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EL FOROFILLO

Acelera un poco más...

Un bólido llamado Osasuna logra la pole que nadie le quitará y se hace con el campeonato de LaLiga 123

El Forofillo Fran Pérez

El Forofillo, Fran Pérez.

JESÚS CASO
Actualizada 31/05/2019 a las 23:36
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Con Queen en el loro a todo trapo, subiendo las revoluciones, arrollando todo lo que aparece en nuestro camino. Pim, pam, pum. Uno, dos, res cuatro... Hasta subir. Podría parecer la crónica de un accidente de tráfico ocurrido, pongamos por ejemplo, junto al monumento de los Caídos, ese que quieren derribar y que tanto se parece al Vaticano. Pero no, nada de eso. Malpensados, que sois unos malpensados. Se trata de la crónica de un bólido de rojo que ha dejado atrás a los rivales y que sube a Primera como campeón de LaLiga 123, al escondite inglés. Por primera vez desde que se instauró el actual formato. Premio gordo para los nuestros...

Acelera un poco más, porque me quedo tonto y vamos muy lentos... Eso cantaban los de Estopa, pero ya no hace falta porque Osasuna no va lento. Es más, hasta con los menos titulares el equipo salta con las revoluciones a 45, como un buen vinilo. Música para los oídos de una afición que se ha acostumbrado a ganar o a sumar todas las jornadas, casi todas. En Pamplona podemos decir que siempre, y lejos en más de una ocasión. Y de dos, y de tres. Como en Córdoba...

Los andaluces, al igual que el Nàstic, llevan siendo equipo de Segunda B unas jornadas por la mala campaña realizada, pero eso no quita para que dejen de competir. Ya dejó de hacerlo el Reus, que cascó en los despachos pese a finalizar en los terrenos la primera vuelta, pero estos dos equipos son capaces de darte una sorpresa, porque son profesionales y, sobre todo, porque son el fiel reflejo de lo que supone esta categoría. Cualquiera te puede hacer un chirgo, y si no, que le pregunten al Elche la pasada jornada.

El bólido rojillo saltó al Nuevo Arcángel en busca de un puntito que posibilitara el viaje de la Copa de campeón a Pamplona la última jornada, un empatito en una suerte de encuentro que se presentaba como un solteros contra casados de fin de curso de la chavalería. Pero lo que tiene este equipo es que hasta en los entrenamientos se compite y no hay partido fácil ni relajación que valga. Que se lo digan a Brandon, a Xisco, a Perea y compañía. Ahora se están enseñando muchos de los que repiten el año que viene, y otros que no se sabe si van a seguir o no.

Con estas llegaba el bueno de Rubén García, siempre Rubén, para mangar un balón en la derecha del ataque rojillo y meter esa zurda que tiene de guante colocando a Xisco un balón con lacito. Cabezazo del gigante y 0-1.Ni calentar la silla había hecho el respetable y la Copa empezaba a salir de Madrid rumbo a Guadalajara, dirección a Pamplona. El equipo estaba serio atrás, hasta con Aridane, Sergio Herrera atrapaba todos los cueros que volaban por sus inmediaciones, Perea se hacía hueco en el centro y las bandas volaban furibundas y rabiosas como coche revolucionado.

Brandon hizo el Juan Palomo de la tarde, yo me lo guiso, yo me lo como, y se facilitó un penalti tan claro como inocente. Amago, caracoleo, regate y patada del rival en el área. Blanco y en botella, llamen a Lacturale. El propio balear lanzó la pena máxima, el penal, el tiro sin barrera desde los once metros colocando el esférico a su derecha mientras el meta se dejaba caer hacia el otro lado. 0-2, ni 20 minutos, pan comido, oigan.

Los locales mostraba apatía y los rojillos no querían abusar, así que poco a poco se fue desangrando el primer tiempo sin más novedad que la que reflejaba en el marcador en un estadio cuya entrada era similar a la que podría tener un partido de Boscos. De pretemporada, para que me entiendan. Con estas se fueron a la caseta los unos y los otros. Los nuestros, saboreando la victoria y el título. Los otros, ellos, a ver si se puede mejorar un poco la imagen en el último encuentro en casa de esta campaña.

A la reanudación le siguió un más de lo mismo con los locales mejor asentados pero los rojillos sin dejarse mojar la oreja. En cuanto Osasuna tuvo un poco el balón, una jugada de tiralíneas dejaba a Nacho Vidal en la derecha para colocar un centro precioso y preciso que cabeceó a gol Luis Perea. 0-3, con tras chicharros como soles y colocados en unos 84 puntos inalcanzables hasta para el Granada de Diego Martínez. Enciende el loro, quita Estopa y mete a Queen: "We are champions, my friend...".

Champions o champiñones, el caso es que somos Osasuna. Y tras una hora de juego efectivo al cien por cien, dominando el juego, controlando atrás, seguros en todas las facetas, llegó la caraja y la cosa empezó a torcerse. Se torció cuando anularon un gol a los locales por manos tras una falta lateral, manos de voleibol claras y meridianas. Pero en la siguiente jugada, un córner en contra, la chavalería andaba comentando las celebraciones y Alfaro entró más solo que la una, para cabecear el 1-3. No pasa nada. "We are Champions, my...".

Friends era en lo que se habían convertido David García y Aridane. Y es que como decía el sabio Zabalza, si nos confiamos... Y entre dos rivales marearon a los centrales para dejar al astuto y veterano Piovaccari ante Sergio Herrera al que le picó el cuero como un killer sabe picar. 2-3. Ay madre, que se nos tuerce el "we are champions...". Pero no. Parece ser que los locales se quedaron satisfechos con hacer sudar al campeón, al equipos ascendido, y el encuentro entró en la fase final con un pie salvador de Herrera y con debuts de chavalería en ambos banquillos, Javi Martínez y Aimar Oroz en los nuestros, para preparar las festividades.

Osasuna es campeón. Como un bólido, a los mandos de un piloto experto (y joven) como Jagoba. Han sido los más rápidos y los que mejor han corrido, sin dañar al resto de rivales pero superándolos con claridad. Una temporada a la que le queda el broche de aumentar esa marca de encuentros ganados en Pamplona contra un Oviedo, el de mi amiga Amparines, que puede llegar a El Sadar jugándoselo todo por entrar en el playoff o condenados a no poder conseguir nada más. Se verá. Como se verá la Copa, ojo, la de campeones. Porque de las otras ya sabéis lo que decía Stevie Wonder "Si bebes, no conduzcas".

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

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