Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Pamplona Negra

Carmen Mola no tiene egos

Jorge Díaz, Antonio Mercero y Agustín Martínez publicaron tres novelas bajo el seudónimo y este sábado lo contaron en Pamplona Negra

Ampliar Desde la izquierda, Agustín Martínez, Jorge Díaz y Antonio Mercero, este sábado, instantes antes de su intervención en Pamplona Negra
Desde la izquierda, Agustín Martínez, Jorge Díaz y Antonio Mercero, este sábado, instantes antes de su intervención en Pamplona NegraJESÚS CASO
Publicado el 22/01/2023 a las 06:00
La fotografía de esta página refleja fielmente qué encontró el público de Pamplona Negra este sábado, en el último día de esta novena edición del festival de literatura y cine negro: la buena camaradería entre Agustín Martínez, Jorge Díaz y Antonio Mercero, los tres amigos guionistas que, “hartos de trabajar con gente que opinara” sobre lo que iban escribiendo, decidieron en un momento determinado crear sus propias novelas, individuales, hasta que descubrieron “que se está muy solo” y pensaron en inventar una a seis manos. Nació así 'La novia gitana' y Carmen Mola, el nombre bajo el que firmaron, sin desvelar sus identidades, dos novelas más, 'La red púrpura' y 'La nena', las tres traducidas a más de quince idiomas y protagonizadas por la inspectora Elena Blanco, una mujer a punto de cumplir los 50 años que dirige la Brigada de Análisis de Casos (BAC), un grupo de élite de la policía que se enfrenta a los delitos más complejos. Quién estaba tras Carmen Mola se descubrió el 15 de octubre de 2021, al ganar el Premio Planeta con 'La bestia', un 'thriller' histórico que se ambienta en el Madrid de 1834 y que presentaron bajo la identidad de Sergio López y con el título provisional de 'La ciudad de fuego'. Este sábado salpicaron de humor su buena camaradería durante la charla con la periodista Ana Valencia.
Es habitual que les pregunten sobre de qué manera se organizan para escribir, si se dividen lo que deben investigar y estructurar para dar forma a la novela, si se reparten los capítulos... “Pero para mí”, adentró Mercero, “más importante que la mecánica de trabajo de Carmen Mola, en la que reproducimos lo que llevamos haciendo 25 años [en sus oficios como guionistas], es el aspecto psicológico, donde naufraga la mayoría de los escritores, incluso si van solos. Y entre tres es muy difícil”. Porque, añadió, “hace falta tener mucho respeto y dejar el ego fuera de la sala de reuniones; que no sientas como algo personal que te tumben una idea que a ti te parece maravillosa y a tus compañeros no; que no te enfades cuando tienes un paisaje que te ha quedado precioso, poético, lírico... y el manazas de Jorge me lo cambia todo. Hace falta respeto, tolerancia y mucha humildad, y eso, de verdad, es dificilísimo hacerlo: el aspecto psicológico es un milagro”.
La trayectoria de los tres está unida tanto a los guiones de series de televisión como a la escritura de novelas. Así, Díaz (Alicante, 1962) firma, por ejemplo, 'Cartas a Palacio' o 'La justicia de los errantes' y guiones como 'Hospital Central', 'Hermanas' y 'MIR'; Mercero (Madrid, 1969), guiones como 'Felices 140', 'Hospital Central' y 'Hache' y novelas como 'Pleamar' o 'El final del hombre', y Martínez (Lorca, Murcia, 1975), series como 'Sin tetas no hay paraíso', 'Crematorio' o 'Víctor Ros' y las novelas 'Monteperdido' y 'La mala hierba'. Los tres acaban de publicar 'Las madres', una nueva entrega de la inspectora Elena Blanco.
BUENOS, CURSIS Y SALVAJES
Fue Díaz el precursor de la idea de crear una novela juntos cuando realizaban la adaptación de una de Martínez, Monteperdido. “¿Y si nos reunimos?, ¿el martes que viene lo tenéis libre?”, narró este de aquel momento. “Para nosotros”, siguió Díaz, “ya era un éxito acabar el libro sin enfadarnos entre nosotros para toda la vida. Y al terminarlo, me lo leí y dije: ‘Esto es muy bueno’. Porque nos quedó muy bien”, se remontó a entonces. Y los tres, que habían publicado en la misma editorial, Alfaguara, enviaron la obra a su agente. “Dos días después ya teníamos una oferta”.
