Cine
Tras las cámaras también hay cine
Más de 250 navarros han mostrado su interés por los cursos de especialización en diferentes ramas del sector audiovisual, los profesionales que han conseguido la plaza podrán aprender de profesionales de la moda, el sonido, el arte, entre otros


Publicado el 08/08/2021 a las 06:00
Navarra se ha convertido en un plató de rodaje que necesita equipos técnicos y creativos para crecer. Durante esta semana y a finales de agosto se realizan talleres audiovisuales con el fin de dar salidas profesionales a los interesados en el sector y les dan la oportunidad de especializarse en: iluminación, sonido, maquillaje, vestuario, peluquería y arte.
Los cursos nacen de la creciente demanda de quipos técnicos en Navarra. Roberto Elizalde Montoya (62 años), coordinador de la mesa de la Formación del CLAVNA y Clúster Audiovisual de Navarra, explica que a partir de septiembre comenzará el rodaje de una serie estadounidense en Navarra: Vampire Academy. Este generará entre 250 y 300 plazas de empleo para personal técnico en las áreas que tratan los cursos.
Todos los talleres se ubican en un mismo ámbito: el cine, las series y la publicidad; pero cada una de las ramas es completamente distinta. Ignacio Fernández Galindo, director de estudios de CTL Formación escuela de Imagen y Sonido y alumno del curso de sonido impartido este lunes y martes explica que trabaja en “la parte de producción, guión o planificación de rodaje, pero me parecía interesante tener un conocimiento práctico de sonido porque todo está relacionado, aunque en realidad poco tienen que ver unos perfiles de rodaje con otros”.
La mayoría de los alumnos del taller de sonido coinciden en que su principal objetivo era especializarse en esta rama. Algunos como Felipe Carvajal o Leire Araguren trabajan con sonido, pero en el mundo de la música y lo han visto como una oportunidad para “reciclarse”, en palabras de Carvajal. Él estudió sonido y trabaja en un estudio de grabación, también es músico: “Me ha sorprendido todo, no estoy acostumbrado a grabar actores, siendo de la misma rama profesional es completamente distinto y eso me gusta”. Aranguren, por su parte, estudió Comunicación Audiovisual y después de trabajar un tiempo en la rama musical ha decidido que quería volver al cine y especializarse en sonido. Ella cree que “el sonido está siempre en un último plano, la imagen se trata, es la niña bonita y el sonido el patito feo, pero al final es un proceso audiovisual que debería valer lo mismo que la imagen”.
Ernesto Santana Molinero, profesor del curso de sonido, es un claro apasionado del campo. Su taller de solo ocho horas en dos días se reparte en hora y media o dos horas teóricas y las seis restantes prácticas. Él asegura que el sonido es “apasionante por su complejidad”. Reconoce que es un ámbito muy difícil de aprender porque es algo subjetivo, es decir, “con la imagen todo el mundo lo ve, es más fácil, si algo, es azul, es azul, pero si yo empiezo a decir ese sonido suena muy grave o muy agudo es mucho más difícil ser objetivo totalmente. Es un punto de vista diferente”, relata. Es por esto que él cree que la práctica y la pasión son esenciales, pasión que ve en sus alumnos: “Aquí somos todos unos frikis, podemos empezar a hablar de sonido y estar horas y horas y horas”.
“Una muy buena oportunidad de aprender con profesionales, nada más empezar a hablar con Santana sobre todos los trabajos que ha hecho y todo lo que sabe vi que es todo experiencia”, así define Andrés Garde, que acaba de terminar el grado superior de técnico de sonido en CTL, el curso. También lo ve como una buena oportunidad de cara al futuro: “En Navarra cada vez se está fomentando el cine y eso es una muy buena oportunidad de cara a nuestro futuro profesional”. Además, el hecho de que el curso sea eminentemente práctico ha sido para todos una grata sorpresa. La alumna Leire Araguren afirma: “Me está gustando el docente porque explica las cosas tal cual ocurren después en la realidad. En la universidad está muy bien la teoría, pero luego hay que estar ahí y aprender de los errores”.


