Grasa industrial para generar belleza
Montse Borda protagoniza ‘Caosmosis’, la exposición de la galería Artea2 en la que la artista reflexiona sobre el caos y el orden simbolizado en el cráneo, a través de una pintura realizada con la grasa que desprenden las máquinas industriales


Actualizado el 14/06/2021 a las 06:00
Montse Borda es una artista que no tiene prisa por terminar sus obras. Todo lo contrario, le gusta sentir que es capaz de retener el tiempo a través de su proceso creativo, un trabajo que le permite mostrar su perfil más emocional, en el que fluye sus sentimientos, anhelos, y reflexiones sobre el discurrir de la vida que tiene un principio y un final inevitable. Este aparente contraste entre la vida que pasa deprisa y el tiempo que quiere retener entre sus manos y pinceles le ha supuesto dos años de trabajo y una serie de obras que ahora presenta en la galería Artea 2.
La exposición 'Caosmosis', que así se titula, refleja el análisis que Montse Borda realiza sobre el caos y el orden, dos conceptos opuestos que conviven en unas pinturas delicadas y sugerentes cuya temática principal es la cabeza del ser humano, en especial, el cráneo. A través de sus creaciones, la artista también quiere mostrar cómo materiales de desecho puede generar belleza. Por ello, las pinturas de la muestra no están realizadas con pigmentos tradicionales como el óleo o la acuarela, sino con grasa industrial, un material de desecho que la artista limpia y depura para dotarlo de un caracter estético.
EL CRÁNEO Y EL VACÍO
Montse Borda simboliza el caos y el orden a través del cráneo y lo plasma en algunas de sus obras como una parte hueca, como si fuera un cuenco vacío, un elemento abstracto. “Me he sumergido en él, lo he vaciado de todo signo de vida y realmente no he encontrado nada. Es el nacer, vivir y morir, pues la vida se nos va de forma inexplicable, lo que supone un vacío existencial”, explica la artista quien, para mitigar esta sensación de pérdida plantea otras pinturas en la que fluyen las emociones y los sentimientos y que define como las piezas más amables. “Pinto con mis sentidos, pues creo mis obras en función de lo que siento, lo que veo, lo que toco. El cráneo representa lo que va deprisa sin poder evitarlo, pero yo quiero detenerme, saber donde estoy. Y pintando es como me ordeno. Lo que necesito expresar es mis ganas de detener el tiempo, recorrer esta vida despacito”.
La prisa no es la mejor consejera para la artista que acostumbra a dedicar dos años a cada uno de sus proyectos pictóricos desde que surge la idea, decide la temática y materializa las obras. “Casa serie me permite sacar de mí aquello que me preocupa y es un reencuentro conmigo misma. Nace de lo que tengo dentro, necesito sacarlo y expresarlo”.
TÉCNICA DEL PINCEL SECO
A quien ha convertido en su fiel compañero de viaje artístico es al material con el que Montse Borda consigue unas pinturas llenas de detalles en las que se aprecia claridad, pero también oscuros inquietantes, suaves veladuras y transparencias. Unos efectos que consigue con grasa industrial, material con el que lleva trabajando más de veinte años. “Puede parecer algo raro, pero me sienti bien pintando con grasa, no tengo necesidad de explorar otros materiales”.
Montse Borda considera que la vida y la creación artística se dan la mano en su tránsito vital. Por ello, pinta la vida y en ese día a día se encuentra su trabajo en una fábrica desde hace 22 años, donde se dedica a la limpieza de las máquinas. “Un día, cuando estaba limpiando y vi que la grasa se va quedando abajo pensé en que igual podía utilizarla. Me la llevé al taller y hasta hoy”.
Para poder utilizar la grasa que generan las propias máquinas, la autora comienza por un proceso de depuración. Cuela y filtra la grasa para eliminar todos los residuos, de manera que utiliza el resto como pigmento. Y es la propia naturaleza del material lo que le lleva a una técnica pictórica que precisa de paciencia, intuición y mucho tiempo para estar frente al lienzo. No es otra que la técnica del pincel seco, que supone trabajar capa por capa para conseguir las formas, los contrastes y los detalles de cada una de sus pinturas. “Es una técnica muy lenta, laboriosa, pero me gusta los resultados que ofrece. Voy capa a capa, pasando primero por un trapo y luego al lienzo”.
La creadora indica que no utiliza la grasa industrial por un empeño de hacer más personal su pintura, sino porque es un material que conoce bien. “Ese material me ha encontrado a mí, yo no la he buscado. Me atrajo y empecé a trabajarlo. Es un producto tosco, pringoso, asqueroso, pero le he dado, al menos lo he intentado, un efecto bello”.
Montse Borda Galería Artea2 (c/Idoia, 9).
Zizur Mayor. Hasta el 30 de junio.
Horario: mañanas, de martes a sábado de 10 a 13.30 h. Tardes, lunes a viernes, 17 a 20 h.