El arquitecto tudelano Diego Caro publica su primera novela, ‘Tortugas’, inspirada en Tokio

En ella, Caro habla de la angustia de hacerse mayor estando lejos de casa

Diego Caro, posando en Pamplona con un ejemplar de su novela Tortugas
AmpliarAmpliar
Diego Caro, posando en Pamplona con un ejemplar de su novela Tortugas
Diego Caro, posando en Pamplona con un ejemplar de su novela Tortugas

CerrarCerrar

Nerea Alejos

Publicado el 26/10/2021 a las 08:47

Con 16 años ya leía a autores como Saramago, Huxley o Kafka, gracias a los libros que cogía prestados de la biblioteca del Instituto Benjamín de Tudela, del que era alumno. “Escribí un par de relatos breves un tanto oscuros, muy kafkianos”, cuenta el arquitecto Diego Caro (Tudela, 1986) sobre sus primeros pasos literarios. Con uno de aquellos relatos ganó el Certamen de Premios a la Creación que suele organizar el instituto tudelano.

Licenciado en Arquitectura por la Universidad de Navarra, a los tres días de acabar la carrera cogió un vuelo rumbo a Tokio, donde se incorporó al estudio de arquitectura Kengo Kuma & Associates. Japón le atraía por diversos motivos, especialmente por su urbanismo y su literatura. Concretamente, Caro había leído a autores como Haruki Murakami, Yukio Mishima o Banana Yoshimoto.

Fue en 2011, durante su etapa en Pekín, cuando comenzó a sentir la necesidad de escribir. Después se trasladó a Tokio y la escritura se convirtió en una especie de terapia: “Tenía muchos momentos que se me quedaban grabados en la mente y empecé a anotarlos en un cuaderno durante mis viajes en el metro de Tokio. Eran como flashes o recuerdos, o incluso cosas con las que fantaseaba. A veces aprovechaba anécdotas que me habían ocurrido, como una noche de borrachera, para darles un toque más exagerado o cómico”. Así comenzó a darle forma a su primera novela, Tortugas.

Diego Caro aterrizó con 24 años en la capital nipona, a 10.000 kilómetros de su Tudela natal. Allí vivió de una manera abrupta la transición entre los años de la universidad y el tener que hacerse adulto de repente. Y en torno a esta etapa vital gira Tortugas, un relato que se mueve en la frontera entre lo real y lo onírico, la noche y el día, lo soñado y lo vivido.

Ambientada en una ciudad anónima -aunque ya se intuye que se trata de una megaurbe asiática-, la novela narra los últimos días de estancia del protagonista, que transcurren entre la rutina laboral, las noches de experiencias extrañas y una historia de amor. Caro considera que se trata de una novela “inclasificable”, a la que se refiere como un “collage” de vivencias. De hecho, la propia portada del libro refleja esa idea del “collage”.

Desde el punto de vista literario, una ciudad como Tokio le ofrecía un “abanico inmenso de situaciones inesperadas, a veces surrealistas”, comenta. “Narro mis vivencias, pero no es un diario. Hay experiencias que están maquilladas o distorsionadas”, detalla.

Tal como explica Diego Caro, el protagonista de Tortugas -su alter ego-, vive en una “espiral de escapismos”, donde le mueve el impulso de conectar con alguien, especialmente con una misteriosa compañera de trabajo llamada Itsuko. “En esta novela reflejo cómo estaba mi mente en aquella etapa”, cuenta.

Como en la película de Sofía Coppola, allí vivió su particular Lost in Translation. Diego Caro refleja las sensaciones que le acompañaban, mezcladas con otras que vivió en Madrid. Y entonces surgió la metáfora de la tortuga: “El trasfondo de la novela es la situación de estar tan lejos de casa. Me sentía vagando por el océano de una gran ciudad. Es una imagen que hace alusión a las tortugas flotando en el océano”.

Caro también encontró un paralelismo con el ciclo vital de las tortugas: “Durante su adolescencia, las tortugas flotan en el océano sin un rumbo aparente, pero cuando les llega el momento de poner sus huevos, las hembras vuelven a la misma playa en la que nacieron”.

En la novela, el protagonista también se debate en una especie de lucha entre volver a casa o no: “Él está viviendo el final de un viaje, pero tampoco queda claro si va a volver a casa”, concreta. A punto de cumplir 35 años, Caro ya ha vivido en cuatro grandes urbes asiáticas: Shanghái, Pekín, Tokio y Hong Kong.

Tras su etapa en Tokio, en 2017 se trasladó a Hong Kong, “una ciudad muy pragmática, donde imperan las transacciones económicas y todo funciona por intereses. Allí es fácil volverse más egoísta, porque te acabas contagiando de esa dinámica”, comenta. Apasionado de la música -es teclista del grupo Los Flamingos-, en Tortugas también envuelve sus experiencias en una banda sonora en la que entran Van Morrison, The Strokes, Phoenix, Beirut o Smashing Pumpkings. “Por ejemplo, en el libro hay alguna escena con Melody Gardot, que me ayuda a quedarme dormido con su voz. Yo no puedo pensar en una novela sin que tenga su propia música”. Caro también alude a esa “banda sonora de sonidos” que le rodeaba en las calles o el metro, como el murmullo de conversaciones en japonés que él no podía entender pero que le gustaba escuchar.

Tras este debut literario, Diego Caro ya está trabajando en una segunda novela, Cisnes, que empezó a escribir hace años. “Creo que tendrá un toque más surrealista. Voy a potenciar un poco más esas cosas raras que pasan sin explicación, aunque aún la tengo muy en el aire”.

‘Tortugas’

Autor: Diego Caro

Editorial: Mirahadas Páginas: 188

Precio: 14,96 €

DNI

Diego Caro Serrano. Tudela, 1986. Estudió en el colegio La Anunciata y en el IES Benjamín de Tudela. En 2010 se licenció en Arquitectura por la Universidad de Navarra y se trasladó a Tokio para trabajar en el estudio Kengo Kuma and Associates. También ha trabajado en Shanghái, Pekín y Hong Kong. En esta última ciudad comenzó su tesis sobre urbanismo, que defenderá el próximo mes de noviembre. Es teclista en la banda de indie rock Los Flamingos.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora