Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Literatura

Ida Vitale recibe el Premio Cervantes: "A quien echo de menos es a mi marido"

La quinta mujer premiada con este galardón ha estado acompañada de su hija Amparo y sus dos nietas Emilia y Nuria

Ida Vitale recibe el Premio Cervantes:
Ida Vitale recibe el Premio Cervantes: "A quién echo de menos es a mi marido"
  • Efe.Madrid
Actualizado el 23/04/2019 a las 12:19
Minutos antes de recibir el Premio Cervantes 2018, la poeta uruguaya Ida Vitale ha reconocido que a quien echa de menos en estos momentos es a su marido, Enrique Fierro, fallecido hace tres años.

"Era un ayudador, sin él no habría hecho muchas de las cosas que he hecho, es el que me empujaba y me animaba a hacer las cosas", ha señalado Vitale, nerviosa ante la ceremonia en la que ha recibido el premio de manos del rey Felipe VI.

La poeta, de 95 años, ha dormido mal y ha llegado pronto al Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, donde se celebra la entrega del premio.

Con un vestido verde, la poeta se abrigaba del frío reinante este martes en Alcalá con un abrigo negro y una bufanda blanca, mientras esperaba a que diera comienzo la ceremonia.
Y fuera del edificio caía de forma intermitente la lluvia, algo muy importante para ella, como ha resaltado el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, que se ha referido al amor por la naturaleza de la poeta uruguaya.

Las escritoras y académicas de la Lengua Clara Janés y Soledad Puértolas también están presentes en el acto, así como la administradora única de la RTVE, Rosa María Mateo, o el presidente de la Agencia Efe, Fernando Garea.

Ida Vitale (Montevideo, 1923), referente para poetas de todas las generaciones, es la quinta mujer premiada con el Cervantes, un galardón dotado con 125.000 euros, que le fue otorgado por su trayectoria poética e intelectual de primer orden.
Vitale ha estado acompañada de su hija Amparo y sus dos nietas Emilia y Nuria, es la quinta mujer premiada con el Cervantes.
La poeta uruguaya Ida Vitale ha reivindicado este martes tras recoger el Premio Cervantes la poesía del Quijote, cuya locura considera "frenesí poético", y ha asegurado que su "devoción cervantina carece de todo misterio".
Sobre el personaje de Cervantes ha destacado: "Muchas veces lo que llamamos locura del Quijote, podría ser visto como irrupción de un frenesí poético, no subrayado como tal por Cervantes, un novelista que tuvo a la poesía por su principal respeto", ha recalcado la poeta. 
A sus 95 años ha recordado en su discurso cómo llegó a Cervantes en su Montevideo natal y se ha declarado agradecida y emocionada por recibir este galardón que, ha dicho, le ha llegado tarde.

"Mi devoción cervantina carece de todo misterio. Mis lecturas del Quijote, con excepción de la determinada por los programas del liceo, fueron libres y tardías", ha rememorado.

En realidad, ha confesado, supo de don Quijote "por una gran pileta que, sin duda regalo de España, lucía en el primer patio de mi escuela. Allí nos amontonábamos en el recreo en busca de agua".

Posteriormente, sus lecturas del Quijote, a excepción de las programadas en la escuela, fueron "libres y tardías".

Pero se convirtió en una "devoción total" cuando intimó "con aquella pareja española tan tiernamente compatible, entre sí y con una lectora inocente y deseosa de amistades literarias a su alcance, ese Quijote y ese Sancho que hablaban de "otra" manera".
Un lenguaje que aceptó "de inmediato": "Me integraba a un mundo en el que, sola, me sentía acompañada, capaz de manejarme en él como si fuese el mío propio", ha recalcado la poeta, para la que, a la alegría de este galardón, se une el poder agradecerlo en español.

Pero junto a la poesía que ve en el Quijote, Ida Vitale ha señalado que pocos personajes como éste han sido más "habitados" por la realidad.

"Porque aun lo que es astuta malquerencia vestida de supuestas precipitaciones mágicas, tiene detrás acciones de criaturas humanas, que pueden ser malignas y burlonas, pero siempre comprensibles, terrestres y sin inexplicables auxilios divinos", ha defendido.

Lo que sí ha querido "disculpar" de lo sostenido por don Quijote, cuyos pensamientos generalmente "acata", es que "no hay poeta que no sea arrogante y piense de sí que es el mayor poeta del mundo".
"No es mi caso, puedo asegurarlo. Sin duda, don Quijote no imaginó jamás que ese género femenino al que se consideraba por oficio llamado a honrar y defender, pudiera caer en tan osada pretensión. Y en eso, estoy segura que acertó", ha dicho la poeta.

Y ha agregado para finalizar su discurso: "Quería hacerme perdonar la audacia de venir aquí y a este lugar meterme a hablar del Cervantes". 
ETIQUETAS
volver arriba

Activar Notificaciones