Aínsa
Aínsa, una de las calmas más cotizadas
Sus Puertas de las Murallas evocan su pasado medieval que junto con el resto de conjunto artístico y de parques naturales otorgan a Aínsa un atractivo de primer orden en esta época del año


Actualizado el 21/08/2020 a las 06:00
Hay “peros” que surgen sin buscarlos, simplemente brotan cual árbol en primavera para dejar al desnudo un lugar, un rincón. Y revelar sus vergüenzas. No esperen encontrar ninguno en Aínsa (Huesca) pues podría decirse que goza de las mayores puntuaciones en cuanto a localización, clima, conservación, naturaleza, patrimonio... lo que le hace valedor de un impresionante interés turístico, especialmente en temporada estival - aunque su proximidad con respecto al pirineo aragonés suscita igualmente el interés del visitante en pleno invierno-. Partiendo de la premisa de que el término municipal Aínsa-Sobrarbe cuenta con una superficie de 285 km2, convirtiéndose así en uno de los más extensos del Alto Aragón, es capaz de albergar a veintitrés núcleos pequeños de población, muchos de los cuales forman parte de lo que se denomina 'Biello Sobrarbe'. Unos núcleos que están padeciendo en primera persona las consecuencias de un verano inusual, donde los niveles de ocupación están lejos de ese 100 por 100 deseado y factible a estas alturas del mes de agosto y donde, sin embargo, están recibiendo a buena parte del turista nacional y de comunidades limítrofes. “Es un verano raro que lo estamos viviendo como en todo el mundo. Estamos notando que por las oficinas está pasando menos gente de la que pasaba otros años y estamos teniendo mucha más atención telefónica”, precisa Mercedes Lanau desde la Oficina de Turismo Aínsa- Sobrarbe.
UNA RELATIVA NORMALIDAD
El mes de julio concentra una de las citas por excelencia de la zona, el festival Castillo de Aínsa con actividades de música, teatro, circo y espectáculos callejeros, catalogado como “el certamen más antiguo de estas tierras”. En la edición de este pasado julio se realizó un esfuerzo titánico para organizarlo, tal y como confesó su alcalde Pep Gracia. “Este año lo que se ha hecho ha sido reconvertirlo y ha habido programación durante cuatro fines de semana en el mes de julio, las actividades de calle se han convertido en actividades en un sitio cerrado con aforo controlado, siguiendo todos los protocolos que se nos pedía. De hecho el 18 de julio Ara Malikian tocó el violín en el castillo de Aínsa”, recuerda Lanau.
Durante toda la temporada y con las claras restricciones de aforo y medidas sanitarias marcadas por los organismos competentes, las actividades de ocio programadas y las visitas a sus museos, tanto al Museo Etnológico Molino de Pedro Buil, al Museo de Oficio y Artes Tradicionales, al Museo de Alfarería tradicional aragonesa o al Eco Museo Centro de Visitantes han seguido y siguen con su dinámica habitual. “Durante el mes de agosto estamos realizando cuentacuentos todos los viernes, siguiendo las estrictas normas de seguridad. En las visitas guiadas hemos eliminado los interiores y se ha limitado el aforo, y siguen teniendo mucho éxito. Por lo demás nuestros museos funcionan sin ningún problema, no ha cerrado ninguno. Sí que es cierto que el obispado no ha dado permiso para abrir la iglesia a las visitas, solamente está abierta al culto. Pero por lo demás hay una relativa normalidad en lo que es la visita al pueblo”, puntualiza Lanau aludiendo a esa visita al conjunto histórico- artístico de la villa, donde el paso por la Plaza Mayor es una de las paradas obligatorias que más flashes recibe.
Y es que el casco antiguo, con sus características calles empedradas y casas igualmente de piedra maciza, le ha hecho merecedor de engrosar la lista de los pueblos más bonitos de España desde el año 2015. “Aparte de lo que es nuestro casco antiguo, estamos rodeados de espacios naturales visitables. Esto se ha notado también porque mucho de nuestro público se está interesando por actividades al aire libre, con el Parque Nacional de Ordesa y el Parque Natural de Sierras y Cañones de Guara. Sobre todo hay mucha gente que lo que hace es disfrutar de las vacaciones en el exterior”, matiza Lanau. Muchos de los turistas que se dejan caer por esta zona lo hacen para combinar cultura y naturaleza con total comodidad, pues como queda reflejado en los gráficos que acompañan a este texto, la villa consta de 14 rutas a pie para expertos y no tan expertos senderistas, así como diversas actividades de aventura. “Este año además el agua nos está durando más de lo habitual, nuestros ríos bajan con mucha agua y las zonas de baño se están utilizando también pese a que no se aconsejó. Sí que se les pide que tengan la mayor prudencia posible”, añade Lanau como otro de los puntos clave para el turista de Aínsa.
