Dos semanas y tres premios
El cortometraje Txori Maitea ha quedado primero en el certamen Navarra, Tierra de Cine. Su director, Javier Celay, es conocido dentro del mundo del cine y de la taxidermia


Publicado el 19/12/2021 a las 06:00
Dos semanas de mucho trabajo previo y dos días de rodaje llevaron al cortometraje Txori Maitea a llevarse tres premios en la gala del certamen Navarra, Tierra de Cine. Su director, Javier Celay, lleva varios años dentro del mundo del cine, pero también es conocido en otro muy distinto: el de la taxidermia.
El cortometraje Txori Maitea es una historia escrita por el actor navarro Bruno Ciordia y su hermana María José Ciordia, que narra la experiencia de dos hermanos que deben cumplir las últimas voluntades de su padre fallecido. Ambos acuden por primera vez a Leoz para tirar las cenizas de su padre. Un pueblo donde viven acontecimientos inesperados. Una historia con la cual han ganado tres de los cuatro premios del certamen Navarra, Tierra de Cine. Entre ellos a la mejor actuación, donde por primera vez, han seleccionado a dos galardonadas. Javier Celay comentaba que habían hecho quinielas sobre los premios, pero que en ningún momento se imaginaron que ganarían tres. El premio de el público, el premio a mejor cortometraje y el premio por las actuaciones de la obra.
Tan solo dos semanas antes de comenzar con la grabación del cortometraje, los hermanos Ciordia le pidieron a Javier Celay que dirigiese el cortometraje. En esas semanas previas a grabar, el navarro, se puso manos a la obra con la preproducción. Su metodología; dibujar él mismo el storyboard con los planos exactos. Celay explica: “Dejo poco margen a la improvisación, llevo todo muy medido sobre todo porque tenemos poco tiempo”. Con un presupuesto y el tiempo justo en dos días de grabación lograron grabar el cortometraje para poder terminarlo en posproducción. Además ha contado con un equipo casi en su totalidad navarro. El director aseguraba: “trabajar con ellos ha sido fantástico, se nota que Navarra tiene muy buenos profesionales dentro del ámbito del cine”.
Este era el tercer cortometraje dirigido por Javier Celay, que además ha podido rodar en casa. La historia transcurre en el Valle de Leoz, en los pueblos de Iracheta y Leoz. De donde es el propio director que ha tenido la suerte de grabar rodeado de sus vecinos, él ha afirmado: “parecía más teatro que cine”, los vecinos se asomaban y seguían las grabaciones, de manera muy respetuosa. Comparado con sus anteriores cortometraje este tenía la dificultad añadida de utilizar cuatro personajes y algún que otro extra. Aunque su mayor dificultad fue el tiempo que tuvo de preparación. Él mismo describía los cortometrajes como “cortos de vida pero intensos”. Ahora que ya han presentado el cortometraje en este certamen lo presentaran en otros concursos tanto nacionales como internacionales.
INDAGAR EN LAS ARTES
Graduado en comunicación Audiovisual en Valladolid, el director navarro ha vivido muchas historias. Algunas, escritas en su libro publicado este mismo año titulado Lola en el que cuenta sus vivencias juntándolas con vivencias de San Fermín. A Javier Celay siempre le ha gustado el mundo del arte y después de dejar la productora que había creado con unos compañeros en Casilla y León empezó a indagar entre las artes y encontró la taxidermia. Amante de las artes: “comencé con cosas pequeñas y ahora algunas de mis taxidermias de toros están colgadas en la plaza de toros de Pamplona”. Hace cinco años retomó su vida de cineasta. Y ahora le ha añadido docente universitario a su larga lista de oficios.