Conciertos
Minimusic llena el Gayarre
El evento organizado por Diario de Navarra y BrandOK homenajeó a AC/CD, Guns N' Roses y Metallica ante un público entregado a Rock en familia


Actualizado el 25/12/2021 a las 11:19
Juntar la palabra chupete y rock and roll en una misma frase puede llegar a desubicar al lector. El único evento musical que puede dar sentido a la unión de esos dos conceptos es el Minimusic organizado por Diario de Navarra y BrandOK este jueves 23 de diciembre en el teatro Gayarre. Una fiesta navideña en la que padres e hijos pudieron disfrutar durante dos horas de Rock en familia, tres grupos encargados de reencarnar a las estrellas de AC/CD, Guns N'Roses y Metallica en un Gayarre al más puro estilo Royal Albert Hall de Londres cuando saca su lado más rockero.

Media hora antes del concierto se comenzaba a llenar la sala. Eran las cuatro y media de la tarde. Las butacas las iban ocupando padres e hijos con cuernos rojos a lo Angus Young, guitarrista e icono de la banda australiana AC/DC. Caras pintadas como los integrantes de Kiss, aunque no se les rindiera homenaje durante el evento, y chupas de cuero negras. Crestas, palos con luces multicolores en su interior y guitarras eléctricas hinchables inundaban los asientos rojos.
El nervio de los más pequeños -unos más que otros- se palpaba conforme se iban apagando las luces y los padres no podían esconder su ilusión por llevar a sus pequeños a un concierto de rock. "¡AC/DC !", gritaba un niño con el puño en alto. El espectáculo no había empezado y ya no podían parar quietos. Fuera luces. Los focos iluminaron el escenario y cuando este tenía la atención del patio de butacas y de los anfiteatros se anunciaron las medidas de seguridad a seguir. Se escuchó un irónico "¡oooh!" entre el público y, a continuación, los mayores dieron una fuerte ovación a los niños por el aguante que están teniendo durante estos meses tan duros.
LA FUNCIÓN
El objetivo de Rock en familia, como explicó su fundador Enrique Fernández, es acercar a los más jóvenes a este género musical a través de un evento en el que se da a conocer la historia de unas bandas concretas. Así fue. El primer grupo en salir al escenario fue Guns 'N Roses. Antes de que tocaran el primer tema, que fue Welcome to the jungle, el 'Oso Rosendo' contó la trayectoria de esta banda desde el momento de su fundación con un lenguaje adaptado a los niños. Después de esto salió la banda y el público explotó desde sus asientos. Axl Rose estaba cantando en el Gayarre esa canción que tantas veces habían puesto los padres a los niños en casa antes del concierto. "¡Dale caña! ¡Sube!", gritaban los padres cuando el guitarrista preguntaba si el volumen era el adecuado para los pequeños.
Tras interpretar varios éxitos llegó el momento del juego. Padres contra hijos. ¿Quién grita más? Ambas partes no dejaron nada en el tintero y lo dieron todo para ganar. El buen rollo reinaba en el evento. Rose dejó el escenario con la ovación de todos y dio paso a AC/DC. La banda preferida de muchos. En esta ocasión, fue 'Ana Titiricuento' la encargada de contar la historia de los australianos. En diez minutos pasó de estar Guns N' Roses a tocar AC/DC. Locura entre el público, en especial entre los que portaban en sus cabezas los cuernos con luz roja.
El grupo australiano empezó fuerte, la primera en sonar fue TNT. Nunca mejor dicho, todos prendieron como dinamita durante el estribillo con un Brian Johnson algo más delgado pero con la misma vestimenta de siempre. Los niños estaban tan a gusto que empezaban a preguntar si había más cuando aún faltaban todos los éxitos del grupo australiano y de Metallica.
Aunque el inglés jugó alguna mala pasada al público cuando el cantante dejaba todo en sus voces, ellos movían la cabeza, los menos animados el pie y gran parte de los niños agitaban las butacas delanteras. La locura estalló con Highway to hell. La favorita de muchos. "Es un orgullo que podamos transmitir una de las aficiones a nuestros hijos", reconocía Raúl Artieda Zugasti, que asistió al festival navideño con sus hijos Lander y Markel. De cinco y siete años respectivamente. "No hay palabras para decir lo qué siente uno al compartir esto con los pequeños", añadía este padre que anteriormente había visto en directo a los tres grupos. A los de verdad. "No pido una vez a la semana, pero que vengan con más frecuencia...", reía.
Después de AC/DC se entregaron una serie de premios entre los asistentes al público. Tres instrumentos musicales, entradas para el cine en, dos viajes para ir a esquiar y tres lotes de productos. El parón sirvió para coger energías de cara al concierto más duro de metal con Metallica, que cerró el evento tocando entre otros temas un Nothing else matters épico.