Un turista que, al igual que ocurre en la mayor parte de la geografía nacional, ha mudado su origen. De los holandeses, alemanes, belgas o ingleses habituales de la zona no hay ni rastro y tampoco se le espera dadas las circunstancias actuales. Si bien desde la Oficina de Turismo se refuerza como “aliciente” el hecho de que se trata de una zona donde no se ha experimentado ningún rebrote de Covid-19 - “nunca hemos tenido un brote en el tiempo en el que llevamos recibiendo visitantes”-. “Aquí lo que tienen es una normalidad: lo que van a hacer es acercarse al parque nacional o a parques naturales y hacer senderismo, pasear… Lo que se adquiere es un remanso de normalidad dentro de lo que hay en nuestra vida cotidiana. Van a poder hacer lo que se ha podido hacer siempre, no hay un cambio como tal excepto evidentemente a la hora de utilizar restaurantes u hoteles, donde todos tenemos que seguir esos protocolos. Pero, por lo demás, pueden tener unas vacaciones medio normales”, puntualiza Lanau.
Es evidente que todos los espacios naturales tan extensos que le rodean y el estar alejado del bullicio de una gran urbe también ayuda a zambullirse en esa sensación de normalidad dentro del caos en el que estamos inmersos desde el pasado mes de marzo. Y donde los riesgos son menores, también es evidente. Una ecuación con un denominador común en cualquier caso, sosiego y desconexión en horario 24 horas.
CONTACTO E INFORMACIÓN
Situación. Pamplona dista de la villa medieval de Aínsa a dos horas y 23 minutos (182,3 km) combinando la circulación por la A-21 y la N-260.
Web actualizada. Aínsa consta de una Oficina de Turismo, localizada en la Avenida Ordesa número 5, en horario de lunes a sábado de 10 a 14 horas y de 16 a 19:30 horas, domingos sólo de mañana, de 10 a 13:30 horas. Para más información, https://villadeainsa.com.
Dónde comer
PADELIFE Y+
Antigua Ctra. del Pueyo de Araguás
BAR LA CUADRA
Plaza Mayor, s/n
CAFETERÍA TAPAS L’ALFIL
C/ Travesera, nº 5
BAR-TAPAS LA CARRASCA
Plaza Mayor, nº 18
RESTAURANTE CASA FALCETO
Ctra del Mesón, nº 18 22395 Coscojuela de Sobrarbe
RESTAURANTE CALLIZO
Plaza Mayor, s/n
RESTAURANTE EL PORTAL
C/ Portal de Abajo, nº5
RESTAURANTE BODEGÓN MALLACÁN
Plaza Mayor, nº 6
PITZZERIA LA TEA
Plaza Mayor, nº 21
RESTAURANTE BRASERIA Plaza Mayor, nº 1
RESTAURANTE ALBERTO
Av. Sudiera, nº 1
CAFETERÍA BOCATEA
Plaza Mayor, nº21
LA CREPERIA
Av. Central, nº 5
CENTRO DE VACACIONES MORILLO DE TOU
C/ Única, s/n
22395 Morillo de tou
HOTEL*** TIERRA BUXO
C/ San Esteban, nº14
22149 Arcusa
HOTEL** MESÓN DE L’AINSA
Av. Sobrarbe, nº 12
HOSTAL PIRINEOS
Av. Sobrarbe, nº7
RESTAURANATE FES
Calle Mayor, nº 22
HOSTAL, HOTEL** Y APARTAMENTOS DOS RÍOS
Av. Central, nº 4
RESTAURANTE LAS BODEGAS DE AINSA
Plaza Mayor, nº 2
GASTROBAR SIE7E
Av. Ordesa, nº 6
RESTAURANTE ORDESA 88
Av. Ordesa, nº 22
RESTAURANTE LA GARNACHA
Calle Mayor, nº 2
RESTAURANTE LA PARRILLA
Av. Ordesa, nº 13
HOTEL** SÁNCHEZ
Av. Sobrarbe, nº 10
Dónde alojarse
Toda la relación de hoteles, hostales, campings, albergues y apartamentos turísticos disponible en villadeainsa.com/servicios-categoria/donde-dormir/