran distintos murales que se les brindaba para ello en Huarte, se prepara para pintar sus últimas tapias este fin de semana.
Varios factores se han alineado en esta decisión, que desde el colectivo organizador y su director, Jabi Landa 'Corte', asumen con naturalidad, ya que no se debe a causas ajenas, problemas o algo que haya ocurrido, sino que es una decisión propia. “Es una etapa que termina después de veinte años y algunos hitos conseguidos”, explica el director.
Landa tenía 19 años cuando desde el colectivo Cantamañanas plantearon un festival de estas características por la necesidad que tenían de conocer a otras personas que pintaban grafiti, como ellos. Empezaron con una quedada espontánea, informal. En aquel primer festival algunas pinturas plásticas se cogieron de obras, cada artista llevó las suyas y los padres de Jabi Landa prepararon unos bocadillos para unos participantes que pintaron en algunos espacios que contaban con permiso y en otros que no.
El vecindario de Huarte les acogió favorablemente, y poco a poco fueron recibiendo apoyo, sobre todo del ayuntamiento. Empezaron a hacer viajes al extranjero contactando con artistas internacionales. “El festival fue evolucionando, intercambiando proyectos entre artistas y se ha llegado a una dimensión monumental y profesional”, explica Landa sobre la situación actual.


Es una de las razones para finalizar. Ya no es una reunión improvisada para pintar grafitis como en sus inicios, sino un evento que trabaja con grandes murales. “No es como hacer un grafiti que tenía tres metros cuadrados, una expresión libre y ya está; ahora se están ejecutando murales profesionales de grandes dimensiones que como encargo pueden tener un valor de 3.000, 5.000, 8.000 euros... y no se puede dar esa contraprestación porque el presupuesto es el que es, los niveles de profesionalidad a los que se está llegando son tan altos que al final esto no se puede sostener de esta manera”, explica Landa. El presupuesto del festival se mantienen en los 10.000 euros sufragados por el ayuntamiento de Huarte y los artistas participan altruistamente.
A esa evolución se une que el propio Landa, que hoy tiene 39 años, tiene cada vez menos tiempo, trabaja en el estudio Deltadec, en sus proyectos personales, le salen cada vez más encargos en el extranjero y acaba de tener un hijo. “Se está convirtiendo en una obligación, cada año lo abordo un poquito más tarde, con un poco menos de energía; antes éramos el único festival, ahora hay muchos eventos con gente joven, con muchas ganas, yo les voy asesorando además a varios de ellos, y ahora mismo me apetece más esa posición de asesor, o de comisario de arte, que liderar el festival, que ya me estaba costando”, reconoce.
Cantamañanas deja en las paredes de Huarte un legado de entre 50 y 60 murales, más otros en las capas inferiores que han sido repintados o han desaparecido, como los de aquella primera edición de hace veinte años.
No significa que se termine este idilio entre la localidad y el arte urbano. De hecho, Landa acaba de plasmar en una pared del polideportivo municipal la imagen que tomó el fotógrafo Unai Beroiz de su abuelo a través de un cristal y que se convirtió en una de las imágenes icónicas de la pandemia. “Es un proyecto super chulo que muestra la relación entre generaciones, con la salud y el deporte al estar ubicado en el polideportivo... toca muchos palos”, explica Landa. “Me parecía un proyecto super interesante de hacer con Unai, el ayuntamiento apostó por nosotros como cebolleros y ha sido una colaboración muy bonita”, añade. Está convencido de que seguirá habiendo nuevos proyectos de murales porque “Huarte ya tiene esa educación y esa necesidad casi de ver arte en las paredes”.
VOLVER AL ORIGEN
Landa ha conocido tres generaciones de chavales que se han iniciado en el grafiti y que en algunos casos han acabado estudiando carreras superiores de diseño gráfico o Bellas Artes. “Hemos creado cierta escuela y sus vidas profesionales se están encaminando al nivel artístico y creativo gracias al grafiti y al Cantamañanas”, señala.
En su última edición, el Cantamañanas contará con 16 artistas, entre los que habrá un un grupo principal, o cabezas de cartel, formado por Sortwo (Bergara), Peio Iglesias (Pamplona), Jon Zabalegui (Villava), Eva Den (Vitoria), Eneko (Pamplona), Tegos (Pamplona) y el propio Jabi Landa, Corte. Son artistas habituados a los murales a gran escala que ya han estado en el festival y que se proponen demostrar la evolución de estos años. El fondo será blanco y funcionará a modo de paspartú para las creaciones de estos artistas, que tendrán libertad absoluta.
Intervendrán sobre un mural de 38 metros enla calle Olaz-Chipi, cerca del hotel Don Carlos, que ya fue pintado hace once años en aquella ocasión por 36 personas. Esta vez lo harán con cuatro pisos de andamios y siete elevadoras, algo que no se había hecho. En el muro lateral trabajarán amigos del festival que hacen principalmente grafiti. “Lo que queremos es juntarnos todos, hacer un remember y recordar batallitas de viejos tiempos”, resume Landa.
No es exactamente la traca final del Cantamañanas. Sería una traca final silenciosa. “Muchos años hemos tenido exhibiciones de baile, exposiciones de arte, conciertos... y se distraía un poco de la esencia, que eran los murales”, señala su director. “Este año la idea es no hacer mucho ruido, una pequeña colaboración con Reimy que hará un poco de música con su sound system, pero la idea es ir a la esencia, los murales, el grafiti, el arte urbano, la pintura mural y esas disciplinas de mancharnos, que es el origen”.
