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Música

'El fantasma de la ópera' renace con una banda sonora del siglo XXI

La Filmoteca de Navarra proyecta hoy el filme con una banda sonora creada por estudiantes de música y sonido

'El fantasma de la ópera' renace con una banda sonora del siglo XXI
Alumnos del Conservatorio Superior, el pasado mes de junio tras una sesión de grabación. Les acompañan las profesoras Francesca Croccolino y Nekane Iturrioz, y los coordinadores de la banda sonora, Ignacio Fernández Galindo (dcha.) e Hilario Rodeiro (en el centro).
Ander Luquin.
Actualizada 27/09/2018 a las 09:04

Considerada uno de los clásicos del cine mudo, El fantasma de la ópera (1925) es una historia con toques de misterio, romanticismo y horror que hoy se podrá visionar con una banda sonora que se sale de los cánones habituales.


La película, que se proyectará esta tarde en la Filmoteca de Navarra dentro del Festival de Música Contemporánea de Navarra NAK, estará acompañada de la música interpretada y manipulada electrónicamente en directo por Hilario Rodeiro e Ignacio Fernández Galindo, a partir de creaciones propias y de interpretaciones de ocho estudiantes de música del Conservatorio Superior y de cuatro alumnos de CTL.
Durante la proyección, Rodeiro y Fernández Galindo, integrantes del dúo Nyck, interpretarán música “hecha debajo de la pantalla”, interactuando con las escenas de la película. La nueva obra sonora reúne música contemporánea con experimentación en vivo a través de la electrónica y la música electroacústica. Ambos autores han coordinado un proyecto insólito, que ensambla la investigación llevada a cabo en el estudio de sonido con grabaciones de instrumentos clásicos (piano, cuerdas, clarinete, flauta travesera o acordeón).


Para los alumnos del Conservatorio Superior ha sido una experiencia muy novedosa, ya que se han olvidado de la partitura para dejarse llevar por la experimentación. “Hay que saber cómo sacarle el máximo partido a tu instrumento”, señala Itsaso Mungia, de 28 años, recién licenciada en acordeón.


“Se te abre un abanico de sonoridades que antes no sabías cómo realizar. Es un trabajo de investigación que te abre mucho más las puertas de cara a lo que puedes tocar en el futuro”, añade Maitane Guo Yi Urreta, de 18 años, alumna de 2º de flauta del Conservatorio Superior.


Los alumnos del Conservatorio han trabajado a partir de las pautas que les dieron Ignacio Fernández e Hilario Rodeiro “para evocar ciertas escenas o sonoridades ligadas a emociones”. Así, utilizaban como punto de partida sonidos graves, agudos, o etéreos. “Por ejemplo, una sonoridad muy grave me sugería un punto de miedo o ansiedad... Si era más aguda, entonces me sugería intriga”, explica Itsaso Mungia. “La gente se cree que la música improvisada es muy fácil de tocar, pero detrás de toda esa improvisación hay mucho estudio, porque cada sonido lo haces con una intención”, explica.


“La improvisación exige muchas horas de trabajo y de exploración, sobre todo para liberarte y romper esquemas”, apunta Hilario Rodeiro. Los alumnos también han trabajado con la técnica del soundpaintig, es decir, sesiones de improvisación dirigidas por Rodeiro. “Hemos jugado con distintos materiales, incluyendo también algo de música escrita con la anotación tradicional. Tampoco queríamos que todo fuese improvisado”, aclara Fernández.


El proyecto se ha llevado a cabo gracias a la coordinación entre tres laboratorios: el de los autores, Hilario Rodeiro e Ignacio Fernández Galindo; el laboratorio de sonido de CTL FP Imagen y Sonido y el del Conservatorio Superior, centrado en la creación de nuevas sonoridades a partir de instrumentos tradicionales.


Los alumnos del laboratorio de sonido han investigado la creación de “drones”, es decir, “bases de sonidos no musicales de carácter experimental”, explica Fernández. Durante la proyección de El fantasma de la ópera, ambos músicos improvisarán sobre una base de elementos creados desde la electrónica. También emplearán sintetizadores modulares, así como instrumentos de percusión y de viento.


“Hemos tratado de intensificar todo lo que apreciamos dentro de la película, poniéndonos al servicio de ella”, señala Fernández. “Creo que esta banda sonora abre la mente a nuevas posibilidades”, considera Itsaso Mungia.

+ El fantasma de la ópera. Esta tarde a las 20 horas en la Filmoteca de Navarra. Entrada: 5 €


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