PINTURA
Paisajes con vida propia del artista berinianense Pedro Arizkuren Elizondo
La pintura de Pedro Arizkuren Elizondo llena de luz y color la Casa-Palacio del Señorio de Bértiz. El artista navarro presenta ‘Diversidad’, una exposición formada por 22 obras en las que las playas, el mar y los ríos son protagonistas


Actualizado el 18/09/2019 a las 13:50
Pedro Arizkuren Elizondo siempre camina acompañado de su cámara fotográfica. En cualquier rincón de la naturaleza, en una calle, incluso en el escaparate de una tienda puede encontrar ese detalle que le llama la atención y que luego plasma en un lienzo. Aunque reconoce que, sin renunciar a ninguna fuente de inspiración, la naturaleza es la referencia en su pintura del último año. Así queda constancia en Diversidad, la nueva exposición de Pedro Arizkuren en el Señorio de Bértiz en la que el artista sorprende con sus pinturas de acantilados, playas, ríos, casas solariegas o paisajes“.
La muestra, formada por 22 obras, es un recorrido por aquellos lugares que han dejado huella en este artista pamplonés, vecino de Barañáin. Un recorrido que no sólo se extiende por Navarra, sino por otras ciudades que ha visitado el artista y que ha plasmado primero en una fotografía y después en su pintura acrílica. El resultado es un viaje por la desembocadura del río Alhama en La Rioja, Cuenca, el pueblo salmantino de Cepeda, así como la playa de Llanes o la playa del Silencio, ambas en Asturias, junto con la playa de las Catedrales en Galicia. “Dentro del paisaje, que es protagonista de la exposición, he querido plasmar esos lugares de ríos y mares”, apunta.
PINTURA REALISTA
De formación autodidacta, Arizkuren lleva diez años dedicado a la pintura y cuenta con exposiciones individuales en Pamplona, Castejón, Puente la Reina, Peralta, Fontellas y Madrid, a las que suma tres colectivas en Calahorra, Alfaro y Yamaguchi (Japón). No le asusta exponer, al contrario, le gusta el contacto con el público. “Me siento muy cómodo explicando mis cuadros, cómo los hago, contar qué me ha llamado la atención. Me satisface que la gente salga contenta de mis exposiciones”. Y otro detalle que le interesa es que el público reconozca los paisajes que ha pintado. De ahí su estilo realista, su afán por reflejar lo natural o cotdiano y por pincelar el detalle en cada una de sus obras. “Parto de fotografía, pero el cuadro no es u na imagen, es una pintura. Intento que mi obra tenga mucha vida,mucha luz. Y me gusta que el público cuando vea mi obra identifique claramente el lugar que he pintado”. Lo mismo le ocurre con el color ya que intenta plasmar todos los contrastes de tonalidades que le ofrece la naturaleza. “Procuro buscar el color real, el que verdaderamente tiene ese paisaje, que no parezca ficticio”.
Su temprana vocación por el dibujo le llevó a la pintura, aunque se siente igual de cómodo en ambas disciplinas.“Me gusta más dibujar, cuando observo animales, veo pájaros... Me gusta vivir la naturaleza y disfruto con la pintura”. En cuanto a la técnica. el artista navarro comenzó a pintar al óleo, hasta que un curso de pintura acrílica con Jesús Úcar le hizo cambiar de opinión.”Intento que mi obra tenga mucha vida, mucha luz- Conforme voy pintando, veo como va quedando. El acrílico seca enseguida, con el óleo hay que esperar más. Además, a una pintura acrílica le puedes pintar óleo por encima, que tiene aceites que dan más luz”.
+ ‘Diversidad’ Casa-Palacio del Señorío de Bértiz. Hasta el 30 de septiembre. Horario: todos los días, 10 a 13.30 y 16 a 19 h.