Cómics
Los años de lucha obrera en 'Elise y los nuevos partisanos', el nuevo cómic de Grange y Tardi
El cómic se convierte así en una crónica de unos años muy convulsos


Publicado el 10/05/2022 a las 13:15
Jacques Tardi, maestro de la reconstrucción histórica y la crítica social, regresa con un nuevo cómic, en el que ilustra una obra guionizada por la cantante Dominique Grange —su compañera sentimental durante muchos años— y que se convierte en un alegato político ambientado en el pasado, pero con resonancias en el presente en una Europa que hoy en día todavía sigue marcada por las diferencias sociales.
Se trata de una fantástica obra de reconstrucción histórica contada con perfecto conocimiento de todos los acontecimientos que se van narrando a lo largo de sus 175 páginas. Hija de un luchador de la resistencia deportado por los nazis, Dominique Grange tuvo un compromiso político radical desde muy temprano. Durante los primeros años del gaullismo, un régimen que ella misma llega a definir como “fascista", estuvo muy involucrada en todas las causas "izquierdistas" del momento, abrazando el Comunismo Revolucionario, de tendencia maoísta, antes de transitar hacia un radicalismo libertario.
El cómic narra la historia de Elise, una joven y prometedora cantante, que decide abandonar su Lyon natal para probar suerte en el París de 1958. Sin embargo, a raíz del movimiento contestatario de Mayo del 68, decide aparcar su carrera orientada hacia el mundo del espectáculo y, negándose a «volver a la normalidad», se une a la lucha contra la explotación, la injusticia social y el racismo. Se inicia así un viaje revelador y atípico que, con interesantes saltos temporales, nos lleva desde la guerra de Argelia hasta los años setenta, en el que la protagonista se encarna en unas ilustraciones vehementes, de una fuerza arrolladora. Esa decisión de no regresar a la normalidad y a permanecer impasible ante la posibilidad de que decayera todo el impulso revolucionario que había estado creciendo durante años y del que, de una u otra manera, había estado participando, Elise decide realizar un viaje a Niza, donde se meterá de lleno en la militancia activa por la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores y en la resistencia ante la explotación y las precarias condiciones laborales
El título de Los nuevos partisanos viene cogido de una canción que la propia protagonista compuso en enero de 1970 y en la que mostraba su hartazgo por una vida de esclavitud laboral y miseria. Es un más que interesante relato de años de lucha obrera, protagonizada por una joven que optó por llevar la lucha política y la crítica hacia el racismo y las condiciones sociales a todos los frentes.
Elise y los nuevos partisanos se convierte así en una estupenda crónica de unos años muy convulsos no sólo en Francia, ya que también hay constantes referencias a otros movimientos, como la causa palestina o la vietnamita, que habla de insurrección, entusiasmo, lucha de clases y clandestinidad pero que no deja de lado aspectos como la pérdida final de referentes por el fin de la organización. Una organización que les llevó a convertirse en seres clandestinos sumidos en una profunda soledad, tanto ideológica como política. Es evidente cómo Dominique Grange no deja tampoco de lado un cierto sentimiento de decepción en los años postreros de la lucha y de ese desencanto al que se llegó a finales de los 70. De este modo, la autora consigue crear de primera mano un guion que se aleja del idealismo, la nostalgia o de cualquier tipo de romanticismo revolucionario y que resulta tremendamente verosímil, muy bien hilado y documentado por parte de alguien que fue testigo presencial de todo lo que se cuenta.
Y a todo ello contribuye el fantástico y reconocible dibujo de Tardi, quien deja los campos de batalla de la Gran Guerra para centrarse en la lucha urbana de la segunda mitad del Siglo XX, cuya historia y sus dramas nos ha narrado magistralmente a lo largo de su carrera como autor de cómics.