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Arte

La abstracción de Momo Puente-Piazza

El artista expone por primera vez en Pamplona y presenta una serie de paisajes y marinas imaginados, pero inspirados en el Parque Nacional de Doñana y el valle del Guadalquivir

Momo Puente-Piazza, junto a dos obras de la exposición Surensoñando en la galería Michel Menéndez
Momo Puente-Piazza, junto a dos obras de la exposición Surensoñando en la galería Michel Menéndez cedida
Actualizado el 23/09/2021 a las 10:36
Aunque el entorno del Parque Nacional de Doñana, la desembocadura del Guadalquivier y el mar Atlántico son su fuente de inspiración, lo cierto es que los paisajes y marinas de Manuel Puente- Piazza (Sevilla, 1981), poco tienen que ver con la realidad. El artista, conocido como Momo, que es su apodo familiar, capta cualquier momento de luz u otros detalles de la naturaleza naturales que le sirven de inspiración paraponerse frente al lienzo y crear unos paisajes imaginados en los que da rienda suelta a sus emociones. Una selección de dichos paisajes forman parte de Surensoñando, la exposición de la Galería Michel Menéndez con la que el artista sevillano se presenta por primera vez en Pamplona.
Las pinturas de la exposición forman parte de una serie que consta de sesenta obras en las que el realismo deja paso a la abstracción. Unas pinturas que evocan al cielo y sus nubes, pero también a la arena de las dunas y al agua del río y el mar. “Es una obra que surge de manera imaginaria, en la que intento captar la emotividad del paisaje, la poética del paisaje de Andalucia”, explica el artista que juega en sus composiciones con el trazo, la mancha como gesto de la expresión, el color, el contraste de sombras y, sobre todo, con la luz.
La abstracción que envuelve cada una de sus obras es un paso más en una trayectoria artística que comenzó en 2010 cuando hizo de la pintura su forma de vida. Hasta entonces, Momo Puente-Piazza, químico de profesión, había compaginado su trabajo en bodegas de Jerez, el Consejor Regulador del Vino de Huelva, con su faceta de empresario dedicado a la distribución textil y de calzado a nivel internacional. Y entre trabajo y trabajo, siempre tenía tiempo para pintar. “He pintado desde que era un niño, he estado rodeado de un entorno familiar en el que todos pintábamos. Estudié la carrera de Química en un estudio que había en casa de mis abuelos. Siempre estudiaba ahí, mientras olía los líquidos y pigmentos y miraba los lienzos. Me llenaba tanto que, después de terminar la carrera y dedicarme a otros trabajos, lo dejé todo por la pintura”.
TRAZOS Y EQUILIBRIO
Desde que tomara la decisión de convertirse en artista plástico, Momo Puente-Piazza ha pasado por distintas etapas pictóricas, pues su formación artística comenzó como acuarelista. “En todos estos años, creo que no soy un pintor que se haya reciclado a otras técnicas, sino que ha evolucionado de una acuarela realista y atmosférica a una pintura paisajística y abstracta”. Una técnica y un estilo con el que dice sentirse identificado puesto que le permite expresar todo lo que fluye de su interior a través de los trazos y el equilibrio hasta conseguir unos paisajes emocionales, pero a la vez tranquilos y serenos. “Un artista nunca está satisfecho con lo que hace, somos inconformistas por naturaleza, pero me dicen que mis obras tansmiten paz, serenidad, movimiento sosegado, equilibrio frente al caos”. Quiero que mis obras transmitan sensaciones positivas”.
Esa paz y serenidad que plasma es la que siente cuando se encierra en su estudio de Sanlucar de Barrameda, ciudad en la que vive. Y es allí donde el artista comienza a pintar de forma rápida y espontánea sobre cada uno de los lienzos en los que dibuja un boceto antes de adentrarse en las manchas y trazos. “Cuando pinto, me aislo de todo. Entro en una especie de inconsciencia, no pienso realmente lo que estoy haciendo, sino que es el trazo, el color y la espontaneidad lo que compone mis obras. Pinto muy rápido, con trazos libres, sueltos, no hay nada forzado. Es una manera de que el cuadro respire”.
Si algún elemento cobra fuerza en la pintura de Momo Puente-Piazza es la luz, que siempre predomina en sus composiciones. Lo mismo ocurre con el color “que tiene que ser el compañero de viaje” para la captación de la luminosidad o la atmósfera del instante. Aunque el artista también cuida las técnicas (técnica mixta), los soportes (lienzo y tabla marina) y los materiales con los que trabaja para crear su propio universo pictórico. “Trabajo con arenas y con pigmentos naturales. He aprovecho mi formación científica y química para hacer mis propias mezlas y moler mis propios pigmentos”. La búsqueda de texturas le lleva a trabajar con espátulas, rodillos de serigrafía, pinceles, brochas, incluso con la mano. “Me gustan las texturas para empastar blancos, para generar relieves, pero no quiero que sean las protagonistas”.
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