Uno de los mayores objetivos de todos los cursos es que los alumnos se aproximen al máximo al mundo real para que cuando lleguen a él no se abrumen, algo en lo que coinciden Aiora Ganuza García (36 años), profesora del curso de vestuario y Ernesto Santana que lleva 25 años en el sector y relata: “No se puede llevar a una persona que no tiene ni idea directamente a un rodaje porque todo va a pasarle por encima, en parte la calma que hay en el curso respecto a esto ayuda a que podamos enseñar mejor, sin perder la meta de que sea lo más realista posible”. Aiora Ganuza ha ofrecido un taller semanal de 20 horas en total. Ella ha intentado “introducir a los asistentes a lo que puede ser encontrarse en un rodaje”. Su objetivo es “crear profesionales de la parte más baja del equipo, en cuanto a los rangos, para que luego puedan ir escalando, que conozcan todas las partes, bien técnicas, bien prácticas”.
En el taller de vestuario no se han centrado en la parte estética o creativa, esa es labor de las figurinistas, sino que han trabajado como auxiliares de vestuario, sastras. La profesora explica algunas de las prácticas: “Hasta ahora hemos hecho arreglos sobre cómo agrandar un pantalón en un momento frenético de rodaje en el que no hay tiempo, por ejemplo, cuando el actor o actriz no ha podido probárselo antes. También aprendemos cómo coger unos bajos de pantalón de forma rápida o con tiempo y a trabajar las mangas de americana, es un trabajo meticuloso”. Además de las prácticas de coser, se han dedicado a analizar guiones, como el de Toc toc para saber “qué aspectos hay que tener en cuenta para el vestuario, en qué elementos hay que fijarse para ejercer la profesión”, según narra una de sus alumnas, Elena Domenich, que estudió diseño de moda. Ella espera que el curso le ofrezca “la oportunidad de conocer la profesión y tener la valentía para lanzarse a un trabajo nuevo teniendo ya una base”.
La mayoría de los alumnos del curso de vestuario se han apuntado para alcanzar una salida profesional en el sector de la moda en el cine. Jessica Martínez, licenciada en filosofía y Julen Ariztegui y Leire Fernández, licenciado y estudiante de Moda respectivamente, coinciden en querer conocer más a fondo el sector, “qué es lo que hay que hacer dentro de un equipo de vestuario”, en palabras de la filósofa. Leire Fernández estuvo en la Ópera de Cámara de Navarra y ahí le empezó a interesar el vestuario. “Me ha sorprendido toda la parte de logística que hay detrás, antes de llegar a un puesto superior más creativo hay que entenderla”, asegura. Zuriñe Aguirre realiza un máster en diseño de moda en Barcelona, cree que este tipo de cursos son la base para ir escalando hacia los puestos creativos, como señalaba su profesora.


“Cine como nueva forma de entender la moda”
Zuriñe Aguirre es sanitaria y ahora realiza un máster en diseño de moda en Barcelona. Este es el segundo año que acude a uno de los cursos de moda para cine organizados por CLAVNA y el Servicio Navarro de Empleo.
“El curso anterior fue una buena introducción para entender cómo sí que hay posibilidad de empleo en cuanto al mundo cinematográfico”, narra la sanitaria. En este curso se les proponía más llegar a ver cuál es la actividad laboral en el set, como hay que moverse, cuáles son los protocolos específicos, cómo hay que prepararse el guión. También se les enseño enseñó qué es lo que hace una figurinista, una sastra, que son de distintos rangos. Este año “estamos aprendiendo cuál es la parte del auxiliar que es como el tercer escalón, a lo que nosotros optamos si nos contratan, es más práctico que el del año pasado y viendo que hay una posibilidad laboral a partir del curso decidí apuntarme”, expone.
En la otra parte vieron que los altos cargos tienen mucho más que ver con el arte, lo creativo, el diseño de moda, “para poder entender cómo un personaje es se le crea una vestimenta”, asegura. “Nosotros conseguiremos llegar a estos puestos escalando, en principio, aquí tenemos poca experiencia o ninguna, pero me parece interesante que se nos esté formando para que los navarros sean quienes opten a estos trabajos cuando las producciones vengan a Navarra”, defiende Zuriñe Aguirre.
Para Zuriñe Aguirre “ la moda es expresión y en el cine es una forma de representar el carácter o lo que el director quiera expresar, por eso este ámbito es una nueva forma de entender la moda”.
