El Museo de Bellas Artes de Bilbao presenta una exposición sobre la historia del arte vasco
‘Después del 68’ recoge la historia y trascendencia del arte vasco desde los años 40 hasta las experiencias artísticas más recientes


Actualizado el 08/11/2018 a las 13:44
Con motivo del 50 aniversario de Petronor el Museo de Bellas Artes de Bilbao revisa cinco décadas de arte vasco, renovando, así, el compromiso del museo con el arte contemporáneo de su entorno.
La exposición arranca –dos años después de la fundación del grupo Gaur– en el emblemático año 1968, momento en el que una nueva generación de artistas nacidos en los años cuarenta va a incorporarse a la escena artística y a compartirla con los veteranos integrantes de los grupos de la Escuela Vasca, que tienen como referentes a Jorge Oteiza y Eduardo Chillida. Como prólogo de excepción, la muestra reúne piezas extraordinarias de ambos: Homenaje a Paul Klee (1955-1956) o Retrato del Espíritu Santo (1958-1959) de Oteiza, pertenecientes a colecciones particulares, y Abesti gogorra IV (1964) y Música callada (Musique tacite) I (1955) de Chillida, de la Fundación Juan March y el Kunstmuseum de Basilea, respectivamente.
En una década política y socialmente convulsa, el arte vasco conocerá el fin de los lenguajes procedentes del informalismo y de la abstracción constructiva, así como el nacimiento de las propuestas figurativas del arte pop o el cuestionamiento de la idea de objeto artístico que propondrán el minimalismo y el arte conceptual. Justo a comienzos de ese periodo, el 28 de septiembre de 1970, se inaugura el edificio moderno del museo y comienza su actividad la Escuela Superior de Bellas Artes de Bilbao, que será la futura Facultad de Bellas Artes y tendrá una influencia determinante en la evolución del arte vasco.
Desde el retorno de Oteiza a Arantzazu hasta los Encuentros de Pamplona, el itinerario concluye cinco décadas después, en 2018, con la representación de las más recientes experiencias artísticas, un periodo en el que el arte hecho por mujeres –como las navarras June Crespo y Lorea Alfaro– va cobrando un protagonismo creciente.
Una amplia selección de casi 150 obras –pintura, escultura, fotografía, videoarte y obra sobre papel– y cerca de 100 artistas de varias generaciones permitirán conocer las formas de modernización del arte vividas en este particular escenario en el último cambio de siglo, y también valorar la trascendencia que las trayectorias individuales y colectivas aquí surgidas han tenido en el panorama estatal e internacional.
La muestra, que permanecerá hasta el 28 de abril de 2019, tiene como punto de partida la propia colección del Museo de Bellas Artes de Bilbao a la que se suman préstamos relevantes de colecciones privadas y de otras instituciones públicas que han tenido en el arte vasco contemporáneo uno de sus principales puntos de interés coleccionista. De Artium proceden piezas relevantes de Mª Luisa Fernández, Txuspo Poyo, Edu López o Jon Mikel Euba. De las cajas de ahorro vascas, obras de Pedro Osés, Juan José Aquerreta, Alberto Rementería, Luis Candaudap o Azucena Vieites.
Además, la Fundación "la Caixa" ha prestado obras de Ángel Bados, Txomin Badiola, Cristina Iglesias, Peio Irazu o Ana Laura Aláez. También el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Museu Nacional d'Art Contemporani de Barcelona MACBA y el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (MUSAC) han prestado piezas de Miguel Ángel Gaüeca, Sergio Prego, Asier Mendizabal, Ibon Aranberri, Iñaki Garmedia o Ixone Xadaba.
A este corpus artístico se ha unido el importante patrimonio bibliográfico y documental de la Biblioteca del museo, que desarrolla una importante labor de documentación y estudio a través de Arteder, la mayor base de datos sobre arte y artistas vascos de nuestro país. En esta sección se han incorporado, además, préstamos de colecciones privadas, –como el archivo del historiador y crítico de arte Xabier Sáenz de Gorbea o la galerista Sol Panera– y de instituciones públicas, como la Fundación Museo Jorge Oteiza, la Fundación Sancho el Sabio o Koldo Mitxelena Kulturunea.
La exposición, comisariada desde el museo por Miriam Alzuri, Begoña González y Miguel Zugaza, se acompaña de un catálogo diseñado por Franziska Estudio, con textos de especialistas que aportan información novedosa al estudio de las manifestaciones artísticas surgidas en el País Vasco desde 1968 hasta nuestros días. Francisco Javier San Martín, Fernando Golvano, Peio Aguirre y Miren Jaio han revisado por décadas las prácticas artísticas que recorren la exposición. Por su parte, Mikel Onandia ha elaborado una exhaustiva cronología que recoge los hechos que definieron el contexto artístico y cultural del periodo.
MÚSICA EN EL PÁIS VASCO 1968-2018
Después del 68 se completa, en la sala 33, con este espacio expositivo diseñado por Franziska Estudio y comisariado por el músico, productor, periodista y artista sonoro Xabier Erkizia.
En él se presentan materiales originales –carátulas de discos, carteles, grabaciones sonoras, etcétera– que ofrecen una visión histórica de las prácticas musicales y sonoras del País Vasco en estas últimas cinco décadas.
La muestra comprende obras publicadas en formato álbum y/o mini-álbum, que se han seleccionado en función de su capacidad de innovación, su uso del lenguaje musical, su influencia en generaciones posteriores y otros factores como el caldo social. El recorrido ilustra la cronología de las tecnologías y soportes utilizados para la realización y publicación de música en nuestra historia reciente, así como la evolución de las estéticas visuales y su relación con el contexto en que fueron presentadas. El público podrá tener, además, una experiencia directa y personal con la música a través de la escucha de una selección de canciones y fragmentos de composiciones:
https://www.museobilbao.com/musika-EH-1968-2018/site/
La sala cuenta con un espacio educativo en el que se organizarán talleres sonoros.