Música para el verano
El folk íntimo de Jesca Hoop
La americana residente en Manchester estrena ‘Stonechild’, un disco íntimo, delicado y desgarrador a la vez


Actualizado el 19/08/2019 a las 06:00
El año 2017 fue un año de reconocimiento para la artista californiana que gracias a su cuarto álbum, ‘Memories Are Now’, consiguió consolidar su posición en el folk femenino. En julio de este año, lanzó su nueva entrega, ‘Stonechild’. Este proyecto sigue en la línea del anterior disco aunque la artista haya cambiado su productor americano Black Mills por el británico John Parish: productor de PJ Harvey, Tracy Chapman, Eels o Giant Sand, entre otros.
Este disco desvela una falsa fragilidad y parece más ligero de lo que realmente es. Las composiciones de la cantante se articulan alrededor del tema de la educación y de la política, quizás un poco más intimista que su anterior disco, ‘Stonechild’ es la historia de Jesca. La historia de una infancia infeliz en una familia mormona estricta. Pero también se compromete con temas de actualidad, como la vuelta del supremacismo blanco en Europa y EEUU (‘Red White and Black’) o la misoginia (‘Old Fear of Father’).
Jesca escupe cada sentimiento negativo y lo ilustra con unos coros tribales de gran calidad, un ritmo lancinante y melodías crudas sin artificios. ‘Stonechild’ coge dimensiones de confidencia, se nota una voluntad de ser auténtico pero sin dramatismo. Las reivindicaciones son iguales de delicadas como potentes. Es fácil y recomendable dejarse mecer por las once baladas atípicas de Jesca Hoop.