Historias y un buen pintxo
El entorno rural de la Cervecería Txiritinga
Este local de hamburguesas caseras ubicado en Riezu es especialmente conocido por su terraza y la naturaleza que le rodea


Publicado el 13/08/2024 a las 05:00
En el pequeño pueblo de Riezu, situado en el valle de Yerri, se encuentra la cervecería-hamburguesería Txiritinga. Este local, ubicado junto al nacimiento del río Ubagua y cerca del Cañón de Arbioz, es conocido por su ambiente acogedor, donde los visitantes pueden disfrutar de hamburguesas caseras acompañadas de una cuidada selección de cervezas artesanales.
La historia de Txiritinga es la historia de los hermanos Egoi y Ruth Cañadas Fernández, quienes transformaron la antigua sidrería familiar en una popular hamburguesería. “Comenzamos en 2009 como una sidrería, pero en 2017 sentimos que era el momento de evolucionar”, comenta Egoi Cañadas. Lo más especial de Txiritinga es el lugar en el que está ubicado, bajo la casa familiar en Riezu, rodeado de naturaleza. “La comida es lo más importante, nosotros nos dedicamos a brindar un trato familiar y hacer que el cliente se sienta como en casa”, explica Egoi.
El origen de la sidrería se remonta a los padres de Egoi y Ruth, quienes abrieron el negocio bajo su casa, donde antes se encontraba el bar "La Sierra". “Al principio, la sidrería parecía una opción fácil para comenzar, pero con el tiempo, vimos que el lugar merecía algo más”, dice Egoi. Tras un proceso de aprendizaje en la sidrería Zapiain con tan solo 21 años, Egoi, junto a su hermana, decidió probar suerte con las hamburguesas. “Fue un proceso de prueba y error hasta dar con lo que realmente nos gustaba”, recuerda.
Uno de los grandes atractivos de Txiritinga es su terraza, un espacio que ha evolucionado con el tiempo pero que, como menciona Egoi, “ya tenía lo esencial gracias a la naturaleza”. La terraza, rodeada de árboles, es un lugar perfecto para disfrutar de una comida al aire libre. “Hemos añadido algunas luces, focos y detalles para resaltar lo que ya era bonito de por sí, pero la mayor parte ya estaba hecha”, dice Egoi, destacando también el cuidado que su madre pone en las plantas que adornan el lugar.
Txiritinga cierra durante los meses de invierno, desde noviembre hasta febrero, adaptándose a la estacionalidad del pueblo. Sin embargo, durante la pandemia, lograron mantener el negocio a flote gracias a un servicio de comida para llevar que tuvo una gran acogida entre los vecinos de la zona. “Siempre hay dificultades, pero cada desafío es parte de un aprendizaje mayor”, reflexiona Egoi.
El deseo de los hermanos Cañadas para el futuro es claro: mantener la esencia de Txiritinga y seguir ofreciendo un lugar donde la comida y el entorno se combinen para crear una experiencia única. “Queremos que la gente esté a gusto, que disfruten del ambiente familiar y del entorno natural que tanto nos gusta”, concluye Egoi.