La afición por Morat engrosa las colas junto al Navarra Arena
Se espera la asistencia de unas 9.000 personas que formaron una fila que daba la vuelta a El Sadar
Actualizado el 02/07/2023 a las 21:00
No eran ni las 5 de la tarde y la fila para acceder al Navarra Arena cada vez crecía más. Es el fenómeno Morat, la banda colombiana de pop latino del momento. Ante un público eminentemente femenino y muy joven, la afición solo crecía en las inmediaciones del pabellón. Las puertas se abrían a las 19:30 y el concierto está previsto que empiece a las 21:00. "El plan de un concierto siempre es guay, sea lo que sea. En vez de pagar una entrada de discoteca prefiero venir a ver música en directo", sentenciaba Inés Santorromán (22 años, Pamplona), que llevaba desde las 6:30 de la tarde en la fila. Ha venido con su amiga Berni Gaitán (22 años, Pamplona), que "viene más a pasar el rato, porque yo me quedé con el Morat del cole, de 'Como te atreves a volver'", explicaba la joven.
"Me gusta Morat desde pequeña, así que estoy súper emocionada". La camiseta de Ainara Delgado (16 años) reflejaba este sentimiento. Una camiseta verde con el logo del grupo, Morat, en colores. "Queríamos hacer algo especial para el concierto y se nos ocurrió diseñarnos estas camisetas. Las recogimos ayer mismo", explicaba Delgado mientras lucía orgullosa su diseño. "A mí me empezó a gustar desde que soy pequeña, y luego, a mi hermana Noelia (11 años)". Han venido desde San Sebastián con su madre y dos amigas de su madre. "Hay que soportar la afición. Habrá que hacerlo por ellas", sentenciaba su madre.
La cola para acceder los primeros a pista daba la vuelta a El Sadar, junto al Navarra Arena. "Llevamos aquí desde las 4 de la tarde para llegar las primeras", explicaba Carmen Baleztena (21 años, Pamplona). Venía con su hermana, Soledad (19 años) y su amiga, Sara (19), que es colombiana pero estudia en Pamplona. "Sara es amiga de Juan Pablo Villamil y por eso hemos venido. Aunque no nos vamos a cortar, eh. Les vamos a gritar que queremos un hijo suyo", explicaba Baleztena, que llevaba una pancarta en la mano.
