Mediación en proyectos colaborativos

Publicado el 25/03/2018 a las 18:20
Por Maite Ruiz Aquerreta
En entradas anteriores, en este rincón del mediador, hemos hablado de las aportaciones que la mediación hace a diferentes esferas de desarrollo de las personas (personal u organizacional), donde sus técnicas y herramientas se convierten en estrategias útiles para potenciar dicho desarrollo.
Pues bien, hoy queremos traer a este espacio, a este rincón, lo que un mediador puede aportar al desarrollo de un proyecto colaborativo.
Esta afirmación se basa en los siguientes argumentos:
- un proyecto colaborativo, requiere la intervención e interacción de varias personas (dependiendo del objetivo y alcance, dependerá el número de intervinientes). Las relaciones interpersonales y sobre todo, sus dificultades pueden dar al traste con un proyecto
- el proyecto necesita crecer con las aportaciones de quienes lo integran, habrá que gestionarlas adecuadamente para que todas estén presentes
- los grupos de trabajo necesitan establecer mecanismos que faciliten el intercambio de ideas y la comunicación de las mismas de manera adecuada
- un proyecto colaborativo debe aunar los intereses de quienes lo desarrollan
- más allá de la comunicación necesaria para desarrollar el proyecto, las personas que lo desarrollan tienen que “escucharse” (que como todos sabemos, no es lo mismo que oírse)
- el entorno del proyecto debe estar libre de conflictos, porque precisamente la aparición de ellos, puede poner en riesgo el objetivo que el grupo persigue
- las personas deben profundizar en sus reflexiones para ser capaces de abandonar sus posiciones en pro de sus intereses y tomar decisiones desde la satisfacción de estos últimos
- un grupo de trabajo integrado por personas debe reforzar la confianza interna para permitir aportaciones de todos sus miembros en la libertad y la creencia de no ser juzgado por el resto
- la colaboración requiere la suma de las personas. Suma de pensamientos, de opiniones y de acciones, así como la identificación del liderazgo positivo y participativo en el grupo
- los proyectos requieren establecer objetivos, plazos, responsables, recursos y otros aspectos sobre los que todos los participantes deben opinar, debatir y estar de acuerdo
Pues bien, en cualquiera de estos 10 puntos, un mediador profesional y experto en el manejo de las estrategias de resolución de conflictos, así como de comunicación y de mediación, puede intervenir en las fases del proyecto (diagnóstico inicial, primera gestión, desarrollo, lanzamiento o consolidación) y con su aportación, pueden guiar al grupo, acompañarle en su gestión y desde luego, acortar los plazos para la puesta en marcha del proyecto del grupo.
Estamos en el siglo XXI y el desarrollo de las tecnologías y las comunicaciones permite que se creen grupos de trabajo que deban trabajar de manera conjunta y coordinada. Pues bien, los expertos en mediación disponemos de técnicas y herramientas que puestas al servicio de estos grupos de trabajo, faciliten y mejoren su eficacia y eficiencia
¡Seguimos en contacto!