Ese terminar el libro había implicado trabajar igual que lo hacen con las series: pensar las tramas y, capítulo por capítulo, qué iba a pasar en la novela, dividiéndose después el total entre los tres. “Yo escribo los buenos”, siguió Díaz contagiando la risa en el público, “Antonio los cursis y Agustín, los salvajes. Pero después nos los vamos cambiando, de forma que cada uno pasamos por absolutamente todas las líneas de la novela: no se sabe qué es de cada uno”. Desveló Mercero que cuando empezó a trabajar con sus compañero se reían mucho. “A la tercera reunión vi que no tienen corazón, son dos bestias. Jorge me ha llamado cursi y le admito el adjetivo: alguien tiene que poner corazón en las novelas de Carmen Mola porque si no serían indigestas, un tormento para todo el mundo. Y la mezcla funciona”.
Y es que, continuó Martínez, cuando se plantearon 'La novia gitana' “hubo vocación de hacer un tipo de novela negra que fuera muy cruda con la violencia”. “No queríamos ser pacatos. Queríamos hablar sobre la violencia extrema, hasta dónde puede llegar el ser humano a la hora de hacer daño a los demás. Y las reuniones se han convertido en una competición sobre quién dice la cosa más desagradable...”. De hecho, confesó, de todo lo que ha visto en su vida cuando ha estado documentándose “lo más terrorífico es la dark web, la internet oscura, porque esto que parece súper lejano, súper complicado entrar... es súper sencillo: en dos pasos te descargas dos programas y estás en la dark web. Y no solo ahí, sino en una página de pedofilia o en una de asesinos a sueldo. Personalmente, es lo que más me ha impactado por lo fácil que es llegar a esto, con un clic”.
Teniendo en cuenta que quien investiga sus casos es una inspectora y que otros autores y autoras ponen también mujeres policías al frente de investigaciones, Valencia destacó que, sin embargo, en la realidad no hay muchas dirigiendo unidades especializadas de la policía. Entonces, ¿por qué de repente son protagonistas en las ficciones? “Supongo”, inició Díaz, “porque las ficciones van por delante de la vida real. Nosotros desde el primer momento pensamos que nuestra protagonista tenía que ser una jefa de policía de 50 años, que es cuando una mujer está en el mejor momento de su vida: todavía es atractiva físicamente, tiene experiencia... y hay que reivindicarlas. Creamos a Elena Blanco, no una jovencita guapa, sino una mujer normal con un pasado en el que ha sufrido, una inspectora de verdad, con intención de reivindicar a la mujer de 50 años”. Y es que, añadió Martínez, en su opinión “los éxitos tienen mucho que ver con los aciertos en un personaje”.
¿Y dónde está el de Carmen Mola? “Para mí es muy difícil saberlo”, manifestó Mercero. “Creo en un factor de suerte que tiene que darse en la primera novela, con caer de pie -no hubo promoción en La novia gitana y estuvimos condenados al boca a boca de los lectores-: gusta el título, la portada, tiene gancho, giros interesantes...”. “La historia de Carmen Mola”, defendió Martínez, “ha sido muy afortunada. Lo hemos pasado muy bien todo el rato, también en el tiempo del anonimato: era divertido ir a la librería y ver las novelas, ir a festivales de novela negra y oír comentar ‘¿has leído a Carmen Mola?’, ‘sí, está bien, es una buena escritora, yo te la recomendaría”.

"EL PLANETA FUE UNA SÚPER NOCHE"
​Durante la etapa de anonimato, lo único que hicieron fue contestar a cuestionarios por email, “dependiendo de quién estaba libre, con lo que Carmen Mola era tripolar”. Pero empezaron a pensar que la gente les iba a descubrir, que en algún momento tendrían que salir del anonimato, y se presentaron al Premio Planeta. “Y lo ganamos”, rememoró Díaz. “Y fue una súper noche”, apoyó Martínez, que desgranó cómo a lo largo de la cena, presidida por los Reyes, se descartaron finalistas hasta quedar Paloma Sánchez-Garnica y ellos. A ella la anunciaron primero. Tras su discurso, pronunciaron el ganador, “Sergio López”, anunció el jurado, “que corresponde a Carmen Mola, y Carmen Mola es...”.

volver arriba

Activar Notificaciones

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora