Flamenco On Fire
Los balcones de Pamplona se visten de flamenco
El Ayuntamiento de Pamplona y el Hotel La Perla han servido este jueves de escenario para los conciertos de Juanito Villar con Nono Reyes y Javier Ruz con Carlos Urroz


Actualizado el 25/08/2022 a las 16:40
Un año después, los balcones del centro de Pamplona han vuelto a disfrutar de la banda sonora flamenca. En concreto, los primeros pisos del Ayuntamiento de Pamplona (a las 12 horas) y del Hotel La Perla (a las 12.45 h), que llevaba dos años sin acoger actuaciones flamencas, se engalanaron para albergar los primeros conciertos del festival del Flamenco On Fire que se extenderá hasta el domingo 28.
Había ganas de flamenco en Pamplona. La expectación era tal que el público ya se había abarrotado en las zonas de sombra de la Plaza Consistorial media hora antes del inicio del concierto de Juan Villar y Nono Reyes. La espera fue amenizada por megafonía con canciones como 'Noches de bohemia' y 'No dudaría'. Allí se encontraba Judith Alegría Agarraberes (2000), una pamplonesa que se enroló en la Escuela Navarra de Danza con 8 años y poco después comenzó en el flamenco. Asegura que siempre acude al Flamenco On Fire, aunque no haya escuchado previamente a los artistas: "No conozco a los que actúan en el Balcón del Ayuntamiento (Juan Villar y Nono Reyes). A Javier Ruz (Hotel La Perla) sí que lo conozco porque era guitarrista en la escuela. Su música me transmite mucha emoción".
El toque de campanas del Ayuntamiento anunció el comienzo puntual del espectáculo. Juan 'Juanito' Villar se ganó rápido el cariño del público pamplonés, reconociendo nada más salir al balcón que "para mí es un placer volver a esta tierra". Y para los asistentes fue un placer la presencia de Villar. Durante veinte minutos, el cantante gaditano interpretó algunas de sus canciones más conocidas acompañado por el guitarrista Nono Reyes (hijo del cantaor Antonio Reyes). Ambos satisficieron con creces al público, que les brindaron una gran ovación al finalizar.
A continuación, el grueso de los espectadores procesionó hacia la Plaza del Castillo, donde el flamenco adquirió toques navarros con la actuación de Javier Ruz y Carlos Urroz. Un reclamo suficiente para que mereciera la pena soportar los 27 grados de temperatura al sol, en el caso de aquellos que no encontraron resguardo en los soportales y árboles de la plaza. Sin mediar palabra, la guitarra de Ruz y el cajón de Urroz llevaron el flamenco a la plaza y provocaron los continuos vítores y palmas del público. El concierto se extendió durante cuarenta minutos y la conexión entre los artistas y los asistentes fue tal que nadie abandonó su posición antes de tiempo. Así les ocurrió a María Jiménez Moreno (Cintruénigo, 1955) y Mila Hermoso García (Segovia, 1957), ambas afincadas en Pamplona desde hace cuatro décadas. Aunque son amigas, su nivel de implicación en el flamenco no guarda punto de comparación. Jiménez ha acudido a todas las ediciones del Flamenco On Fire, exceptuando la primera ("porque no me enteré", afirma) y las dos de la pandemia. Por contra, Hermoso confiesa que "no me entra el flamenco, pero es cultura y me gustaría conocerlo más a fondo".



