Moda
Alvarno regresa con un desfile sostenible
El navarro Álvaro Castejón y el francés Arnaud Maillard apuestan por el ‘upcycling’


Publicado el 21/09/2021 a las 06:00
Alvarno demostró este lunes que se puede hacer moda elegante, sobria y sostenible incluso a partir de una lona de 60 metros de largo. Lo hizo con una pieza muy especial, un vestido que desfiló ayer junto a otras 32 salidas en el Museo Lázaro Galiano de Madrid. El desfile lo abrió la actriz Elia Galera con un conjunto vaquero combinado con prendas de perlas, de aire deportivo y casual. También ha desfilado junto a ella la ganadora de Miss Grand Navarra 2020 Dori Rodríguez Zubiri, la primera transgénero ganadora de un concurso en Navarra, de 21 años y vecina de Orkoien, con un vestido negro con tejido de gasas con bandas “muy vaporoso”, lo define Álvaro Castejón. Un desfile en el que brillaron las joyas antiguas del sello Bárcena, como broches en forma de animales del siglo XIX y principios del siglo XX, gargantillas de los años 30 y 50 o collares y pendientes del siglo XIX.
Tras dos años de parón, la firma del navarro Álvaro Castejón (Pamplona, 1971) y el francés Arnaud Maillard (Dijon, Francia, 1970) retomó ayer las pasarelas con “una colección realizada con materiales upcycling, es decir, aprovechar el stock que ya tienes y darle una segunda a vida a esos tejidos que, aunque sean de lujo, están durmiendo”, describe Álvaro Castejón.
Desfilaron prendas de varias colecciones que Alvarno tenía “durmiendo” o que han “recuperado de archivo de otros desfiles”, señalan. Esas prendas han sido la base para una transformación que ha llevado a nuevas creaciones. “Por ejemplo, un vestido largo que tenía una cola y que hemos cortado, puesto en la parte delantera y hemos bordado. Es todo un juego de transformación que tiene un proceso muy artesanal y muy costura”, concreta el diseñador navarro.
LA PRIMERA VEZ
El desfile de ayer en el Museo Lázaro Galdiano fue la primera vez que “Alvarno desfila con este tipo de propuesta, aunque siempre hemos trabajado de forma sostenible, con respeto a la manera y al proceso de costura”, explica Castejón. En esta ocasión, han llevado la sostenibilidad al extremo y con ello quieren demostrar que todos tienen que “tomar conciencia”.
“El mundo de la moda es uno de los que más contamina, y por ello está en el punto de mira. Desde el propio sector hay que lanzar este mensaje de concienciación de que se pueden realizar propuestas 100% sostenibles, dando una segunda vida a prendas, pero que sean costura”, opina el diseñador.
CLIENTAS SOSTENIBLES
“La idea para el desfile se nos ocurrió porque había clientas que venían con prendas y nos pedían transformarlas con total libertad”, recuerda Álvaro Castejón. Otro factor que influyó en el proceso creativo fue la cuarentena. Desde Alvarno señalan que en el tiempo de encierro, hubo que continuar desarrollando la creatividad sin elementos, porque “no podías contactar con proveedores de tejidos y lo único que había a mano eran archivos propios”, destaca. Por ello, comenzaron a experimentar con prendas propias para darles esa segunda vida.
“Hay muchas de ellas que son irreconocibles, y sobre todo las hemos actualizado al día de hoy, a la calle, para que sean prendas de costura pero con una segunda vida mucho más actual”, confiesa el diseñador navarro.
VUELTA A LAS PASARELAS
Mercedes-Benz propuso a Alvarno, a raíz del lanzamiento de un nuevo coche 100% eléctrico, un concepto de desfile sostenible. Por ello, descolgaron la lona de 60 por 18 metros que cubre la sede de Mercedes en España -ubicada en Madrid- y se pusieron manos a la obra para crear piezas con dicho material. “Fue un proceso bonito e interesante, tuvimos que seleccionar las partes que nos interesaban para posicionar patrones. De esa lona salieron 10 mupis (soportes publicitarios ubicados en las calles más concurridas de las ciudades) que se pudieron ver en la calle Serrano de Madrid hasta ayer.
Con este desfile, ponen fin a dos años en los que decidieron replantear su vida profesional. “Fue un punto de inflexión donde nos dimos cuenta de que la espiral en la que estábamos metidos no era buena, ni en el terreno profesional ni en el personal”, explica Álvaro Castejón.
Continúa: “Cuando estás tan metido en el mundo de la moda, colección tras colección, llega un momento en el que esa vorágine te absorbe y haces cosas que no te apetecen o incluso te fuerzas a hacerlas por la dinámica y por el ritmo del mundo de la moda, que es vertiginoso. Decidimos entonces dar un cambio radical y hacer las cosas que sentimos, porque es la única manera de poder estar bien y hacer cosas de las que estés orgulloso”, termina el diseñador navarro.